16 de Julio, 2009, 6:20: SANDRA CAROLINA CAMACHO CASTELLANOSensayos

EDUCACIÓN EN VALORES

SANDRA CAROLINA CAMACHO CASTELLANOS

mscsandracamacho@hotmail.com

Resumen

Los autores dirigen su obra a todos  aquellos educadores y educadoras, que sentimos la necesidad, de encontrar modelos, estrategias y técnicas enfocadas a la enseñanza de los valores. Compartiendo una gran confianza en la capacidad y voluntad nuestra, para ejercer una influencia positiva en las mentes, corazones y sentimientos de estas generaciones, y lograr así la transformación necesaria, en nuestros niños, jóvenes y sociedad.

Los autores dirigen su obra a todos  aquellos educadores y educadoras, que sentimos la necesidad, de encontrar modelos, estrategias y técnicas enfocadas a la enseñanza de los valores. Compartiendo una gran confianza en la capacidad y voluntad nuestra, para ejercer una influencia positiva en las mentes, corazones y sentimientos de estas generaciones, y lograr así la transformación necesaria, en nuestros niños, jóvenes y sociedad.

La educación en valores es un replanteamiento cuyo objetivo principal  es humanizar la educación.  Educar para los derechos humanos, por estar presentes en todas las manifestaciones educativas. Siempre se habla de equidad, de justicia, de solidaridad y de respeto a la dignidad humana.

La educación, como proceso permanente y en evolución constante, hace necesario, que se planteen de manera mas profunda los temas ligados a la paz, al progreso, y a la democrática, de tal manera que todos los actores del sistema educativo adquieran una cultura mas amplia de los derechos humanos.

Palabras clave: Valores. Educar en valores. Derechos humanos.

Abstract

The authors direct their work to all those educators who feel the need to find models, strategies and techniques geared to the teaching of values. Sharing a great confidence in our ability and willingness to exert a positive influence on the minds, hearts and feelings of these generations, and thus achieve the necessary transformation in our children, youth and society.

Values education is a rethinking whose main objective is to humanize education. Educating for human rights, be present in all forms of education. Whenever we talk about fairness, justice, solidarity and respect for human dignity.

Education as an ongoing process and continually evolving, it necessary to be raised in greater depth the issues related to peace, progress, and democratic, so that all players in the education system to acquire a broader culture human rights.

Keywords: Values. Emphasize values. Human rights.

Introducción

Una vez que el alumno internalice los valores, los mismos se convierten en guías y pautas de conducta, libremente  se asimilan y nos permiten definir los objetivos de vida que tenemos, nos ayuda a aceptarnos como somos, el sistema educativo, debe ayudar a construir criterios para tomar decisiones correctas y orientar nuestra vida, estas tomas de decisiones se da cuando nos enfrentamos a un conflicto de valores, otro de los objetivos de la educación para este nuevo siglo, es ayudar al alumno en el proceso de desarrollo y adquisición de las capacidades para sentir, pensar y actuar; como vemos tan solo no es una educación que busque integrarse en la comunidad sino que va mas allá busca la autonomía, la capacidad crítica para tomar decisiones en un conflicto ético.

El aprendizaje de los valores significa un cambio cognitivo, afectivo y social que se tiene que ver reflejado en la conducta de quien aprende.

Actualmente, el sistema educativo, debe poner especial énfasis en la enseñanza de los valores. No tiene importancia nombrar un listado de valores sino actuar aplicando esos valores. No es importante hablar de la honestidad, sino que lo importante es ser honesto. No vale hablar del respeto a los demás, sino respetar a nuestro prójimo.

Frecuentemente oímos hablar de ausencia de valores y de modelos de identificación o de crisis de valores. Ante esta situación, nosotros los educadores, nos enfrentamos a un gran reto, cambiando el paradigma de educar, no solo pensando en el desarrollo de habilidades intelectuales, sino en la formación de un ser humano integral.

Los valores, están sujetos a procesos de continuidad y cambio, siendo el reflejo real de la evolución o estancamiento de una sociedad, convirtiéndose en  realidades dinámicas, relativas al complejo cultural en que se dan y siempre expresión viva de la interacción presente entre los individuos, los grupos y las instituciones sociales en un momento dado y en la sociedad.

Necesitamos reinventar la educación, para que pueda responder a las exigencias actuales. Exigencia de la sociedad contemporánea, en la que resulta más importante formar que informar, enseñar que juzgar. La educación debe ayudarnos a formar seres humanos que aprendan y vivan con integridad y respeto, solidaridad, tolerancia,  este giro necesario en la educación, no significa descartar el aprendizaje de contenidos escolares, estos son necesarios, pero no suficientes.

Fernando Savater (1997) afirma:

Sucede que separar la educación de la instrucción, no solo resulta indeseable sino también imposible, porque no se puede educar sin instruir y viceversa.

En los objetivos educativos, la UNESCO, en su informe en Delors, en 1996, sobre Educación en el siglo XXI, propone cuatro pilares de la educación:

·         Aprender a conocer.

·         Aprender a hacer.

·         Aprender a convivir.

·         Aprender a ser.

Es necesario aplicar estrategias para el aprendizaje sobre la base del respeto y de la responsabilidad. Sirviendo nosotros los educadores, como modelos, así como el aula debe ser una comunidad que vaya en la búsqueda de un óptimo desempeño en las actitudes y la formación de las personas, tratando de hacer intervenir en el objetivo común a alcanzar en esta educación en valores, a la familia y a la comunidad.

El educador, como protagonista, en cuanto a transmisión de valores se refiere, quien con su ejemplo y forma de actuar enseña, ilustra, por ello deberá estar muy atento a sus actitudes, palabras, gestos y tratar de que éstos sólo transmitan valores positivos, tales como: respeto, unión, honestidad, tolerancia, solidaridad, sin incongruencias entre el "decir" y el "hacer". Ofrecer a sus educandos una atmósfera de confianza y no olvidar que en los nuevos enfoques de la orientación educativa.

Debido a que los valores son modificables e imprescindibles y que cada persona los crea, el principal papel del educador es el de ayudar a sus alumnos en dicho proceso de creación o de modificación de esos valores si ya los tuviese y no fuesen los adecuados. Para ello el maestro debe:

Impulsar los valores como base de todas las asignaturas académicas, los cuales, faciliten al alumno a asumir conductas responsables, tolerantes, de trabajo, de unión, de respeto, de solidaridad.

En las actividades académicas diarias estimular y desarrollar actitudes de análisis, meditación y conclusión.

Apoyar e impulsar la comunicación padres-hijos a través de actividades sencillas, por ejemplo: tener un "Cuaderno de comunicación a padres" en donde el alumno escribirá en forma muy resumida sus experiencias, reflexiones, dudas de su actividad diaria, lo cual deberá ser firmado por el maestro y los padres. Esto garantizará el intercambio de información y comunicación entre padres-maestro-alumno.

Inspirar al alumno en la escogencia de sus valores personales y a conocer métodos prácticos para desarrollarlos y profundizar en ellos.

Contrarrestar la influencia negativa, en cuanto a enseñanza de valores equívocos, el maestro deberá desarrollar el pensamiento crítico en los alumnos, ayudándoles a que sean personas conscientes y reflexivas en la adquisición de sus propios razonamientos y conclusiones.

Conclusiones

Educar no es simplemente transmitir saberes. El significado de esa palabra procede del latín e-ducare, literalmente "conducir desde dentro hacia afuera", es decir, el proceso por el cual el maestro va sacando fuera, al mundo, todo aquello que el alumno va adquiriendo en su ser. Porque alumno viene de "alo", "alimentarse" y designa a la persona que se alimenta de los saberes necesarios que va a desarrollar a lo largo de su vida adulta. Por eso todos los niños tienen derecho a la educación, para no derivar en un adulto alienado, enajenado,  marginal, y todos los maestros tienen derecho al ejercicio de su profesión con plenas garantías y respeto social.

Para Guillermo Hoyos y Miguel Martínez, autores del libro Educar en Valores Hoy; Educar en valores es participar en un auténtico proceso de desarrollo y construcción personal. Una participación que en lenguaje educativo consiste en crear condiciones pedagógicas y sociales para que dicha construcción se lleve a cabo de una forma óptima.

Educar en valores es en cierta medida pragmatizar y articular en las relaciones sociales y en las instituciones lo que se nos viene diciendo, hace ya muchos años, desde la filosofía moral, política y del derecho. Con ello se abre la posibilidad de mirar más complejamente los procesos educativos.

Nuestro papel principal, como Padres y Educadores; el agente  principal transmisor de valores es la familia, protagonista en la vida del individuo y la muestra de valores que se transmitan en ella será el pilar fundamental para sus relaciones y actitudes sociales futuras. Luego, del sistema educativo se espera que enseñe no sólo a "aprender a aprender" sino "aprender a vivir", siendo importante el papel de la escuela, en donde profesores, compañeros y toda la comunidad educativa con la cual interactúa el niño y el joven diariamente, transfieren algunos valores diferentes a los que el individuo ya había forjado.

Referencias

Benavides I., Luis G., Educación  en valores  – educación  en  virtudes,  Ponencia   

     presentada en el Foro Internacional Educación y Valores, Instituto de Fomento

     a la  Investigación Educativa (IFIE)-UNESCO, México, 1994.

Delors, J., La educación encierra un tesoro, Informe a la UNESCO de la Comisión

     Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, Santillana, Ediciones

     UNESCO, Madrid, 1996.

Hoyos Guillermo y Martínez Miguel. Educar en valore hoy, Ediciones OEI , España,

      2004.

Garza Juan Gerardo, Patiño Susana Magdalena, Educación en Valores, TRILLAS,   

     México 2 007.

13 de Julio, 2009, 9:01: MIRIAM ARELIS CAMACHOensayos


AUTOR: MIRIAM ARELIS CAMACHO
AÑO: JUNIO 2009
En el presente artículo revisamos la necesidad que tiene la sociedad de fundamentar nuestra convivencia sobre los valores de la justicia, libertad, tolerancia y son irrenunciables de cualquier proyecto social y educativo.
Los valores en la educación (Barcelona Ariel 1996) incorporan nuevos enfoques teóricos "aligerando" el acento cognitivita del valor y ofreciendo un trato equilibrado de los valores en sus aspectos teóricos y prácticos. Defienden la necesidad de enlazar y desembocar en un tipo de educación basada en el dialogo constructivo, mas allá del respeto limitado, que nos aleje de los peligros de un paralizante "todo vale" y contribuye a una mejora efectiva de la sociedad. Los valores deben integrarse e impregnar toda la actividad escolar así como también las áreas académicas. La concienciación debe partir de la consideración del "yo" para llegar al "nosotros" en la medida que el desarrollo evolutivo de las personas lo exija.
Palabras clave: Valores, Educación, Dialogo Educativo, Violencia.
Palabras clave: Valores, Educación, Dialogo Educativo, Violencia.
Abstracto
In the present article we check the need that the society has to base our living together on the values of the justice, freedom, tolerance and they are that cannot be waived of any social and educational project.
The values in the education (Barcelona Ariel 1996) incorporates fewer theoretical approaches "lightening" the accent cognitivista of the value and offering a balanced treatment(deal) of the values in his(her, your) theoretical and practical aspects.
They defend the need to connect and end in a type of education based on the constructive dialog, mass there of the limited respect, which removes us from the dangers of a paralizante "everything costs (suits)" and contributes (pays) to an effective improvement of the society. The values must join and impregnate the whole school activity as well as also the academic areas. The concienciación must depart from the consideration from "me" to come to "we" in the measure that the evolutionary development of the persons it demands.
Key words: Values, Education, Educational Dialog, Violence.
 
  
 
Introducción
Los valores que se van a educar, en el marco de la reforma curricular venezolana dentro de una sociedad democrática, han de ser indiscutiblemente aquellos explicitados en la declaración de los derechos humanos.
De manera análoga, la historia de la ética, paralela con, la tolerancia, la historia de la humanidad, ha logrado justificar racionalmente seis valores en la Educación (Ariel 1996). Estos valores son la base de la educación del siglo XXI, serán los referentes obligados de la acción educativa y no preocupación de un momento improvisado de una situación donde se comparten los valores socio-morales que se consideran indispensables para la formación integral de la persona, como individuo y como ciudadano. Se ha superado al menos formalmente la orientación predominante en la programación y practica escolares entrada en la denominación de aprendizajes instructivos.
Es necesario sensibilizar al educando para que diferencie los valores positivos en contraposición a los antivalores y para que manifieste en su comportamiento la interiorización y el poder creativo de los primeros frente al poder distractivos de los segundos.
Los alumnos y alumnas deben desarrollar el hábito de la reflexión sobre la importancia de los valores en la propia existencia, al condicionar estimular entorpecer los propósitos planteados como realizaciones futuras.
Los valores que se van a educar, en el marco de la reforma curricular venezolana dentro de una sociedad democrática, han de ser indiscutiblemente aquellos explicitados en la declaración de los derechos humanos, valores que sintetizan libertad. Igualdad y fraternidad. Es por esto que debemos reflexionar que vale la pena educar en los valores éticos. Porque la historia humana es unos historia de conflictos que solo se han resueltos con guerra, discreciones. La lección de la paz es la menos aprendida, la prueba mas clara de retrocesos éticos. La guerra es una constante y una amenaza insuperable, es inmoral, una falta absoluta de ética.
Desarrollo
La Educación es necesaria normativa. Su función no es solo instruir o trasmitir unos conocimientos, sino integrar en una cultura que tiene distintas dimensiones una lengua, unas tradiciones, unas creencias, unas actitudes, unas formas de vida.
Educar es formar el carácter en el sentido más extremo y total del término: formar el carácter, para que se cumpla un proceso de socialización imprescindible y formarlo para promover un mundo mas civilizado, crítico con los defectos del proceso y comprometido en el proceso moral de las estructuras y actitudes sociales.
A eso, a la formación de carácter, es lo que los griegos llamaban "Ética", valores éticos son los valores sencillamente humanos, de eso se trata de recuperar los valores de la humanidad.
No obstante los valores éticos están en crisis. Los valores siempre han nombrado defectos, fallas, algo de lo que carecemos pero que deberíamos tener. Según Locke el malestar, la incomodidad que provoca, el deseo de que la realidad cambie y sea de otra manera.
El bienestar es fundamento para la producción de valores éticos. Por una parte hay que darle la razón a Aristóteles cuando afirma que la virtud solo es patrimonio de los seres libres, no de los esclavos, de quienes tienen tiempo para dedicar su vida a la actividad política porque otros y otras trabajan por ellos.
A partir de Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE), la acción educativa debe estar orientada a la realización de los valores de tolerancia, justicia, libertad, dialogo, igualdad, solidaridad, paz, respeto al medio ambiente.
Ser buena persona hoy no es únicamente, ser buen ciudadano o buen político como pensaron los griegos, cualquier actividad puede tener dimensiones mas o menos éticas, mas o menos humanas, en resumen no tenemos un modelo de personalidad, ni de sociedad, ni de escuela, porque nuestro mundo es plural y esa pluralidad es enriquecedora, así como la convivencia de las diferencias humanas.
El valor de la Tolerancia
La tolerancia es respeto a la otra persona a pesar de la diferencias que tengamos con ella. La tolerancia mutua, la verdadera tolerancia no se reduce a mera permisividad (aceptación de cualquier tipo de conducta) no implica indiferencia ante la verdad y los valores, supone respeto en sentido de estima.
La tolerancia es la expresión mas clara del respeto por los demás y como tal es un valor fundamental para la convivencia pacifica entre las personas.
Los tolerantes son respetuosos, pacientes, compresivos, indulgentes, comprensivos y serenos.
Los Límites de la Tolerancia
Hay que distinguir entre una tolerancia positiva y la tolerancia negativa consistente en la ausencia de ideas, principios y opiniones por comodidad. Stuart Mill, el gran defensor del individuo y de su libertad, dijo que las creencias debían ser vivas y no muertas, creencias que debían ser defendidas porque eran vulnerables a los ataques de otros. Una creencia esta muerta cuando jamás se cuestiona ni necesita ser discutida. Pero esta viva si hay que luchar para mantenerla en pie contra otras creencias y opiniones.
Isaiah Berlìn afirma que "hay que darse cuenta de la validez relativa de las propias creencias y sin embargo, defenderla sin titubeos es lo que distingue al hombre civilizado del bárbaro". Eso no es dogmatismo, es sencillamente, tener convicciones.
Popper 1983, afirma que los límites de la tolerancia deben estar, ante todo, en los derechos humanos. Si tolerar al otro es saber respetar su dignidad y reconocerlo como a un igual, no merece ser tolerado el que, a su vez, no sabe respetar esa dignidad.
Es intolerante el terrorista, el criminal, el dictador, el fanático que no repara en medios para conseguir lo que se propone, aun cuando esos medios sean las vidas de tras personas. El intolerante convierte al otro en un medio para sus fines, las ideas reaccionarias, solo son tolerables, mientras solo sean ideas. No lo son, en cambio cuando quieren imponerse a quien no las comparte, mediante la violencia y la fuerza. Pues en tal caso, violan el derecho fundamental a la libertad de creencias y de expresión.
El objeto de la tolerancia son las diferencias inofensivas, no las que ofenden la dignidad humana. ¿Hasta que punto una practica como la clitoridectomia, que desde nuestra concepción de los derechos individuales es una grave mutilación de las mujeres, debe ser tolerada cuando la practican otros que tienen sus razones para aceptarla? ¿Hasta que punto hay que tolerar la existencia de sectas que utilizan peligrosamente a los menores?
La respuesta es que los derechos universales son el limite, y cuando la interpretación de los mismos aplicada al caso que se juzga, admite discrepancias, la única vía de solución es el dialogo. Combatir la intolerancia de los otros por la fuerza, es una contradicción. La democracia es nuestro subsuelo. Cuando se ha aceptado este punto de vista, la gestión de conflictos cuidara más el cómo que el qué de las cuestiones.
Como Educar en la Tolerancia
La educación para la tolerancia implica por otra parte la adquisición de competencias o habilidades que facilite la comunicación y el dialogo, ponerse en el lugar del otro, asumir las diferencias como un hecho normal en una sociedad compleja y diversa: que ser tolerante, tolerar las manifestaciones diferentes y legítimas de los otros es también objeto de aprendizaje, pues no nacemos ya tolerantes, sino que nos vamos haciendo o siendo tolerantes, no sin esfuerzo; por la apropiación de unos valores o cultura que hace del dialogo y el respeto a los otros un modo de vida.
Educar para la tolerancia solo es posible desde la tolerancia solo es posible desde la tolerancia. Escámez (1995) vertebra en seis líneas de acción educativa va lo que podríamos considerar la estructura básica de un sugerente programa de educación para la tolerancia en el marco escolar.
Promoción de un pensamiento critico.
Promoción de un clima democrático en la escuela.
Promoción del dialogo
Promoción del conocimiento.
Promoción del compromiso.
Promoción de comportamientos tolerantes que genere en los educandos actitudes y hábitos que faciliten la comprensión y aceptación, en la práctica, de las diferencias.
 
Libertad
Educar significa "conducir", "dirigir". La educación se ejerce, especialmente sobre la infancia y la adolescencia y es más manejable. Es un ejercicio que reprime coacciona y domina sin disimulo. Mientras alguien es conducido a alguna parte, difícilmente podemos decir que actúa.
La nueva escuela moderna genero el tema educar para la libertad, educar si, pero persuasivamente, sin castigos ni disciplinas, buscando mas las diferencias de cada uno, su carácter, sus debilidades e inclinaciones, respetando la pluralidad de opiniones y manera de ser.
Nosotros, acostumbrados a una educación inflexible, nos resulto demasiado brusco el paso de una escuela a la otra y así caímos en el otro extremo.
Conformes, sin notarlo, con el liberalismo mas puro, decidimos que lo otro (los valores, el como hay que vivir, las buenas maneras, el respeto, etc.) se daría por añadidura porque si, pero no es así. Incluso la libertad exige una educación a propósito, porque ser libre no es fácil, hay que aprender a serlo aprender y por lo tanto enseñar a distinguir el para que de la libertad, el hasta donde de la libertad es un valor moderno y junto a el aparece la formación de la conciencia moral.
El proceso hasta el reconocimiento de la libertad ha sido lento, lo mismo que la evolución psicológica del niño hasta sentirse y saberse separado del entorno con voluntad propia y capaz de decidir y elegir por si mismo.
La ética de los griegos giraba en torno a "ser un buen ciudadano", tanto para gobernar como para ser gobernado. La unidad y la igualdad de los miembros de la comunidad política eran más importantes que la individualidad de cada uno.
En la edad media con el cristianismo, se produce el despertar de la conciencia. La ética empieza a ser una ética de las personas y no una ética de la naturaleza humana.
Para la religión cristiana el mal moral consiste en desobedecer la ley divina. No solo la acción, sino la intención cuentan para la valoración del acto moral.
Bulin (1974) la libertad, mas que un "principio" es un modo de vida irrenunciable para el ser humano que se va haciendo realidad, perfeccionando aquí y ahora, es por tanto, una libertad histórica, amenazada, pero indispensable para seguir viviendo una vida humana. La libertad mas que "principio" se convierte así en la urdimbre de la vida con la que necesariamente a diario nos topamos. La vida solo es nuestra, si la vivimos en libertad.
Libertad negativa y libertad positiva
Libertad negativa es la libertad pobre de horizontes y que tiene poco que ver con la ética. Coincide con las libertades civiles y políticas declaradas y defendida en las constituciones políticas: libertad para hacer esto o aquello.
El ejercicio positivo de la libertad, es donde podremos decir si nos dejamos gobernar o nos dejamos autogobernar, decidimos por nosotros mismos o alguien o algo decide por nosotros.
Zubin 1986, 322. La realización del hombre ser libre, en libertad, no es algo que ocurre en la individualidad de cada uno, mi referencia a los demás.
La libertad es un valor moderno y junto a el aparece la formación de la conciencia moral; en la política, el trabajo, el ocio, los medios de comunicación y otros, actúan como tiranías escondida contra una libertad individual que deja de ser creativa.
Cassirer 1977 y encontramos las raíces de la libertad en el hombre en su misma naturaleza todo debe estar permitido, incluso el hacerse daño uno mismo, siempre que sea un adulto.
El paternalismo solo es cierto con los menores de edad que no saben lo que quieren, sufrimos el autoengaño cuando pensamos que nos gobernamos a nosotros mismos, pero en realidad seguimos las directivas del partido, la iglesia, la patria.
Hay 2 tipos de límites para nuestra libertad:
los que vienen de afuera en forma de leyes, normas, códigos.
otros que la coartan en forma mas velada como doctrinas, dogmas.
La educación en y para la libertad ha de proponerse dos objetivos fundamentales. El primero es que ciertas normas o leyes no son contrarias a la libertad, sino condición para tenerla. Por ejemplo, es necesario imponer silencio para trabajar en clase o escuchar la exposición de un tema.
¿Somos realmente libres como pensamos o estamos condicionados por algo externo a nosotros? Esta pregunta se la han hecho muchos filósofos. Todos aventuraron que no somos libres. La autentica libertad consiste en esta supuesta capacidad de elegir y tomar decisiones, sino que debería consistir en el "conocimiento de la necesidad".
Vivimos con la convicción de que elegimos entre opciones diferentes y hasta nos culpamos y culpamos a los demás de las elecciones equivocados.
Este es el terreno de la ética, no tener ciencia absoluta del presente y del futuro y deben arriesgar respuestas. Muchos filósofos quisieron superar la ética, superar eso que delataba la pobreza de nuestra condición.
 
 
Solidaridad
La solidaridad implica sentirse ligado al resto de la humanidad. La verdadera solidaridad toma en consideración a todos los afectados por la acción de una persona o un grupo y solicita que actuemos por una idea de justicia.
Pues bien la solidaridad tiene que ver con el esfuerzo por llevar la libertad, la igualdad y el resto de valores morales a aquellos que no pueden disfrutar de esos valores. Además la solidaridad tiene que ver con el esfuerzo por llevar la libertad, la igualdad y el resto de valores morales a aquellos que no pueden disfrutar de esos valores. Además la solidaridad trasciende todas las fronteras: políticas, religiosas, territoriales, culturales, etc. Para instalarse en el hombre, ya que nunca como ahora se tiene conciencia de formar parte de la aldea global. Por ello se parte de la base de que la solidaridad se aprende desde y en la experiencia de personas que manifiestan conductas solidarias.
El diccionario de la lengua española define la solidaridad como:
Modalidad de una obligación en común.
Adhesión circunstancial a la causa de la empresa.
Entera comunidad de interés y responsabilidades.
La solidaridad expresa al mismo tiempo dos cosas:
la unión o vinculación entre las personas y 2. la responsabilidad reciproca individual y personalizada respecto de cada uno y de todos en conjunto.
El acto solidario es desprendido, sentir lo que sentirá y actuar donde se esta. El acto solidario es desprendido y generoso, acudamos a la ayuda del otro simplemente porque ese otro individuo es un ser humano a ese pueblo es un pueblo de semejantes. Aunque la solidaridad comienza y se aprende en casa, es en el campo de nuestras relaciones con quienes no son nuestra familia o allegados donde se demuestra, es más fácil ayudar a nuestra madre que a alguien desconocido. Con nuestra madre el acto de cooperación es consecuencia del amor filial, pero con un desconocido es real solidaridad. Traduce el efecto por la humanidad el desprendimiento y la generosidad. Para ser solidaria cada persona debe hacerse cargo de la riqueza que encierran los valores y asumirlos. Los valores no se componen atraen y pueden ser realizados, nosotros debemos oír la llamada de lo religioso y asumirlo lucida y voluntariamente. Esa llamada es la voz de la conciencia. La solidaridad solo entre personas que tienen conciencia y se unen por si misma algo valioso.
La facilidad para dar y darse es un modo de ser que nos facilita la unión con los demás. Al ser solidarios creamos un campo común, un ámbito de libertad, de intercambio, comprensión y entusiasmo.
Al ser solidarios nos sentimos sin limites, felices porque contribuimos a un mundo mejor, la solidaridad es un valor que se complementa con el amor a la humanidad con su ejercicio crecemos como personas humanas.
La Justicia
La justicia tiene un defecto, así lo observo Aristóteles, se materializan en las leyes, pero no atiende las diferencias particulares de cada individuo que es único y no le satisface ser tratado como un caso "Esas peculiaridades y diferencias, si pueden ser atendidas por los individuos y su solidaridad.
Justicia significa igualdad y libertad pero también ser justo es ser tolerante, pacifico o reconocer la dignidad fundamental de cualquier vida humana.
Desde los griegos se ha entendido la ética como el camino hacia la felicidad. La justicia es la condición necesaria, aunque no basta para esa felicidad. La justicia trata de procurar la "felicidad colectiva". No puede ser feliz, aunque se lo proponga, el esclavo, el desposeído de todo, el marginado. Querer un mundo mas justo es, en definitiva, querer un mundo en el que a nadie se le niegue ese don o ese bien básico.
John Rawls sienta las bases del llamado "Estado de bienestar" Rawls dice que una sociedad bien ordenada ha de regirse por tres grandes principios de justicia:
Libertad igual para todos.
igualdad de oportunidades.
El llamado "principio de la diferencia", mediante el cual, la distribución de los bienes del estado, debe hacerse de forma que favorezca a quienes mas lo necesitan y viven peor.
Los tres principios son, en realidad, complementarios.
En la sociedad que proyecta Rawls, el estado tiene derecho a intervenir en la redistribución de los bienes básicos: tienen derecho a imponer una política tributaria. Es decir, El estado reconoce que todos deben recibir una política tributaria básica, que no solo son materiales, sino espirituales como la educación, la cultura o las bases de la autoestima.
La constitución y el Poder legislativo que emana de ella por la vía del Parlamento, el gobierno y el poder judicial son los responsables de que se haga o no justicia, pues los individuos son impotentes para resolver las injusticias.
Una justicia que se traduzca en políticas concretas que pueda hacerse realidad, para transformar nuestra sociedad en más justa. Los individuos no deben desentenderse de los deberes de la justicia. Una sociedad no podrá ser justa si sus individuos carecen del sentido de la justicia y el sentido de justicia hace a los individuos cada vez más solidarios, la solidaridad complementa a la justicia.
Como la fraternidad o la caridad, en una versión más laica, la solidaridad consiste en un sentimiento de comunidad, de efecto hacia el necesitado, de obligaciones compartidas, de necesidades comunes que lleva a la ayuda del otro. La solidaridad o la fraternidad fue el tercero de los ideales de la Revolución francesa.
El valor de la naturaleza
La principal razón de esta dificultad reside en el hecho de que no existen mercados para la mayor parte de los bienes y miles de naturaleza ambiental.
Cuando no valoramos los bienes ambientales, solemos tender a asignarlos implícitamente un valor nulo, lo que permite una correcta conservación de este o un valor infinito lo cual carece del sentido práctico.
Es necesario recordar la frase de Lord Henry en el retrato de Doriam Gray, que produzca bajo estas líneas, pero en un sentido contrario. En efecto, cuando hablamos del medio natural no conocemos el precio de nada, pero intentamos estimar el valor de los múltiples funciones que nos proporciona dicho medio natural y que cumplen un papel vital para nuestro bienestar.
La educación ambiental desde la perspectiva ético-moral.
Gómez Heras (1997,103) la verdadera ética demanda respeto para el resto de los organismos, para todos los demás es simplemente una manifestación del más puro e insano egocentrismo. Aceptarlo es tan necesario que en tanto no seamos capaces de aceptar y comprender este aparente despropósito, no hay nada que hacer. Es como aprender el abecedario para empezar a escribir.
La nueva ética debe englobar una nueva forma de naturalismo que concede menos importancia al dominio de la naturaleza y mas importante a lograr una relación armoniosa entre el hombre y la naturaleza.
La educación ambiental debe aspirar, no ya tanto a resolver problemas puntuales para hacer posible un nuevo estilo de vida, un marco distinto en las relaciones del hombre con su medio. Y el tratamiento de la educación ambiental deberá estar ubicado en valores donde la educación ambiental encuentra su planteamiento y realización mas adecuados; ya que fundamentalmente se trata de cambiar de vida, de educar para un trato más respetuoso de "cambiar estilos de vida".
La Paz
La historia humana de conflictos que solo se han resuelto con guerras. La lección de la paz es la menos aprendida, la prueba mas clara de retrocesos éticos. La guerra es una constante y una amenaza insuperable.
La educación para la paz es una urgencia que no puede ser abandonada. No es la educación, lo que podrá preservar la paz sino una política dirigida al fin, pero que no se cuestione los principios que la amenazan.
Los educadores saben que la educación no es una tarea que pueda emprenderse con el objetivo de obtener resultados claros e inmediatos. Pero ha de proponerse trasmitir una visión del mundo, sus creencias, interiorizando valores para la integración de la sociedad Kan Propone en 1975 una organización internacional de estados para promover legalmente los conflictos. La paz no es un estado natural de las organizaciones humanas sino algo que debe ser instaurado.
 
La paz es un deber ético, porque la vida es un derecho de todos los humanos.
Sin estado, sin leyes, sin Justicia, la humanidad vivirá en una guerra de todos contra todos, guiados por su egoísmo y ambición. De ahí que deba imponerse la razón, el pacto y la sumisión a un gobierno.
El educador ha de perder el modo a manifestar sus puntos de vista y sus ideas ante lo que mundialmente ocurre a criticar lo que juzgue criticable.
Conclusiones
En Educación se propone identificar los procesos de construcción cognitiva y las dimensiones de los valores expresados en su operaciónalizacion pedagógica. Al respecto se evidencia la experimentación de los valores, para elegir e integrarlos a su personalidad en un sistema de valores básicos para la vida y convivencia. Estas escuelas actúan a espaldas de las necesidades transformacionales, sin hacer capaces de producir sus propios errores y practicas necesarias para la concienciación de los valores; situación alarmante, desde el punto de vista académico con la finalidad de convertir la globalidad del proceso enseñanza aprendizaje es un proceso humanizador que favorezca el despertar de un nuevo tipo de persona libre, conciente, sensitiva, critica, creadora e innovadora.
Se observa poca diferencia en el individuo los valores y antivalores, están limitados para desarrollar actitudes coherentes con la responsabilidad de comportamientos proactivos y constructivos.
Se encontró que el valor por la paz, son medianamente reforzados deben llevar al individuo a reflexionar sobre su propia formación integral de los hijos, alumnos y convirtiéndose de esta forma en un modelo digno de imitar.
Con notable preocupación se aprecia la dispocision casi nula de los docentes para desarrollar procesos cognitivos de concienciación y expresión de ideas tendientes de valores, identidad nacional, honestidad, lo cual constituye un reto en la formación humana del momento histórico.
 
 
 Referencias
Piaget 1973 Psicología y pedagogías (Barcelona Ariel).
Piaget 1973 Psicología y pedagogías (Barcelona Ariel).
Lopez Quintas (1989) El conocimiento de los valores.
Mill (1988) Sobre la libertad.
El conocimiento de los valores.
Mill (1988) Sobre la libertad.
Sobre la libertad.
Camps. V (1994) Los Valores y la Educación.
Ortega P y Minguez (2001) Familia y trasmisión de Valores.
Los Valores y la Educación.
Ortega P y Minguez (2001) Familia y trasmisión de Valores.
Familia y trasmisión de Valores.
UNESCO PNUMA (1983) Educación Ambiental principio de enseñanza y aprendizaje.
Educación Ambiental principio de enseñanza y aprendizaje.
Introducción
Los valores que se van a educar, en el marco de la reforma curricular venezolana dentro de una sociedad democrática, han de ser indiscutiblemente aquellos explicitados en la declaración de los derechos humanos.
De manera análoga, la historia de la ética, paralela con, la tolerancia, la historia de la humanidad, ha logrado justificar racionalmente seis valores en la Educación (Ariel 1996). Estos valores son la base de la educación del siglo XXI, serán los referentes obligados de la acción educativa y no preocupación de un momento improvisado de una situación donde se comparten los valores socio-morales que se consideran indispensables para la formación integral de la persona, como individuo y como ciudadano. Se ha superado al menos formalmente la orientación predominante en la programación y practica escolares entrada en la denominación de aprendizajes instructivos.
Es necesario sensibilizar al educando para que diferencie los valores positivos en contraposición a los antivalores y para que manifieste en su comportamiento la interiorización y el poder creativo de los primeros frente al poder distractivos de los segundos.
Los alumnos y alumnas deben desarrollar el hábito de la reflexión sobre la importancia de los valores en la propia existencia, al condicionar estimular entorpecer los propósitos planteados como realizaciones futuras.
Los valores que se van a educar, en el marco de la reforma curricular venezolana dentro de una sociedad democrática, han de ser indiscutiblemente aquellos explicitados en la declaración de los derechos humanos, valores que sintetizan libertad. Igualdad y fraternidad. Es por esto que debemos reflexionar que vale la pena educar en los valores éticos. Porque la historia humana es unos historia de conflictos que solo se han resueltos con guerra, discreciones. La lección de la paz es la menos aprendida, la prueba mas clara de retrocesos éticos. La guerra es una constante y una amenaza insuperable, es inmoral, una falta absoluta de ética.
Desarrollo
La Educación es necesaria normativa. Su función no es solo instruir o trasmitir unos conocimientos, sino integrar en una cultura que tiene distintas dimensiones una lengua, unas tradiciones, unas creencias, unas actitudes, unas formas de vida.
Educar es formar el carácter en el sentido más extremo y total del término: formar el carácter, para que se cumpla un proceso de socialización imprescindible y formarlo para promover un mundo mas civilizado, crítico con los defectos del proceso y comprometido en el proceso moral de las estructuras y actitudes sociales.
A eso, a la formación de carácter, es lo que los griegos llamaban "Ética", valores éticos son los valores sencillamente humanos, de eso se trata de recuperar los valores de la humanidad.
No obstante los valores éticos están en crisis. Los valores siempre han nombrado defectos, fallas, algo de lo que carecemos pero que deberíamos tener. Según Locke el malestar, la incomodidad que provoca, el deseo de que la realidad cambie y sea de otra manera.
El bienestar es fundamento para la producción de valores éticos. Por una parte hay que darle la razón a Aristóteles cuando afirma que la virtud solo es patrimonio de los seres libres, no de los esclavos, de quienes tienen tiempo para dedicar su vida a la actividad política porque otros y otras trabajan por ellos.
A partir de Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE), la acción educativa debe estar orientada a la realización de los valores de tolerancia, justicia, libertad, dialogo, igualdad, solidaridad, paz, respeto al medio ambiente.
Ser buena persona hoy no es únicamente, ser buen ciudadano o buen político como pensaron los griegos, cualquier actividad puede tener dimensiones mas o menos éticas, mas o menos humanas, en resumen no tenemos un modelo de personalidad, ni de sociedad, ni de escuela, porque nuestro mundo es plural y esa pluralidad es enriquecedora, así como la convivencia de las diferencias humanas.
El valor de la Tolerancia
La tolerancia es respeto a la otra persona a pesar de la diferencias que tengamos con ella. La tolerancia mutua, la verdadera tolerancia no se reduce a mera permisividad (aceptación de cualquier tipo de conducta) no implica indiferencia ante la verdad y los valores, supone respeto en sentido de estima.
La tolerancia es la expresión mas clara del respeto por los demás y como tal es un valor fundamental para la convivencia pacifica entre las personas.
Los tolerantes son respetuosos, pacientes, compresivos, indulgentes, comprensivos y serenos.
Los Límites de la Tolerancia
Hay que distinguir entre una tolerancia positiva y la tolerancia negativa consistente en la ausencia de ideas, principios y opiniones por comodidad. Stuart Mill, el gran defensor del individuo y de su libertad, dijo que las creencias debían ser vivas y no muertas, creencias que debían ser defendidas porque eran vulnerables a los ataques de otros. Una creencia esta muerta cuando jamás se cuestiona ni necesita ser discutida. Pero esta viva si hay que luchar para mantenerla en pie contra otras creencias y opiniones.
Isaiah Berlìn afirma que "hay que darse cuenta de la validez relativa de las propias creencias y sin embargo, defenderla sin titubeos es lo que distingue al hombre civilizado del bárbaro". Eso no es dogmatismo, es sencillamente, tener convicciones.
Popper 1983, afirma que los límites de la tolerancia deben estar, ante todo, en los derechos humanos. Si tolerar al otro es saber respetar su dignidad y reconocerlo como a un igual, no merece ser tolerado el que, a su vez, no sabe respetar esa dignidad.
Es intolerante el terrorista, el criminal, el dictador, el fanático que no repara en medios para conseguir lo que se propone, aun cuando esos medios sean las vidas de tras personas. El intolerante convierte al otro en un medio para sus fines, las ideas reaccionarias, solo son tolerables, mientras solo sean ideas. No lo son, en cambio cuando quieren imponerse a quien no las comparte, mediante la violencia y la fuerza. Pues en tal caso, violan el derecho fundamental a la libertad de creencias y de expresión.
El objeto de la tolerancia son las diferencias inofensivas, no las que ofenden la dignidad humana. ¿Hasta que punto una practica como la clitoridectomia, que desde nuestra concepción de los derechos individuales es una grave mutilación de las mujeres, debe ser tolerada cuando la practican otros que tienen sus razones para aceptarla? ¿Hasta que punto hay que tolerar la existencia de sectas que utilizan peligrosamente a los menores?
La respuesta es que los derechos universales son el limite, y cuando la interpretación de los mismos aplicada al caso que se juzga, admite discrepancias, la única vía de solución es el dialogo. Combatir la intolerancia de los otros por la fuerza, es una contradicción. La democracia es nuestro subsuelo. Cuando se ha aceptado este punto de vista, la gestión de conflictos cuidara más el cómo que el qué de las cuestiones.
Como Educar en la Tolerancia
La educación para la tolerancia implica por otra parte la adquisición de competencias o habilidades que facilite la comunicación y el dialogo, ponerse en el lugar del otro, asumir las diferencias como un hecho normal en una sociedad compleja y diversa: que ser tolerante, tolerar las manifestaciones diferentes y legítimas de los otros es también objeto de aprendizaje, pues no nacemos ya tolerantes, sino que nos vamos haciendo o siendo tolerantes, no sin esfuerzo; por la apropiación de unos valores o cultura que hace del dialogo y el respeto a los otros un modo de vida.
Educar para la tolerancia solo es posible desde la tolerancia solo es posible desde la tolerancia. Escámez (1995) vertebra en seis líneas de acción educativa va lo que podríamos considerar la estructura básica de un sugerente programa de educación para la tolerancia en el marco escolar.
Promoción de un pensamiento critico.
Promoción de un clima democrático en la escuela.
Promoción del dialogo
Promoción del conocimiento.
Promoción del compromiso.
Promoción de comportamientos tolerantes que genere en los educandos actitudes y hábitos que faciliten la comprensión y aceptación, en la práctica, de las diferencias.
 
Libertad
Educar significa "conducir", "dirigir". La educación se ejerce, especialmente sobre la infancia y la adolescencia y es más manejable. Es un ejercicio que reprime coacciona y domina sin disimulo. Mientras alguien es conducido a alguna parte, difícilmente podemos decir que actúa.
La nueva escuela moderna genero el tema educar para la libertad, educar si, pero persuasivamente, sin castigos ni disciplinas, buscando mas las diferencias de cada uno, su carácter, sus debilidades e inclinaciones, respetando la pluralidad de opiniones y manera de ser.
Nosotros, acostumbrados a una educación inflexible, nos resulto demasiado brusco el paso de una escuela a la otra y así caímos en el otro extremo.
Conformes, sin notarlo, con el liberalismo mas puro, decidimos que lo otro (los valores, el como hay que vivir, las buenas maneras, el respeto, etc.) se daría por añadidura porque si, pero no es así. Incluso la libertad exige una educación a propósito, porque ser libre no es fácil, hay que aprender a serlo aprender y por lo tanto enseñar a distinguir el para que de la libertad, el hasta donde de la libertad es un valor moderno y junto a el aparece la formación de la conciencia moral.
El proceso hasta el reconocimiento de la libertad ha sido lento, lo mismo que la evolución psicológica del niño hasta sentirse y saberse separado del entorno con voluntad propia y capaz de decidir y elegir por si mismo.
La ética de los griegos giraba en torno a "ser un buen ciudadano", tanto para gobernar como para ser gobernado. La unidad y la igualdad de los miembros de la comunidad política eran más importantes que la individualidad de cada uno.
En la edad media con el cristianismo, se produce el despertar de la conciencia. La ética empieza a ser una ética de las personas y no una ética de la naturaleza humana.
Para la religión cristiana el mal moral consiste en desobedecer la ley divina. No solo la acción, sino la intención cuentan para la valoración del acto moral.
Bulin (1974) la libertad, mas que un "principio" es un modo de vida irrenunciable para el ser humano que se va haciendo realidad, perfeccionando aquí y ahora, es por tanto, una libertad histórica, amenazada, pero indispensable para seguir viviendo una vida humana. La libertad mas que "principio" se convierte así en la urdimbre de la vida con la que necesariamente a diario nos topamos. La vida solo es nuestra, si la vivimos en libertad.
Libertad negativa y libertad positiva
Libertad negativa es la libertad pobre de horizontes y que tiene poco que ver con la ética. Coincide con las libertades civiles y políticas declaradas y defendida en las constituciones políticas: libertad para hacer esto o aquello.
El ejercicio positivo de la libertad, es donde podremos decir si nos dejamos gobernar o nos dejamos autogobernar, decidimos por nosotros mismos o alguien o algo decide por nosotros.
Zubin 1986, 322. La realización del hombre ser libre, en libertad, no es algo que ocurre en la individualidad de cada uno, mi referencia a los demás.
La libertad es un valor moderno y junto a el aparece la formación de la conciencia moral; en la política, el trabajo, el ocio, los medios de comunicación y otros, actúan como tiranías escondida contra una libertad individual que deja de ser creativa.
Cassirer 1977 y encontramos las raíces de la libertad en el hombre en su misma naturaleza todo debe estar permitido, incluso el hacerse daño uno mismo, siempre que sea un adulto.
El paternalismo solo es cierto con los menores de edad que no saben lo que quieren, sufrimos el autoengaño cuando pensamos que nos gobernamos a nosotros mismos, pero en realidad seguimos las directivas del partido, la iglesia, la patria.
Hay 2 tipos de límites para nuestra libertad:
los que vienen de afuera en forma de leyes, normas, códigos.
otros que la coartan en forma mas velada como doctrinas, dogmas.
La educación en y para la libertad ha de proponerse dos objetivos fundamentales. El primero es que ciertas normas o leyes no son contrarias a la libertad, sino condición para tenerla. Por ejemplo, es necesario imponer silencio para trabajar en clase o escuchar la exposición de un tema.
¿Somos realmente libres como pensamos o estamos condicionados por algo externo a nosotros? Esta pregunta se la han hecho muchos filósofos. Todos aventuraron que no somos libres. La autentica libertad consiste en esta supuesta capacidad de elegir y tomar decisiones, sino que debería consistir en el "conocimiento de la necesidad".
Vivimos con la convicción de que elegimos entre opciones diferentes y hasta nos culpamos y culpamos a los demás de las elecciones equivocados.
Este es el terreno de la ética, no tener ciencia absoluta del presente y del futuro y deben arriesgar respuestas. Muchos filósofos quisieron superar la ética, superar eso que delataba la pobreza de nuestra condición.
 
 
Solidaridad
La solidaridad implica sentirse ligado al resto de la humanidad. La verdadera solidaridad toma en consideración a todos los afectados por la acción de una persona o un grupo y solicita que actuemos por una idea de justicia.
Pues bien la solidaridad tiene que ver con el esfuerzo por llevar la libertad, la igualdad y el resto de valores morales a aquellos que no pueden disfrutar de esos valores. Además la solidaridad tiene que ver con el esfuerzo por llevar la libertad, la igualdad y el resto de valores morales a aquellos que no pueden disfrutar de esos valores. Además la solidaridad trasciende todas las fronteras: políticas, religiosas, territoriales, culturales, etc. Para instalarse en el hombre, ya que nunca como ahora se tiene conciencia de formar parte de la aldea global. Por ello se parte de la base de que la solidaridad se aprende desde y en la experiencia de personas que manifiestan conductas solidarias.
El diccionario de la lengua española define la solidaridad como:
Modalidad de una obligación en común.
Adhesión circunstancial a la causa de la empresa.
Entera comunidad de interés y responsabilidades.
La solidaridad expresa al mismo tiempo dos cosas:
la unión o vinculación entre las personas y 2. la responsabilidad reciproca individual y personalizada respecto de cada uno y de todos en conjunto.
El acto solidario es desprendido, sentir lo que sentirá y actuar donde se esta. El acto solidario es desprendido y generoso, acudamos a la ayuda del otro simplemente porque ese otro individuo es un ser humano a ese pueblo es un pueblo de semejantes. Aunque la solidaridad comienza y se aprende en casa, es en el campo de nuestras relaciones con quienes no son nuestra familia o allegados donde se demuestra, es más fácil ayudar a nuestra madre que a alguien desconocido. Con nuestra madre el acto de cooperación es consecuencia del amor filial, pero con un desconocido es real solidaridad. Traduce el efecto por la humanidad el desprendimiento y la generosidad. Para ser solidaria cada persona debe hacerse cargo de la riqueza que encierran los valores y asumirlos. Los valores no se componen atraen y pueden ser realizados, nosotros debemos oír la llamada de lo religioso y asumirlo lucida y voluntariamente. Esa llamada es la voz de la conciencia. La solidaridad solo entre personas que tienen conciencia y se unen por si misma algo valioso.
La facilidad para dar y darse es un modo de ser que nos facilita la unión con los demás. Al ser solidarios creamos un campo común, un ámbito de libertad, de intercambio, comprensión y entusiasmo.
Al ser solidarios nos sentimos sin limites, felices porque contribuimos a un mundo mejor, la solidaridad es un valor que se complementa con el amor a la humanidad con su ejercicio crecemos como personas humanas.
La Justicia
La justicia tiene un defecto, así lo observo Aristóteles, se materializan en las leyes, pero no atiende las diferencias particulares de cada individuo que es único y no le satisface ser tratado como un caso "Esas peculiaridades y diferencias, si pueden ser atendidas por los individuos y su solidaridad.
Justicia significa igualdad y libertad pero también ser justo es ser tolerante, pacifico o reconocer la dignidad fundamental de cualquier vida humana.
Desde los griegos se ha entendido la ética como el camino hacia la felicidad. La justicia es la condición necesaria, aunque no basta para esa felicidad. La justicia trata de procurar la "felicidad colectiva". No puede ser feliz, aunque se lo proponga, el esclavo, el desposeído de todo, el marginado. Querer un mundo mas justo es, en definitiva, querer un mundo en el que a nadie se le niegue ese don o ese bien básico.
John Rawls sienta las bases del llamado "Estado de bienestar" Rawls dice que una sociedad bien ordenada ha de regirse por tres grandes principios de justicia:
Libertad igual para todos.
igualdad de oportunidades.
El llamado "principio de la diferencia", mediante el cual, la distribución de los bienes del estado, debe hacerse de forma que favorezca a quienes mas lo necesitan y viven peor.
Los tres principios son, en realidad, complementarios.
En la sociedad que proyecta Rawls, el estado tiene derecho a intervenir en la redistribución de los bienes básicos: tienen derecho a imponer una política tributaria. Es decir, El estado reconoce que todos deben recibir una política tributaria básica, que no solo son materiales, sino espirituales como la educación, la cultura o las bases de la autoestima.
La constitución y el Poder legislativo que emana de ella por la vía del Parlamento, el gobierno y el poder judicial son los responsables de que se haga o no justicia, pues los individuos son impotentes para resolver las injusticias.
Una justicia que se traduzca en políticas concretas que pueda hacerse realidad, para transformar nuestra sociedad en más justa. Los individuos no deben desentenderse de los deberes de la justicia. Una sociedad no podrá ser justa si sus individuos carecen del sentido de la justicia y el sentido de justicia hace a los individuos cada vez más solidarios, la solidaridad complementa a la justicia.
Como la fraternidad o la caridad, en una versión más laica, la solidaridad consiste en un sentimiento de comunidad, de efecto hacia el necesitado, de obligaciones compartidas, de necesidades comunes que lleva a la ayuda del otro. La solidaridad o la fraternidad fue el tercero de los ideales de la Revolución francesa.
El valor de la naturaleza
La principal razón de esta dificultad reside en el hecho de que no existen mercados para la mayor parte de los bienes y miles de naturaleza ambiental.
Cuando no valoramos los bienes ambientales, solemos tender a asignarlos implícitamente un valor nulo, lo que permite una correcta conservación de este o un valor infinito lo cual carece del sentido práctico.
Es necesario recordar la frase de Lord Henry en el retrato de Doriam Gray, que produzca bajo estas líneas, pero en un sentido contrario. En efecto, cuando hablamos del medio natural no conocemos el precio de nada, pero intentamos estimar el valor de los múltiples funciones que nos proporciona dicho medio natural y que cumplen un papel vital para nuestro bienestar.
La educación ambiental desde la perspectiva ético-moral.
Gómez Heras (1997,103) la verdadera ética demanda respeto para el resto de los organismos, para todos los demás es simplemente una manifestación del más puro e insano egocentrismo. Aceptarlo es tan necesario que en tanto no seamos capaces de aceptar y comprender este aparente despropósito, no hay nada que hacer. Es como aprender el abecedario para empezar a escribir.
La nueva ética debe englobar una nueva forma de naturalismo que concede menos importancia al dominio de la naturaleza y mas importante a lograr una relación armoniosa entre el hombre y la naturaleza.
La educación ambiental debe aspirar, no ya tanto a resolver problemas puntuales para hacer posible un nuevo estilo de vida, un marco distinto en las relaciones del hombre con su medio. Y el tratamiento de la educación ambiental deberá estar ubicado en valores donde la educación ambiental encuentra su planteamiento y realización mas adecuados; ya que fundamentalmente se trata de cambiar de vida, de educar para un trato más respetuoso de "cambiar estilos de vida".
La Paz
La historia humana de conflictos que solo se han resuelto con guerras. La lección de la paz es la menos aprendida, la prueba mas clara de retrocesos éticos. La guerra es una constante y una amenaza insuperable.
La educación para la paz es una urgencia que no puede ser abandonada. No es la educación, lo que podrá preservar la paz sino una política dirigida al fin, pero que no se cuestione los principios que la amenazan.
Los educadores saben que la educación no es una tarea que pueda emprenderse con el objetivo de obtener resultados claros e inmediatos. Pero ha de proponerse trasmitir una visión del mundo, sus creencias, interiorizando valores para la integración de la sociedad Kan Propone en 1975 una organización internacional de estados para promover legalmente los conflictos. La paz no es un estado natural de las organizaciones humanas sino algo que debe ser instaurado.
 
La paz es un deber ético, porque la vida es un derecho de todos los humanos.
Sin estado, sin leyes, sin Justicia, la humanidad vivirá en una guerra de todos contra todos, guiados por su egoísmo y ambición. De ahí que deba imponerse la razón, el pacto y la sumisión a un gobierno.
El educador ha de perder el modo a manifestar sus puntos de vista y sus ideas ante lo que mundialmente ocurre a criticar lo que juzgue criticable.
Conclusiones
En Educación se propone identificar los procesos de construcción cognitiva y las dimensiones de los valores expresados en su operaciónalizacion pedagógica. Al respecto se evidencia la experimentación de los valores, para elegir e integrarlos a su personalidad en un sistema de valores básicos para la vida y convivencia. Estas escuelas actúan a espaldas de las necesidades transformacionales, sin hacer capaces de producir sus propios errores y practicas necesarias para la concienciación de los valores; situación alarmante, desde el punto de vista académico con la finalidad de convertir la globalidad del proceso enseñanza aprendizaje es un proceso humanizador que favorezca el despertar de un nuevo tipo de persona libre, conciente, sensitiva, critica, creadora e innovadora.
Se observa poca diferencia en el individuo los valores y antivalores, están limitados para desarrollar actitudes coherentes con la responsabilidad de comportamientos proactivos y constructivos.
Se encontró que el valor por la paz, son medianamente reforzados deben llevar al individuo a reflexionar sobre su propia formación integral de los hijos, alumnos y convirtiéndose de esta forma en un modelo digno de imitar.
Con notable preocupación se aprecia la dispocision casi nula de los docentes para desarrollar procesos cognitivos de concienciación y expresión de ideas tendientes de valores, identidad nacional, honestidad, lo cual constituye un reto en la formación humana del momento histórico.
 
 
 Referencias
Piaget 1973 Psicología y pedagogías (Barcelona Ariel).
Piaget 1973 Psicología y pedagogías (Barcelona Ariel).
Lopez Quintas (1989) El conocimiento de los valores.
Mill (1988) Sobre la libertad.
El conocimiento de los valores.
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Sobre la libertad.
Camps. V (1994) Los Valores y la Educación.
Ortega P y Minguez (2001) Familia y trasmisión de Valores.
Los Valores y la Educación.
Ortega P y Minguez (2001) Familia y trasmisión de Valores.
Familia y trasmisión de Valores.
UNESCO PNUMA (1983) Educación Ambiental principio de enseñanza y aprendizaje.
Educación Ambiental principio de enseñanza y aprendizaje.

8 de Julio, 2009, 10:21: José Gregorio Andradeensayos

¿LA ENSEÑANZA DE LOS VALORES?

La formación en valores constituye uno de los temas que ha llamado la atención en las últimas décadas en el debate educativo. Esto es el resultado de la toma de conciencia por parte de la sociedad y de los mismos responsables de la política educativa de una crisis de valores en el seno de la sociedad. La transmisión tradicional de valores de la generación adulta a la joven, reconocida por Durkheim (1976:98) donde la "escuela podía relativamente armonizar dentro de sus muros", experimenta una ruptura, similar a la que han padecido las economías locales por los procesos de globalización.

En es sentido, Morín (2002:5) señala que el problema ético de la globalización nos debe llevar a "reformas institucionales y sociales para el desarrollo de la libertad, la igualdad y la fraternidad o solidaridad.,…el camino de la reforma educacional es uno de los más importantes

Esa ruptura es el resultado de la invasión de las tecnologías de la comunicación -el Internet y la telefonía celular-  y de las nuevas tecnologías de la información, los programas de televisión, los nuevos centros de reunión en particular de los jóvenes que pregonan un pragmatismo exacerbado, un estado de "placer" o "satisfacción" inmediato y una visión de lo útil. Estos espacios tienen mucha mayor capacidad para promover diversos patrones de comportamiento entre los niños adolescentes y  jóvenes, que los que se derivan del ambiente tradicional escolar cerrado por un aula con un pizarrón enfrente, así como del conjunto de las tradiciones que conforman la cultura escolar.

Cuando hablamos de valores nos referimos fundamentalmente a la cosmovisión que la persona tiene para perfilar sus creaciones y sus formas de concebir el mundo circundante. Por tanto, los valores son en primer lugar compresiones poseídas que constituyen el mundo subjetivo del individuo, que le permiten trazar la ruta de lo que se aceptará como verdadero o deseable. En consecuencia, podríamos decir que su ausencia representaría la disolución de la persona, del sujeto capaz de crear y cuestionar.  Tal como lo señala Esté (2000:256): "los valores…son constituyentes del sujeto, lo hacen.

Por consiguiente, la educación en valores debe recorrer el mismo camino y dinámica subjetiva de la naturaleza humana. Ahora bien, la formación de valores en lo individual no es lineal y mecánica sino que pasa por un complejo proceso de elaboración personal en virtud del cual los seres humanos, en interacción con el medio histórico-social en el que se desarrollan, construyen sus propios valores. La diferencia entre la existencia objetiva y subjetiva del valor y su expresión en la conciencia del hombre es explicada por Leontiev (1981) a través de sus conceptos, significados y sentido personal. Este autor al referirse a la importancia de comprender la complejidad de la naturaleza subjetiva del valor en su función reguladora de la actuación del sujeto establece la diferencia entre lo que denomina valores formales y valores personalizados.

En este sentido plantea González (1996:64):


Ningún contenido que no provoque emociones, que no estimule nuestra identidad, que no mueva fibras afectivas, puede considerarse un valor, porque este se instaura a nivel psicológico de dos formas: los valores formales que regulan el comportamiento del hombre ante situaciones de presión o control externos, y creo que no son los que debemos formar, y los valores personalizados, expresión legítima y auténtica del sujeto que los asume, y que son, en mi opinión, los valores que debemos fomentar en toda la sociedad

En Venezuela las reformas curriculares y los proyectos de reforma abordan el tema de los valores desde el ámbito académico como simples ejes transversales, competencias, contenidos o áreas académicas. Obviando que el ejercicio responsable de la Educación en Valores va más allá de un cuerpo de lineamientos curriculares o de un pensum de estudios.  Gran parte de los valores que se inscriben en la actividad educativa forman parte de lo que se denominado "curriculum oculto".

En muchas oportunidades han aparecido, tal lo hemos indicado, como ejes trasversales del pensum de estudios o formalizados como asignaturas: moral y cívica, religión, formación ciudadana, cátedra bolivariana, educación artística, entre otras. Entonces más que educaren valores se educa acerca de ellos. Se habla de ellos en exposiciones fastidiosas; pero, necesariamente poco se actúa en ellos. Y la muestra más palpable es el crecimiento vertiginoso de la violencia en los centros educativos, en todos los niveles y modalidades.

¿Cómo abordar la enseñanza de los valores desde la escuela? El debate sobre la pedagogía de los valores es tan antiguo como la filosofía. Los griegos se interrogaban sobre su origen y carácter; si eran innatos, naturales, culturales, dotados por las divinidades o adquiridos en el juego social.

Quizás el principal problema que se plantea dentro de los proceso de enseñanza y  aprendizaje de los valores  es el carácter subjetivo y personalista de los valores que los hace sumamente complejos. Los valores no son ubicables  ni son de igual magnitud o espacio ocupado de una persona a otra. El valor no se arma voluntariamente como decisión consciente. Se van conformando dentro de una articulación estrecha de factores genéticos, sociales, históricos, familiares, religiosos, culturales. Trasciende más allá de los procesos educativos. Por eso quizás no podremos hablar propiamente de un aprendizaje  de los valores en los mismos términos como nos referimos a otras competencias y contenidos de las asignaturas.

Por otra parte, es difícil  hablar de cambios de valores de un individuo o comunidad por una inducción directa o predicativa. Ni siquiera por los talleres, cursos, encuentros, sesiones o métodos más creativos o novedosos en esa materia; porque  no se trata de simple aprendizajes, saberes específicos o competencias y destrezas.

Al ser el valor parte de la constitución misma  de la persona  y la comunidad, hay que abordarlo como articulado  o imbricado con toda  su corporeidad y tejido. En consecuencia, hay que concebir su cambio como procesos que van simultáneamente al individuo y su grupo. Cuando la crisis o aperturas debilitan los valores previos generan necesidad de nuevos.

Por ejemplo,  la concepción paternalista del estado venezolano tiene jerarquía de valor ético-político en Venezuela. Valor de muy larga data y reforzado en los últimos años por la riqueza concentrada en manos del Estado, particularmente la renta petrolera. Sustituir ese valor por otro que impliquen el esfuerzo comunitario y la percepción del  Estado como un servidor social y no como un padre poderoso y dadivoso, es una tarea muy compleja que sólo puede ser pensada lograble desde el ejercicio mismo de la dignidad personal y el esfuerzo comunitario.

  

Por eso, es perentorio el abordaje de los valores desde los acontecimientos y contextos donde se desenvuelve el hecho educativo; a fin de dar respuesta pertinente y oportuna tanto a los intereses como a las necesidades  de todos los actores que intervienen en la actividad educativa: estudiantes, padres, profesores, comunidad local, instituciones…

No se trata en principio de cambiar al estudiante, sus valores y cultura por cambiar. Se trata, mejor, de precisar y establecer sus valores, revindicarlos como constitutivos, dignificarlos; y dese allí, con la fuerza así establecida, adelantar los cambios que la misma dinámica vaya gestando. Por eso, es conveniente en todo este ejercicio preguntarse, entre otras cosas: ¿En qué sujetos deseamos educar valores? ¿Qué valores posee esa persona?¿Cuáles son los valores de la sociedad donde vive?

Para bien o para mal, no hay persona sin valores. Lo frecuente es que su conjunto de valores o referentes entren en crisis y se debiliten. Por eso, más fácil tal vez, que cambiar valores sería rescatar los existentes aunque menguados; y a partir de ellos, dignificar la condición del ser humano haciéndolo actor de su propio cambio. Más que aprendizaje, para los valores sería cultivo de los valores. Cultivo quiere significar un proceso externo-interno de juego-comprobación-consolidación, que se inicia en la intimidad de una relación intersubjetiva y se prolonga  en diversas intensidades a los grupos sociales.

Podríamos pensar que el ciclo de necesaria reafirmación social de un valor es mucho mayor que un aprendizaje ordinario. Tal vez el sujeto presienta que la repercusión de un valor en todo su seres mucho más comprometedor que el de un simple conocimiento académico y le exija, para aceptarlo y vivirlo, mayor tiempo y requisito.

LISTA DE REFERENCIAS

Durkheim, E. (1976) La educación moral. Barcelona: Ediciones Nuevo Mundo.

Esté A. (2000). Valores y Referentes. Madrid: Ediciones CAIFAN.

González, F. (1996) Un análisis psicológico de los valores. Su lugar e importancia en el mundo subjetivo. Colombia: Editorial Ciencias

Leontiev (1981) Actividad. Conciencia. Personalidad.  México: Editorial Pueblo y Educación.

Morin E. (2002). Conferencia Plenaria Etica y Globalización. Disponible en http://www.scribd.com/doc/6800653/Morin-Edgar-Etica-Y-Globalizacion

6 de Julio, 2009, 1:41: Luis LLancaensayos

L. Llanca.

No solo es importante que individuo adquiera conceptos, sino  hay que ayudarlo a   que aprenda la vida,  y sepa ser feliz, al mismo tiempo que sea  solidario, comprometido y principalmente autentico,  de tal manera  que pueda estar preparado  para asumir  el reto  de vivir una vida digna según sea su condición de ser Domínguez (1996)

Es importante  considerar que las valoraciones que se trasmiten  y las relaciones que se establecen tienen que traducir los valores que se buscan fortalecer por ejemplo: si uno de los valores que se quiere inculcar  es el de la solidaridad,  es necesario que en el aula  se viva un clima de solidaridad,  este clima debe ser el resultado que trasmita el  propios  docente

Lo que si es real  que el sistema educativo   tiene mucha responsabilidad   en la constitución de una sociedad  que sea más justa y por ende mas  humana.

Por ello es necesario intervenir en la sociedad, esto implica no solo el  contexto educativo,  sino también familiar, por ejemplo haciendo reflexionar a los padres  el hecho de que ellos   son los primeros educadores de sus hijos  y deben reforzar, en familia  los valores que se busca  promover es necesario recalcar que por su naturaleza,  la educación  en valores es eminentemente  autoevaluativa,  por cuanto  no se enjuicia  ni califica conductas  morales.  No se trata  de colocar etiquetas a las personas,  ni de enjuiciar  su moralidad  personal,  sino de orientar, alentar y aconsejar realizar un modelo de vida ejemplar. Marín (1995)

Desde esta perspectiva  y teniendo  como propósito general contribuir  a la formación  del deber ser de la persona, todos debemos asumir  el compromiso de realizar  acciones  eficaces  que se  sustenten   en el ejercicio    pleno de la solidaridad,  justicia, libertad  y demás valores que posibiliten  una vivencia civilizada. 

Se debe reflexionar sobre lo siguiente: Al  hombre se le puede despojar de todo salvo de una cosa. La libertad  de elegir  su propia actitud, en cualquiera circunstancia  Camps (1993)

No parece lógico tratar de encontrar en la educación, la formula para resolver la situación actual de la humanidad, sobre todo, si pensamos  en la premura  con que la humanidad necesita de que el hombre no vaya  contra el hombre  por el contrario debe  hacer hincapié  sobre el gran papel  que desempeña  aquella en la formación  de las cualidades y virtudes, defectos y desengaño  de la personalidad de todo individuo.

Como todo individuo  nace en  una determinada sociedad y se desarrolla en una determina cultura, deben en entonces, apreciarse  las posibilidades que existen  para conseguir  por una acción educativa intencionada  y que suponga liberar al hombre de todo tipo de imposiciones, el éxito  deseable. Para ello se debe previamente analizar las características culturales de esa sociedad en que nace y se desenvolverá el sujeto. La realidad cultural  que rodea al hombre constituye por la acción múltiple y constante que ejerce sobre desde que nace  hasta que muere el mas poderoso factor en proceso de integración del ser, por lo cual la educación jamas debe permanecer aislada y, contrariada muchas veces, de estas fuerzas que dan resistencia,  aceleraciones de potencialidad  y direcciones desconocidas. Los resultados de la educación  se dejaran sentir con mayor facilidad y menos graves serán sus consecuencias negativas si así  se procede. Gimeno )1998))

El individuo debe ser honesto  no  porque se le muestre o conozca  la belleza de la honestidad ser activo  no porque  se le proclame o se le haya proclamado  la necesidad de obrar, y ser cooperador no porque se le proclame  las virtudes  del trabajo  en conjunto,  sino porque haya comprobado la practica  de las acciones honestas, por el ejercicio, por su participación en acciones sociales.

De  ahí, que lo importante sea la existencia de un ambiente social, en el cual  se realicen las condiciones éticas y materiales que permiten el desarrollo  armonioso  de la personalidad humana, En breve síntesis: la situación  espiritual del hombre de hoy  se caracteriza   por el hiper-desarrollo de las sensaciones, favorecido  por  la coacción de  intereses económicos y relaciones políticas  factores cada vez mas poderosos  y propicios para una estandarización de individuos a expensa de la creación  del ser-mismo

         

Frente a esta realidad tan compleja  y hasta perturbadora, la educación  debe buscar los medios para alcanzar el mas alto   ideal de cultura,  la cultura humanista, no como fin en si, sino como medio para que el hombre  se realice en ella,  

Por lo tanto,  las responsabilidades de la educación  frente al hombre, es hacer conjugar  todas las fuerzas  formativas  sistemáticas, para hacer  posible la existencia  de un ambiente social  en el cual  se realicen las condiciones  éticas y materiales  que puedan permitir  la realización armoniosa   sobre la personalidad  humana. Nada se adelanta con  alabar  las virtudes que tiene la democracia;  no se obtendrá ninguna  ventaja  en desear  una vida desenvuelta  dentro  de los imperativos democráticos,  si por otra partir la educación solamente se realiza en niños  y joven, olvidándose por completo del ambiente en que existen  todos ellos,  

Es Es importante reflexionar  sobre el colapso  generalizado que han experimentado  los valores, carece de sentido que  hoy la educación  se preocupe solo por trasmitir  conocimientos,  dado que el momento, crucial   que vivimos es necesario educar en valores, ya  que ellos  son indispensables para  vivir humanamente.

BIBLOGRAFIA

Camps, V. (1993).  Los valores de la educación.  Madrid Alaunda 

Domínguez, C. (1996)  Los valores  de la educación  infantil  Madrid La Muralla 

Gimeno, C. (1998) La educación en valores en la educación infantil.  Aula 70, 41-45.

Marín, D. (1995). Programa de educación en valores en etapa infantil  Adición Aljibe, Granada
3 de Julio, 2009, 11:38: Lesbia Perez Maciasensayos

En el contexto de la crisis ambiental que atraviesa el planeta, abordar el tema de la moral y los valores es una necesidad, considerando que las causas recaen directamente sobre el comportamiento humano. Como condición para poder reflexionar sobre valores como: la promoción de la dignidad de la existencia, la libertad, las responsabilidad y otros, se busca la armonía con los semejantes y la naturaleza,  supuesto apodíctico (incondicionalmente cierto, necesariamente válido), que toma vigencia ante las desvalorización del hombre en el mundo que lo rodea, donde privan los intereses propios en deterioro de los intereses colectivos.

En ese afán del hombre por perseguir objetivos personales, ha olvidado que la naturaleza es un sistema perfecto, que como tal, ha funcionado durante muchos años bajo un esquema muy bien definido; pero, es la intervención de la mano del hombre, cada día con mayor frecuencia, quien interfiere en los procesos naturales, trayendo como consecuencia manifestaciones como: destrucción de la capa de ozono, lluvia acida, amenaza a la biodiversidad, efecto invernadero, contaminación ambiental, el agotamiento del agua potable, etc, producen, de esta manera, la temida crisis ambiental. Circunstancias que han obligando a las autoridades de la salud y a los gobiernos a desplegar medidas preventivas y correctivas a objeto de sanear el planeta. Medidas que implican un alto costo mundial por la cantidad de recursos empleados sin que se logre controlar los efectos mencionados y disminuir la amenaza que se cierne sobre el mundo.

Los problemas ambientales no son cosa de la fatalidad, ni de la mala suerte, están relacionados directamente con las intervenciones humanas, en sus muchos componentes: científico, tecnológico, político, jurídico, social entre muchos, por el afán el hombre por encontrar mayor felicidad, placer, abundancia. Hablar de los efectos producidos por la intervención de la mano del hombre requiere abordar el punto de partida que genera el mal, por lo tanto no es solamente visualizar las grandes masas de gases que parten de una industria o la contaminación que genera el parque automotor, sino analizar quien o quienes se encuentran detrás de la actividad que lo genera, pues es buscar el origen de un asunto transcomplejo en cada una de sus piezas,  detectar las consecuencias previsibles a corto, mediano y largo plazo, considerando que la causa reposa directamente sobre el comportamiento de la humanidad.

Cada persona responde a una escala de valores, resultante de la sociedad concreta donde vive, respondiendo a la moral que en ella se establece, en este sentido y tomando la expresión del filósofo Haberman, para quien la moral no responde a la cuestión de "quien soy" o "que deseo ser" sino a qué norma queremos compartir  y cómo pueden ser regulado los conflictos de acción de acuerdo a intereses comunes; en tal caso, el conflicto es cómo conciliar el interés individual y el colectivo.

El término moral viene de la palabra latina mos que significa costumbre; por lo que está referida a los hábitos del ser humano. Las conductas estarían asociadas a la moralidad, que son actos voluntarios, los cuales podemos elegir realizar o no y debemos valorarlos según normas y criterios morales asumidos previamente. La realización de estos actos responde a un motivo que conduce a un fin, esto es, la representación o anticipación  mental del resultado que se pretende alcanzar con la acción. El fin se alcanza a través de los medios, pero al momento de establecer los fines y de utilizar los medios ¿estaremos consciente de las implicaciones acarreadas al entorno?

 La estructura del acto moral se completa con las consecuencias, estas pueden ser positivas o negativa,  según se ajusten o no a lo esperado por la sociedad, razón que justifica la valoración tanto de los medios utilizados como de los fines propuestos, es un hecho fundamental la valoración moral de nuestras acciones, pues estaríamos ante la posibilidad de incurrir en prácticas inadecuadas capaces de ocasionar males irreversibles.  El desconocimiento de la moral no exime de la responsabilidad del cumplimiento de acciones ajustadas a ella. Esta idea se resume en: El fin no justifica los medios.

Tradicionalmente el tema de la ética, la moral y los valores han estado referido a las relaciones entre los hombres sin preocuparse de cómo éstos  se ligaban a la naturaleza, al medio ambiente, a su uso y solo hasta décadas muy recientes, es cuando el hombre comienza a notar su vulnerabilidad; tema que toma importancia como cuestión de normas de la conducta humana que atañen a la ética y a la moral.

"El termino ética deriva de étos del griego que significa costumbre…" (Ferrater Mora, 1991).

"La ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los humanos en sociedad."

"La moral es un conjunto de normas aceptadas libre y conscientemente, que regulan la conducta individual y social de los seres humanos". (Sánchez 1981:20).

No obstante, la situación en la realidad no es la falta de normas que indiquen como debe ser el comportamiento del ciudadano, sino que cada individuo se motive voluntariamente a su cumplimiento, situación que conduce a buscar los medios de motivación y convencimiento para ello.

 En consecuencia, es posible considerar que la causa de la crisis ambiental reposa directamente sobre el comportamiento humano, pues éste a diferencia de los demás seres vivos, tiene la libertad de escoger el camino que quiere, inventar y elegir en parte su forma de vida, por lo tanto también existe la posibilidad de la equivocación, de allí la importancia del conocimiento de la naturaleza y de las leyes que la rigen.  Cabe preguntarse, ¿Cómo comunicar el valor de la conservación del ambiente, de manera que cada individuo responda de manera positiva que mejore su condición de vida?, ¿Como hacer para que su conducta sea la expresión de lo que piensa y de lo que dice, después de que logre internalizar la necesidad de la defensa de la naturaleza¿. Otra interrogante es ¿A quienes corresponde esta difícil tarea?

Buscamos las respuestas a estas interrogantes en el significado de la educación. Prieto Figueroa (1984), señala a la educación como conservadora de valores y propulsora del progreso; pero esta consideración trae a colación la opinión de Huber,  del inconveniente de asemejarse a un  adiestramiento, que por conformismo crea en el individuo una segunda naturaleza artificial. Prieto Figueroa, sostiene que para ser una verdadera educación, el adiestramiento por la sociedad debe transformarse progresivamente en una formación de la personalidad moral.

La educación por su condición de herramienta para provocar cambios de actitudes en los individuos, se convierte en instrumento estratégico en la formación de ciudadanos conscientes del uso racional de los recursos. En este sentido, tiene un valor trascendental para proporcionar  alternativas de solución  ante la problemática social, económica, ética y ambiental que aquejan los pueblos de la tierra; razón que justifica plenamente, el esfuerzo que se haga por repotenciar y modernizar su desarrollo.

Al respecto, Castillo (2001), plantea que los distintos problemas que aquejan a la sociedad radican en la falta de educación. El fin perseguido es buscar un patrón deseable a través de cambios; no es fin en si misma sino un medio. El verdadero fin más que educación es la cultura que es el modelo de ser de una sociedad.

Particularmente, la Educación Ambiental considerada como "una actividad dirigida a desarrollar conciencia y lograr modificar actitudes, valores y conductas en la colectividad, en relación al uso racional y protección de la naturaleza" (UNESR, 1981 p. 293), sería el medio para lograr una cultura ecológica.

Una vez planteada la importancia de la educación ambiental como un medio estratégico en la solución de los problemas ambientales, que amenazan la supervivencia en el planeta, exige la participación de toda la sociedad y especialmente de las instituciones educativas, para buscar alternativas efectivas que promuevan valores en la población en todos sus niveles, así como del conocimiento de los efectos derivados de las  relaciones de interdependencia  del hombre con su ambiente.

 Eichler citado por Castillo (  ) señala que "La Educación Ambiental es una lucha contra la ignorancia y la negligencia en el hombre. Educación que debe comenzar por el conocimiento detallado del funcionamiento del ambiente. Enfrentar la necesidad del rescate y la conservación del ambiente implica su conocimiento: su estructura, la dinámica natural, por cuanto resulta difícil defender aquello que no se conoce. Cobra importancia el planteamiento de Gómez y Morán (1999), cuando señalan que el ambiente engloba conocimiento, interrelaciones, capacidad de análisis, contacto con la realidad, emociones, convivencia, entre otros aspectos para proporcionar una formación integral e integrada y así lograr un proceso efectivo en el aprendiz.

Aun cuando se ha señalado que cada tipo de civilización ha tenido una cultura que engloba valores, creencias, conocimientos, tecnología que le ha llevado a definir su propio modelo de desarrollo y con ello su relación con la naturaleza desencadenando sus consecuencias medio ambientales, es preciso enfatizar que el planeta es uno solo y funciona como sistema y cualquier modelo de desarrollo que afecte al ambiente, utilizado por una cultura en particular, estará afectando al todo. En consecuencia se necesita un modelo de civilización que sea "económicamente rentable, ecológicamente sostenible, socialmente justo, democráticamente participativo y culturalmente digno" (Castillo 2001: 13), para ello la educación, utilizando los mejores medios de comunicación, es la forma  idónea para alcanzar estos fines.

Es tarea de educación ambiental utilizar los medios apropiados para lograr una sociedad integralmente ecológica, como valor, en el contexto de la globalización. La globalización y la integración no son excluyentes partiendo de una organización a nivel local hasta llegar a lo nacional; en este sentido Basili (1999), se refiere al desafío de construir ciudadanía de aquí de lo familiar y comunal, y para el planeta, a partir de las cuestiones globales.

La educación  ambiental se puede interpretar en tres vertientes: como educación sobre el medio, cuando se refiere a la información sobre entornos naturales y sus relaciones, la interacción del ser humano con su ambiente; educación en el ambiente cuando este es utilizado como recurso didáctico y finalmente la educación para el ambiente dirigida a la conservación y mejora del medio como objetivo final, que pretende conseguir cambios de actitudes, aunque estos no serán efectivos si no van acompañados de cambios de comportamiento.

Igualmente, se pude interpretar como una invitación a participar desde una perspectiva individual y social en la solución de los problemas actuales y futuros en relación a la naturuela, lo cual debe tomar en cuenta las diversas realidades sociales culturales económicas y ecológicas de los diferentes destinatarios, como una herramienta para alcanzar el desarrollo sostenible. Entendiendo la sostenibilidad como la práctica que asegura la satisfacción de las necesidades del presente, sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras.

Como se ha señalado en párrafos anteriores, la moral es producto de la sociedad, de ella  el educando  asimila y adquiere hábitos, costumbres,  tradiciones, ideales y sentimientos que son bienes y valores de las generaciones adultas; como un proceso de su formación. Pero, la función de la educación no es sólo la transmisión de este legado cultural sino que debe  ir más allá, promover el cambio, propiciar el progreso, que sólo se realiza por el aprovechamiento de los elementos de las creaciones anteriores para crear cosas, bienes y valores nuevos

Cuando la asimilación cultural por parte de los miembros de la comunidad, se le fija una intención, un propósito, un fin nace la Pedagogía como ciencia de la educación (Prieto Figueroa). Su  significado es guiar, conducir, desarrollar lo que está implícito para lograr que la persona haga, por si misma, lo que debe hacer; función que tendría aplicación en la solución de los graves problemas medio ambientales,  al ser utilizada como herramienta para lograr despertar en cada individuo el interés de participación. 

Este proceso se sistematiza a través de la escuela en estrecha relación con los demás factores que rodean al individuo: la familia, el estado, los medios de comunicación; respondiendo de esta manera a la interrogante de ¿ a quienes corresponde la educación en valores?, en particular lo relativo a la ética ambiental.

Enfatizando el hecho de que sólo la acción integrada y bien articulada entre la escuela, la familia y la comunidad logrará el verdadero sentido a la educación en valores. Si por el contrario la escuela educa sin el respaldo del hogar y en contradicción a lo que se practica en la comunidad,  donde hace vida el aprendiz, en el se produciría un conflicto, provocando una conducta, que dista de la esperada a través del logro de los objetivos propuestos por la escuela.

Por su parte, Osorio (2000), aclara que la educación ética se distingue por su universalidad mientras que la educación en valores involucra costumbres y normas sociales específicas para un contexto o grupo social. La educación en valores puede ser considerada como una parte de la educación ética, siempre y cuando los valores que transmitan estén acordes con principios éticos universales y en  este caso se habla específicamente de educación en valores morales.

Igualmente, a la incorporación de aquellos elementos culturales y de valor que sean normativas deseables, como la justicia, la libertad, la igualdad, las formas democráticas de convivencia; debe promoverse la responsabilidad que cada individuo tiene hacia la conservación, el rescate y la defensa del ambiente.

"La suma de las conductas individuales nos dará el comportamiento colectivo"

Cada tipo de civilización ha tenido una cultura que engloba valores, creencias conocimiento, tecnología que le ha llevado a definir su propio modelo de desarrollo y con ello su relación con la naturaleza desencadenando sus consecuencias medioambientales.

3 de Julio, 2009, 11:26: Miguel Cartayaensayos

"El siglo XXI será ético o no será"

Lipovetsky.

INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN

La ética es el nombre y el ideal que en los reanimados espíritus del corazón del hombre occidental de los últimos tiempos. El "efecto ético-ambiental" sigue  ganando fuerzas e invade medios de comunicación, sistemas educativos, programas de gobiernos y alimenta la reflexión filosófica, jurídica y deontológica, generando prácticas colectivas inéditas.

La ética es el nombre y el ideal que en los reanimados espíritus del corazón del hombre occidental de los últimos tiempos. El "efecto ético-ambiental" sigue  ganando fuerzas e invade medios de comunicación, sistemas educativos, programas de gobiernos y alimenta la reflexión filosófica, jurídica y deontológica, generando prácticas colectivas inéditas.

La moralización de los negocios y de la política, ha hecho que por todas partes se esgrime la revitalización de los valores y el espíritu de responsabilidad como imperativo numero uno de la época.

Al parecer el hombre, ha entendido que es un habitante del planeta y esta dispuesto a habitarlo como planetario. Le hace falta comprender tanto la  condición humana en el mundo, como la condición del mundo humano que a través de la historia moderna se ha vuelto la de la era planetaria.(Morin: 1999:33)

No obstante, la sociedad postmoderna, dice Lipovesky, maneja dos discursos que son contradictorios, por un lado la revitalización de la moral, y por el otro el del precipicio de la decadencia, el cual ilustra el aumento de la violencia, consumo de drogas, corrupción y sobre todo "la nueva gran pobreza". Sin duda los lazos entre estos dos polos generan una efervescencia ética que puede ser interpretada como una reacción del comportamiento del hombre con su medio ambiente. Es por ello que es bueno preguntarse ¿de qué naturaleza y de que qué moral se habla exactamente?

Los valores en esencia son los mismos desde hace siglos, con una continuidad muy larga que en los tiempos actuales pareciera ameritar una regulación social de la moral, es decir entrar en una nueva fase ética marcada por una vaivén cultural alejado del ampara religioso y sociológico, generando asi un nuevo curso histórico de la vida moral.

Lo moderno apenas ha roto con la tradición moral, cambiando esquemas rígidos y obligaciones hacia Dios lo cual nos ha llevado a un segundo umbral ético llamado por  Lipovesky como "la época del posdeber", donde por primera vez la sociedad se alejó de la exaltación de los deberes superiores y los descrebiliza, plantea el mismo autor que " Nuestras sociedades ha liquidado todos los valores sacrificables sean estos ordenados por la otra vida, lo profano, cultural o imperativos del deber" (Lipovesky. Ob. Cit: 12)

Este biocentrismo es expresado por Morin (1999) al hablar de la enseñanza de la identidad terrenal:

En la época de las telecomunicaciones, de la información, de la Internet, estamos sumergidos por la complejidad del mundo y las innumerables informaciones sobre el mundo ahogan nuestras posibilidades de inteligibilidad.

 De allí, la esperanza de despejar un problema vital por excelencia que subordinaría todos los demás problemas vitales. Pero  este problema vital  está constituido por el conjunto de los problemas vitales, es decir la intersolidaridad compleja de problemas, antagonismos, crisis, procesos incontrolados. El problema planetario es un todo que se alimenta de ingredientes múltiples, conflictivos, de crisis; los engloba, los aventaja y de regreso los alimenta.(p. 27)

Vivimos una época de grandes retos a nivel planetario. Desde hace algunas décadas ha venido surgiendo una nueva sociedad global que, basada en las tecnologías de la información y las comunicaciones, abre posibilidades de desarrollo inimaginables. Sin embargo, al mismo tiempo nos encontramos ante una doble crisis, una de carácter medioambiental y otra relativa a la concepción que tenemos de nosotros mismos como seres humanos.

Estamos pues, en un mundo en el que cada vez se hace más necesaria la clarificación de los dilemas éticos que presenta la acción humana.

La Renovación Ética

La sociedad actual, posmoralista, ha decidido revisar los deberes supremos del hombre y del ciudadano y poner en jaque mate el "deber ser" lo cual se aprecia en la renuncia a las obligaciones religiosas, la debilidad de las intenciones morales y la permeabilidad de la ética en los sectores empresariales, políticos son algunos de las manifestaciones postmodernas de la ética.

El hombre moderno, ha internalizado su condición de depredador y ha concientizado que el planeta esta en peligro y amenazado por la tecnociencia.

Al respecto Guzman (2005) plantea:

En lo que respecta a nuestra relación con la naturaleza, ya hace tiempo que la humanidad se ha dado cuenta del deterioro ambiental que nuestros procesos productivos y económicos están generando. Sin embargo, las inercias existentes nos han colocado en una situación complicada, casi en lo que parece un callejón sin salida. Así, después de algún tiempo de tratar de atacar solamente los síntomas de dicha degradación, en diferentes espacios de reflexión se empieza a tomar conciencia de que es necesario ir al fondo de la cuestión, es decir, buscar las causas profundas de esta crisis y cambiar nuestra concepción de naturaleza como cosa dominada por el hombre, concepción que proviene de diferentes herencias culturales.(Documento en línea)

Sin duda alguna estamos perdiendo la adhesión al deber, nuestra ética de  la responsabilidad es sólo razonable más no aplicable. Los meritos del resurgir ético deben estar lejos de ser desdeñables a la vista de sus manifestaciones, si la ética es lo que fija los limites legítimos a la acción humana, no es inútil subrayar igualmente los limites del credo ético que  ciega la esperanza de nuestra salvación como planetarios.

¿Podemos corregir nuestros errores y atender nuestros problemas ambientales y de desarrollo sin abandonar completamente la visión del mundo y de nosotros mismos que hemos venido construyendo, o es necesario un cambio radical? Algunos autores apuntan a la necesidad de esto último. No compartimos completamente esta idea de tirar por la borda lo que nos ha tomado años para constituirnos como hombres modernos, sin embargo, debemos atender y analizar algunas propuestas recientes sobre la necesidad de construir nuevos elementos de ética ambiental y de ética del desarrollo.

En los últimos años, pensadores que son más  radicales desde una perspectiva filosófica, han argumentado que sí hay responsabilidad ética hacia la  naturaleza mas allá de un mero cuidado de la misma para nuestro propio provecho, es decir, una responsabilidad que no depende de las consecuencias hacia los hombres. Las propuestas son muy variadas. Aquí nos referiremos a dos de ellas, una de carácter específico denominado biocentrismo y otra de carácter más general, como un grupo de propuestas a las que se les conoce bajo el rubro de ecología profunda.

Las posturas ético ambientalistas a que estamos  haciendo referencia son difíciles de entender porque representan un giro completo sobre la visión de lo que somos. Esto es especialmente cierto respecto al concepto de Ecología Profunda. Esta idea se usa de muchas maneras y está asociada a movimientos que se oponen deliberadamente a las instituciones sociales que nos rigen y que pugnan por principios y creencias alternativas.

De ahí que la dimensión ético-filosófica cobre vital importancia para enfatizar la noción humanista del desarrollo. Bajo esta perspectiva, el desarrollo estará centrado en la persona y su posibilidad de alcanzar plena dignidad ejerciendo todas sus facultades, sobre todo la racionalidad, pero bajo una perspectiva amplia. La racionalidad deberá ser entendida no solamente en su dimensión científico técnica, por más que este ámbito haya alcanzado mayor protagonismo en nuestras sociedades occidentales, sino también en su dimensión dialógica y en su dimensión práctico-moral. La racionalidad meramente técnica tiene como objetivo conseguir un fin concreto, aplicando la lógica dura y el conocimiento científico, usando los recursos disponibles de modo instrumental. En cambio, la racionalidad ética busca promover ciertos valores por sí mismos y opera con una lógica diferente. Esto es fundamental si hemos de creer  en el valor de que las personas participen en los proyectos de desarrollo  de sus comunidades con la capacidad de llegar dialógicamente a soluciones éticas aceptables para todos.

No debemos renunciar a la visión de ser humano que hemos construido, sino que solamente debemos corregir parte del camino andado y reconocer que en nuestras tradiciones se contienen ya las semillas de una relación éticamente apropiada con nuestro medio ambiente. Y cuando hablamos del medio ambiente deberíamos referirnos no solo al conjunto de cosas físicas (naturales o artificiales) que nos rodean, sino también al mundo de valores y de relaciones humanas que nutren nuestro espíritu. Todo, en su conjunto, es lo que nos puede brindar la posibilidad de desarrollar todas nuestras potencialidades humanas. 

Ética en Tiempos de Complejidad

Estamos frente a una incertidumbre, todo es relativo, no hay absolutos, el debate de las rupturas paradigmáticas hincado por Kuhn se mantiene hasta nuestros días, donde el "ciclo científico" esta renovación ante el compromiso ético de la ciencia y la humanidad en la producción de conocimiento.

No solamente el desarrollo del conocimiento es el que esta cuestionado por los principios éticos actuales, también la sostenibilidad y gobernabilidad. El modelo racional sobre el cual se ha sentado nuestra civilización, ha venido cambiando desde la aparición de la Teoría de la Relatividad y surge hoy una nueva visión del mundo que transforma al hombre en su esencia y le crea una conciencia de la biosfera que le recuerda que no es un simple observador del mundo sino una hacedor de realidades.

Al parecer estamos un una etapa de transición – confusión ética, que ha obligado a ser humano a mirar éticamente su posición como habitante de la aldea planetaria ya buscar alternativas de resguardo a las generaciones futuras. LA complejidad de la realidad ética la expreso en las siguientes preguntas que dejaré abierta para que alguien las responda en un futuro próximo y son las siguientes:

¿Será necesario reciclar los valores? ¿De qué ética estamos hablando? ¿Cuál es la posición y el pensamiento ético del hombre postmoderno? ¿ Qué ingredientes serán necesarios para elaborar una ética de la conservación? ¿ Cómo enseñar a pensar policentricamente en un mundo individualista?

Referencias

Guzman, Riocardo (2009) La reflexión ético-filosófica como ingredienteesencial en los nuevos planteamientossobre el desarrollo sostenible:una propuesta para un curso universitario. (Artículo en línea) disponible en: www.unam.edu.mx. Fecha consulta: Junio, 23, 2009.

Lipovetsky, Gilles ( 2006) El Crepúsculo del Deber. Anagama. Barcelona España.

Morin, Edgar (1999) Los Siete Saberes Necesarios para la Educación del Futuro. Trillas. México

3 de Julio, 2009, 9:36: Edgar Gonzálezensayos

Autor: Edgar González Efgm48@hotmail.com

A manera de introducción

A manera de introducción

Si una persona se para de frente hacia el norte, el este queda situado hacia la derecha y si está de frente  hacia el sur, será el oeste lo que se mira a  la derecha, demostrándose la vieja conseja de que "todo depende de la óptica con que se mire". El bien y el mal son dos conceptos sobre los cuales han escrito abundantemente los filósofos de todas las épocas y el discurso ha sido aprovechado y manipulado por grupos o sectas religiosas, políticas, sociales, económicas y más. El diccionario soviético de filosofía (1965:45) define el bien y el mal, como:

Categorías de la ética en las que se expresa la estimación moral de los fenómenos sociales y de la conducta de las personas. El bien es aquello que la sociedad (o una clase social dada progresiva) considera moral, digno de imitación. El mal tiene un significado opuesto. Los explotadores presentan su idea del bien y del mal como «eterna» y válida para todos los hombres, remitiéndose, para ello, a prescripciones divinas o a principios «metafísicos».

No obstante por los hechos, parece que el mal se impone sobre el bien. La contaminación ambiental, la pobreza, la injusticia, la desigualdad, entre otras, son facetas que no se han podido superar y lo que es peor, se profundizan con el paso del tiempo, por lo tanto, siguiendo a Ruiz (2007:78) cuando señala los amenazantes peligros que debe enfrentar la humanidad:

Las catástrofes "naturales" son cada vez menos naturales y el reiterado anuncio holliwoodense de una guerra inter-galáctica ha encontrado su correlato real en conflictos cada vez más terrenales. Mientras tanto, una masa creciente de mujeres y hombres, de niños y ancianos –muchas veces olvidados, lamentablemente, por los ecologistas y por Holliwood- carecen de las condiciones más elementales para una vida que dignifique el calificativo de "humana", en circunstancias –y he ahí de nuevo la paradoja- en que los niveles productivos y tecnológicos  alcanzados son más que suficientes para otorgarle una vida digna a cada ser humano.

Se inicia este ensayo realizando un análisis del concepto de bien y mal adoptando para ello la postura aristotélico-tomista (como consecuencia de la problemática para definirlo) que presenta al mal, solamente como una ausencia del bien. Así, queda establecido que el mal del latín "malum", es  nada mas que el "no-ser" frente al "ser" que es el bien. Ahora cabe aclarar que el mal como tal, se presenta solo en el plano interior del hombre, cuando este "sufre" una ausencia de "Bien", que no es otra cosa que "la no búsqueda" de la verdad, la belleza y la virtud, entendiéndose esta última como la prudencia, la templanza, la justicia, la fortaleza y finalmente el más sublime de las virtudes, el amor desinteresado por los seres y las cosas.

En este orden de ideas, el desarrollo de este trabajo se circunscribe a tratar el bien desde algunas concepciones imperantes en diferentes pensadores, sin pretender que el mismo constituya aporte significativo ante la selva de escritos y pensadores al respecto. Si se puede captar con interés la atención del lector, entonces se dará por satisfecho el pequeño esfuerzo intelectual de prepararlo.

Algunas cuestiones conceptuales previas

Bien, palabra de origen griego, que en latín es Bonum, en general, es todo lo que posee valor, precio, dignidad, merito, bajo cualquier título que lo posea. Bien, en efecto, es la palabra tradicional para indicar  lo que en lenguaje moderno se denomina valor. Un bien es un libro, un caballo, un alimento, cualquier cosa que se pueda vender o comprar, un bien también es la belleza o la dignidad, la virtud humana o una acción virtuosa en particular, un comportamiento aprobable. De acuerdo con esta extrema  variedad de significados, el adjetivo –bueno- tiene igual variedad de aplicaciones. Podemos hablar de "un buen destornillador" o de "un buen automóvil", como también de "una buena acción" o de "una persona buena". Asimismo, decimos "un buen plato" para indicar alguna cosa  que coincide con nuestro gusto o "un buen cuadro" para indicar la satisfacción que se siente al mirar una obra de arte.

Así las cosas, se puede inferir que el bien es todo aquello que tiene un valor especifico de acuerdo con el cual, la palabra se refiere particularmente al dominio de la moralidad, o sea, de los mores, de la conducta, de los comportamientos humanos intersubjetivos, y designa por lo tanto, el valor especifico de tales comportamientos. Con respecto a los valores señala Ruiz (2007:79), lo siguiente:

Los valores suplen en la sociedad la función que en otras especies desempeñan los instintos biológicos, sobre todo, el de la autoconservación. El hecho de que el género humano haya puesto en peligro su propia supervivencia, es el más claro indicador de la aguda crisis de valores por la que atraviesa. La comprensión de esta crisis, en su sentido más profundo, es un requisito imprescindible para su superación. Y ello supone indagar en el complejo mundo de los valores humanos.

Con este último significado o sea como bien moral, es como se realizará el análisis de sus diferentes significados en este trabajo, precisamente, con referencia a la voz Ética (ethos). Obligado es señalar, que existen dos puntos de vista fundamentales con respecto al término, que se han cruzado en la historia de la filosofía: 1)- la teoría metafísica en la cual el bien, es la realidad como tal; y 2) la teoría subjetivista, según la cual el bien es lo deseado o lo que gusta.

Los enfoques

Platón (-427-347 a.C.)

El modelo de todas las teorías metafísicas es la teoría de Platón, según la cual el Bien es lo que da la verdad a los objetos cognoscibles, el poder de conocerlos al hombre, luz y belleza a las cosas, etc. En una palabra, es la fuente de todo ser en el hombre y fuera de él. El Bien es comparado por Platón con el Sol, que da a los objetos no solo la posibilidad de ser vistos, sino también la de generarse, crecer, nutrirse; y lo mismo que el Sol que, a pesar de ser la causa de estas cosas, no es ninguna de ellas, así el Bien es fuente de la verdad, de lo bello, de la cognoscibilidad. La teoría ética de Platón descansa en la suposición de que la virtud es conocimiento y que éste puede ser aprendido.

Con la teoría de las ideas, Platón abre una importante perspectiva que ilumina la propia vida humana. Las ideas sostienen todo el fondo de valores éticos, de conceptos estéticos, que se enraízan en la mente y en el lenguaje –bondad, justicia, belleza, amor, etc.- y forman una parte importante de nuestra manera de entender la existencia.

A partir de su obra "La República" expone los principios de una teoría del hombre donde el alma es el centro. Según él, existe una división tripartita del alma que representa las distintas formas que el hombre tiene de sentirse en el mundo. La terminología tradicional ha llamado a esas tres formas: inteligible, irascible y concupiscible.  La enciclopedia Microsoft Encarta (2008) señala:

Como ya se ha dicho, la idea última para Platón es la idea de Dios, y el conocimiento de esa idea es la guía en el trance de adoptar una decisión moral. Mantenía que conocer a Dios es hacer el bien. La consecuencia de esto es que aquel que se comporta de forma inmoral lo hace desde la ignorancia. Esta conclusión se deriva de su certidumbre de que una persona virtuosa es realmente feliz y como los individuos siempre desean su propia felicidad, siempre ansían hacer aquello que es moral.

En atención a esto, Platón concibe que en el alma del hombre hay tres partes, y que éstas son muy análogas al estado, estas partes se determinan así: Hay una parte decíamos con la que el hombre conoce; otra, con la que se encoleriza, y una tercera a la que, por su variedad, no fue posible encontrar un nombre adecuado. Estas partes del alma son referentes al hombre, y para entender como estas también son en el estado, se determinan en: La concupiscente conlleva a que el placer es la ganancia ""riquezas""; la irascible conduce a la dominación, a la victoria y al deseo de gloria; la razón es la que siempre tiende a conocer la verdad, sin importar la reputación y las riquezas que esto proporcione y por esta exclusividad que tiene la razón es digna de llamarla con toda justicia amante de la ciencia y del saber.

A partir de esta explicación de las tres partes del alma, se estipula que tanto la concupiscencia y la irascibilidad no son las indicadas para el gobierno de un estado, pues estas van muy ligadas a las formas de gobierno oligarca, tirano, demócrata y timocrático. Por ello la solución de Platón para alcanzar las virtudes éticas en la ciudad-estado es el dirigir y gobernar un estado con el fundamento del alma racional del hombre, porque aquí se plantea el Estado Ideal, en el cual la ética, la justicia y el saber, son la génesis de las relaciones humanas.

En conclusión en el estado ideal de Platón se encuentran las virtudes y las leyes propicias para la convivencia entre los hombres, sin alguna posibilidad de desigualdad, también la ética se tomará como el sumo bien el cual será adoptado por cada hombre, hasta alcanzar la simetría de belleza y verdad.

Aristóteles (-384/383- 322 A.C.)

En oposición a la metafísica, la teoría subjetivista del bien es lo inverso, para ella, la teoría subjetivista, el bien no es deseado por que sea perfección y realidad, sino que es perfección y realidad por que es deseado. El ser deseado, o apetecido, define al Bien. Aristóteles expone sus reflexiones sobre la ética en tres obras principales: Ética a Nicómaco, Ética a Eudemo y la Gran Moral. La primera, fue la más importante de sus obras y comienza afirmando, que toda acción humana se realiza en procura de un fin y el fin de la acción es el bien que se busca.

Muchas de esas acciones emprendidas por los hombres constituyen instrumentos para alcanzar otros fines. Señala Aristóteles, que el bien último al que aspiran todos los hombres es la felicidad, que identifica con la buena vida, pero no todos los hombres tienen la misma concepción de lo que es la buena vida: para algunos, consiste en el placer, para otros las riquezas, para otros los honores y así sucesivamente.

Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Considerado el filósofo y el teólogo de mayor relieve dentro de la filosofía escolástica. Entre sus obras destacan Summa contra gentiles, escrito con finalidad misionera, y sobre todo la Summa theologiae, considerada la obra de mayor relevancia de toda la escolástica. Siguiendo a Camps (1999), El gran mérito que se atribuye a Tomás de Aquino es el de haber logrado la mejor síntesis medieval entre razón y fe o entre filosofía y teología. Sus obras son eminentemente teológicas, pero, a diferencia de otros escolásticos, concede, en principio, a la razón su propia autonomía en todas aquellas cosas que no se deban a la revelación. Para expresar esta autonomía y naturalidad de la razón recurre a la filosofía aristotélica como instrumento adecuado y, así, para combatir el averroísmo latino, utiliza sus propias armas: los textos mismos de Aristóteles.

La nueva concepción ética planteada por Santo Tomás, determina que el hombre ético debe tener en claro que es un ser dotado de razón, y con ello puede mantener una vida moral ejemplar, siempre y cuando la razón haya sido quien rija las pasiones del hombre. Para que el hombre conozca que la razón es quien ordena y gobierna, debe descubrir que el mundo tiene un orden, y este orden surge de la divinidad, esta divinidad se entiendo como el bien supremo al que debe anhelar el hombre, porque esta divinidad al poseer razón, tiene una sabiduría infinita y eterna, la cual otorga al hombre la razón y las facultades necesarias para entender qué y por qué está en el mundo.

En Santo Tomás la ética constituye una parte fundamental de su obra. Para éste, la ética no es un apartado más dentro de su pensamiento, no es un accesorio del resto de la obra como en otros pensadores, sino que supone uno de sus puntos básicos de reflexión. Los aspectos y elementos de moralidad que Santo Tomás expone se convierten en valores prescindibles. También son ejes sobre los que giran sus pensamientos: el bien en todo ser y el obrar del mismo según la naturaleza, siendo, en el caso del hombre, la naturaleza racional y por tanto la suprema norma ética. En segundo lugar, elementos de moralidad que describen como debe ser una acción buena: el hecho y el fin deben ser buenos así como las circunstancias.

Así las cosas, la virtud se entiende como hábito bueno que se forma por la repetición de actos del mismo tipo, y cuyas semillas existen en todo hombre. La ley natural de la cual derivan los "diez mandamientos" y la ley moral que Dios ha impreso en el corazón de cada uno. En definitiva, el bien común es la aspiración de toda ley. Por lo tanto se ve en Santo Tomás una fuerte inclinación hacia la trascendencia de la felicidad y de la prudencia aristotélica, porque los bienes y fines no se contemplan en la vida terrenal, sino que se alcanzan en plenitud al trascender a otra vida, en la cual se hallará la esperanza y la felicidad, porque se puede contemplar el bien supremo, el cual es Dios.

Hobbes (1588-1679)

Filósofo inglés cuya orientación fundamental de todo su pensamiento, puede entenderse como una trascripción de la física del movimiento de Galileo a toda la realidad: no hay más que cuerpos en movimiento, y así ha de entenderse no sólo la materia, sino también el hombre y la misma sociedad.

La influencia de Galileo en Hobbes hace que determine la naturaleza de los hombres a partir de los movimientos Hay en los animales dos clases de movimientos que les son propios. Uno llamado vital, que comienza con la generación, y es continuado sin interrupción a través de su vida entera; así sucede con la circulación de la sangre, el pulso, la respiración, la digestión, nutrición, excreción, etc., movimientos para los cuales no se necesita ayuda de la imaginación. El otro es el movimiento animal, también llamado movimiento voluntario, como ir, hablar, mover cualquiera de nuestros miembros en la manera que, en primer lugar, lo imaginan nuestras mentes. Estos movimiento que hay en los hombres se dan a causa de los apetitos y de los deseos naturales en el hombre que lo llevan a alcanzar algún fin, es así como Hobbes plantea que ""la acción explica el fin"". A partir de la anterior consideración del hombre, se desprenden algunas justificaciones que afirman que el hombre es un animal y que por lo tanto es absolutamente natural:

1.      Las acciones del hombre son sólo por sus instintos, se llega a pensar que el hombre como tal es igual que un animal, y que el hombre no controla sus impulsos, sino que sólo se enfoca por preservar la vida.

2.      La naturaleza del hombre consiste en saciar apetitos y evitar el dolor.

3.      La naturaleza del hombre es la guerra, pero ésta se justifica en la naturaleza del hombre, y es así que la ley natural de los apetitos del hombre van a ser bellum omnia contra omnes guerra de todos contra todos.

Tomás Hobbes reduce al hombre a un animal, y esto no deja otra salida que quedarse en la desgracia de que no hay voluntad en los hombres. Ante tal proposición Hobbes plantea una forma de convivencia en el hombre, en donde no predominen los instinto naturales, sino que haya algo que limite estas pasiones, tal planteamiento se define como un contrato social. El Contrato Social consiste en un acuerdo "libre" (teniendo en cuanta la limitación del movimiento humano y sus apetitos) interesado por los fines individuales, por lo tanto la relación social es una relación egoísta, en donde predomina la utilización de los otros. Por consiguiente, el contrato social deja una consecuencia de luchas entre los hombres, y para evitar éstas lucha debe existir ciertos parámetros que delimiten a una sociedad, algunos parámetros son:

·         Un legislador que establezca leyes que condicionen al hombre para fomentar la convivencia de intereses individuales.

·         Las leyes tendrán que ser aplicadas por un imperativo externo "castigo" que será ejercido por un Leviatán que determinará lo que es bien y lo que es mal.

·         Cumpliendo las leyes del Leviatán el hombre será libre.

La necesidad de Hobbes al proponer la idea de un Leviatán como legislador de una sociedad es porque la naturaleza del hombre lo exige. Así, pues, encontramos tres causas principales de riña en la naturaleza del hombre. Primero, competición; segundo, inseguridad; tercero, gloria.

El primero hace que los hombres invadan por ganancia; el segundo, por seguridad; y el tercero, por reputación. Los primeros usan de la violencia para hacerse dueños de las personas, esposas, hijos y ganado de otros hombres; los segundos para defenderlos; los terceros, por pequeñeces, como una palabra, una sonrisa, una opinión distinta, y cualquier otro signo de subvaloración, ya sea directamente de su persona, o por reflejo en su prole, sus amigos, su nación, su profesión o su nombre.

De esta guerra de todo hombre contra todo hombre, es también consecuencia que nada puede ser injusto. Las nociones de bien y mal, justicia e injusticia, no tienen allí lugar. Donde no hay poder común, no hay ley. Donde no hay ley, no hay injusticia.  Es consecuente también con la misma condición que no haya propiedad, ni dominio, ni distinción entre mío y tuyo; sino sólo aquello que todo hombre pueda tomar.

En conclusión la teoría ética de Hobbes esta argumentada por un agente externo que imparta leyes para que el hombre se desarrolle a partir de éstas y consiga así la felicidad y la libertad, que por lo general esta coartada por su naturaleza, es decir que todo se basa en El Leviatán el cual es la única salida para poder fundar los principios en una sociedad, estos principios estarán expuestos en el contrato social que determinan las acciones del hombre y el cómo alcanzar la libertad sin aniquilarse a sí mismo y a los otros.

Kant, Immanuel (1724-1804)

El mayor filósofo alemán de todos los tiempos y uno de los que mayor influencia ha tenido en la historia del pensamiento de la revolución copernicana, a la que dio un giro de 180 grados

El sistema filosófico de Kant (1994) recibe el nombre general de «criticismo» o «filosofía crítica» y se halla expuesto, sobre todo, en las tres obras fundamentales de la Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Critica del juicio. Los elementos introductorios de este sistema los denomina propiamente filosofía trascendental y los expone Kant, principalmente, en los Prolegómenos y en la primera de las tres Críticas mencionadas. Por «filosofía trascendental» entiende el examen a que hay que someter a la razón humana para indagar las condiciones que hacen posible el conocimiento a priori, o bien el mero intentar responder a la pregunta de «¿cómo son posibles los juicios sintéticos a priori?», o a la de «¿cómo es posible la experiencia?», o bien a la de «¿cómo es posible la naturaleza?». Kant dice también que la filosofía trascendental pretende saber «sólo si es en principio posible alguna cosa parecida a lo que se llama metafísica».

En Kant la ética es una ciencia de las leyes de la libertad, no entendida como lo que plantea Hobbes, en donde él proponía que la ética se descubre en el hombre y sus acciones y por ello es una analogía con las leyes del movimiento (movimiento de los elementos igual al movimiento de los animales, el cual es el mismo movimiento de instintos en el hombre). La ética de Kant es diferente porque no toma la ética como una ciencia exacta, sino predecible. El deber es la necesidad de una acción por respeto a la ley. Al mantener la moral en los principios naturales y animales, se lleva a un retroceso de lo que va a ser la moral en beneficio del hombre, pues la moral pasará a ser un interés individual y no universal.

En conclusión, el hombre ha de ser una persona ética, cuando sus acciones hacia otros se originan por respeto a las leyes que se han constituido en una sociedad, es decir, que el hombre mantenga una autonomía moral que lo hará libre, pero, todo ello se logrará si se obra según una ley moral universal. De esta manera es como Kant propone que el hombre no debe ser manipulado por un Leviatán o que actúe por sus instintos, sino que debe actuar desde sus principios racionales y morales, los cuales son la guía propia para entender lo que se debe hacer en la cotidianidad de la vida, conservando siempre la concepción de que cualquier acción humana debe ser en un primer momento a priori (antes de la experiencia) y de allí se dará el paso a lo a posteriori (después de la experiencia).

En consecuencia, sólo un ser racional posee la facultad de obrar por la representación de las leyes, esto es, por principios; posee una voluntad. Como para derivar las acciones de las leyes se exige razón, resulta que la voluntad no es otra cosa que razón práctica. Si la razón determina indefectiblemente la voluntad, entonces las acciones de este ser, que son conocidas como objetivamente necesarias, son también subjetivamente necesarias, es decir, que la voluntad es una facultad de no elegir nada más que lo que la razón, independientemente de la inclinación, conoce como prácticamente necesario, es decir, bueno.

Marx, Karl (1818-1883)

Revolucionario, filósofo, economista, historiador y periodista alemán. Estudió derecho e historia en las universidades de Bonn y Berlín, bajo la influencia del pensamiento de Hegel se dedicó de lleno al estudio de la filosofía. Se relacionó con el círculo de los filósofos pertenecientes a la llamada izquierda hegeliana. Marx ve la teoría ética propuesta por Kant, y con ello ve que hay un error, porque la propuesta subjetiva moralista del deber, desecha la práctica y se basa solamente en la teoría, pues la ética no se da en lo abstracto sino en lo práctico, la idea de partir de lo abstracto a la praxis es una metodología de supuestos, porque al hacer una reflexión de lo universal hacia lo particular, no se tiene certeza, pues la vida de los hombres es diferente en cada uno y por lo tanto no puede existir un universal que condense toda la humanidad en las ideas morales universales subjetivas, sino que para tener un beneficio social, hay que analizar en qué parámetros y en qué condiciones viven los hombres, por lo tanto no hay que plantear ideales, sino que hay que buscar la forma de satisfacer a todos los hombres por igual desde la práctica y su condición de vida.

A partir de la búsqueda de la felicidad no universal, sino más individual y practica, Marx propone que la felicidad se halla en la igualdad de clases, la valoración del proletariado y la abolición de la propiedad privada, porque lo que hace esto es suprimir al hombre y marginarlo en una vida de maquinación y productividad en donde el hombre no puede ser feliz, nosotros partimos de un hecho económico, actual. El obrero es más pobre cuanta más riqueza produce, cuanto más crece su producción en potencia y en volumen. El trabajador se convierte en una mercancía tanto más barata cuantas más mercancías produce. El trabajo no sólo produce mercancías; se produce también a sí mismo y al obrero como mercancía, y justamente en la proporción en que produce mercancías en general.

Este hecho, por lo demás, no expresa sino esto: el objeto que el trabajo produce, su producto, se enfrenta a él como un ser extraño, como un poder independiente del productor. El producto del trabajo es el trabajo que se ha fijado en un objeto, que se ha hecho cosa; el producto es la objetivación del trabajo. La realización del trabajo es su objetivación. Esta realización del trabajo aparece en el estadio de la Economía Política como desrealización del trabajador, la objetivación como pérdida del objeto y servidumbre a él, la apropiación como extrañamiento, como enajenación.

En suma lo que pretende hacer Marx es una solución práctica de la ética, derrocando las desigualdades históricas como el trabajo y la religión, porque en estas dos dimensiones culturales, el hombre deja de ser hombre y se convierte en un instrumento del poder para convertirse en objeto dejando su identidad como sujeto, y lo que es peor aún es que el hombre no despierta de esa opresión sino que continua y sigue manteniéndose en la enajenación de la aspiración al bienestar a través del trabajo y la felicidad de una vida eterna en la religión.

Nietzsche, Friedrich: (1844-1900)

Filósofo alemán cuya propuesta  acerca de la moralidad y la ética se basa en que son inventos de puro carácter utilitario, social y de solos intereses religiosos. La teoría de Nietzsche es una lucha contra la religión por interrumpir la vida del hombre, porque no permite que el hombre sea hombre, sino que esta religión se encarga de la aniquilación del sujeto y la negación de la vida humana, porque esta religión pone por encima del hombre a Dios un ser superior e inalcanzable, este Dios es totalmente falso y perjudicial para el hombre, ya que a través de este ser el hombre es limitado, porque el hombre no puede pensar más allá de Dios, y está subordinado a ser una simple criatura, además desde que nace se le coarta de la libertad, pues según la religión el hombre que acaba de nacer ya tiene culpas de pecado y está destinado a sufrir y a nunca alcanzar la plenitud de la felicidad en la vida humana, sino sólo en la negación y aniquilación del sujeto por la aspiración de un más allá que es incierto y produce terror, porque no se sabe qué y cómo vivirá el hombre.

En conclusión la misión de Nietzsche es construir valores propios desde el sujeto, el cual se debatirá ante el continuo azar y dejará que todo suceda, aceptará el cambio y por lo tanto no tendrá más abstracciones que definan cuales deben ser sus acciones, en cambio a ello será el hombre mismo quien determine su propia existencia, es aquí donde el hombre será libre, sin coacciones universales que se han creado a través de la historia, pero sólo cuando el hombre destruya la vieja historia, podrá caminar por sí sólo, en el nihilismo.

Jürgen Haberlas (1929)

Filósofo y sociólogo alemán, nació en Dusseldorf y es considerado el miembro más destacado de la llamada segunda etapa de la llamada Escuela de Frankfurt. Su  extensa  obra es considerada como un ataque radical a la idea de que el positivismo, la ciencia y las investigaciones modernas son de alguna forma objetivas. Opina que la ciencia y la tecnología están regidas por valores e intereses que a veces contradicen la búsqueda desinteresada de la verdad.

Entre sus postulados sostiene, que la tecnologización de la sociedad y el consiguiente crecimiento de la burocracia han servido entre otras cosas, para perpetuarse en  las instituciones del Estado y despolitizar a los ciudadanos. La razón y la ciencia se han convertido en herramientas de dominación, más que de emancipación.

Imagina un futuro en que la razón y el conocimiento trabajan en pro de una sociedad mejor, donde la comunicación humana no debería estar sujeta a la dominación del Estado y los ciudadanos racionales deberían poder actuar en la sociedad en forma libre en el ámbito político.

La ética para este filósofo, según Vargas (2006), se encuentra contenida en la Ética del Discurso y en la ética de la especie. La primera ética se presenta en su obra "Conocimiento e Interés",  donde propone que existen tres formas de interés cognitivo que a su vez proporcionan tres formas diferentes de acción:

a)      El Interés técnico que da lugar a la dimensión de la existencia humana "Trabajo", que será estudiado por las ciencias analítico-empíricas.

b)      El Interés Práctico que da lugar a la dimensión de la existencia humana "Interacción Humana"  a ser conocida por las disciplinas hermenéutico-históricas.

c)      El Interés  emancipativo que da lugar a la dimensión de la existencia humana "Poder" que será estudiado por las ciencias criticamente orientadas.

El programa crítico esbozado en el Primer momento  señaló fallos o inadecuaciones que el propio Habermas  se encargó personalmente de solventar, dando como producto su nueva tesis  conocida como "Teoría de la Acción Comunicativa".  La clave para entender el cambio a la nueva  teoría y que ha sido denominado "giro linguistico" es que el autor se estaba moviendo  dentro del marco de una filosofía de la conciencia y la filosofía del sujeto autoconciente.

Con este giro, se sale del marco original  y se inspira en la filosofía del lenguaje (como oposición a la filosofía del sujeto y la filosofía de la conciencia) más concretamente en la Teoría del Acto del Habla.

En la Teoría de la Acción Comunicativa propone un modelo que permite analizar la sociedad como dos formas  de racionalidad que están  en juego simultaneamente: La racionalidad sustantiva del mundo de la vida y la racionalidad formal del sistema.

El supuesto en la teoría de la acción comunicativa, es que existen tres mundos que constituyen el sistema de referencia que los hablantes suponen en común en los procesos de comunicación:

a)      El mundo objetivo (totalidad de las entidades sobre las que son posibles enunciados verdaderos).

b)      El mundo Social (totalidad de las relaciones interpersonales legitimamente regulares).

c)      El mundo subjetivo (totalidad de las propias vivencias a las que cada cual tiene un acceso privilegiado.

La ética de la especie se encuentra en la obra "El futuro de la naturaleza humana ¿Hacia una eugenesia liberal?", publicada por Habermas en el año 2001, a raíz de una polémica con Peter Sloterdijk a propósito de su conferencia publicada bajo el título de "Normas para el parque humano", donde defiende la idea de una eugenesia liberal, impulsada por la nueva biotecnología como destino humano. Las conclusiones que extrae se dirigen a la apertura liberal de posibilidades ilimitadas de manipulación biotecnológica de cuerpos humanos elegidos a la carta.

Soslayando la opción de nulidad procedente de las instancias religiosas, Habermas organiza la disputa  entre el uso con fines preventivos y el uso con fines de mejora.  En el primer caso, prevenir enfermedades hereditarias y en el 2º, utilizar todos los avances biotécnicos  con la finalidad de manipular los genes de un ser vivo sucestible de mejora.  El futuro niño será fruto de un proyecto genético preestablecido por los padres. Aquí, Habermas es intolerable y ubica este tipo de práctica como asimetría discursiva.

A modo de conclusión

Como se ha visto, los pensadores que han elaborado teorías acerca del bien y el mal,  han desarrollado desde la práctica de la moral y la teoría de la ética a través de la historia, varios y diferentes puntos de vista para llegar a una posible forma de alcanzar lo que han llamado la felicidad del hombre, la buena vida, identificada con el bien y lo contrario sería el mal.  

Lo que sucede es que estas proposiciones carecen de universalidad, porque cada vez que se plantea una solución ética a los problemas actuales de la humanidad, se enfoca en un determinado número de hombres y ello genera que la propia ética en vez de ser una solución ante los problemas humanos se convierta en la génesis de nuevos conflictos, porque genera desigualdades las cuales traen como consecuencia guerras y malentendidos entre los hombres.

Los anteriores análisis no pretenden agotar todos los problemas que suscita la noción del bien y el mal, tampoco pretenden poner de relieve todas las dificultades que ofrece cada una de las concepciones mencionadas. Pero se puede preguntar ¿hay algunos supuestos últimos de los que dependan las principales teorías éticas? La respuesta es que los hay y que son los supuestos que corresponden a una doctrina de los universales. En efecto, cualesquiera que sean las tesis admitidas, habrá siempre que adherirse o a una concepción nominalista, o a una concepción realista, o a una concepción intermedia entre nominalismo y realismo del bien o de los bienes.

El nominalismo extremo del bien lo reduce a una expresión lingüística; el realismo extremo lo define como un absoluto metafísico. Como el nominalismo extremo no permite hablar del bien, y como el realismo extremo hace imposible considerar nada excepto el bien en cuanto tal como bueno, lo plausible es adoptar una posición intermedia. Pero es inevitable adoptar una posición en esta controversia.

Después de Kant, la noción de valor tiende a suplantar la noción de bien en las discusiones  morales y puede ser  considerada como heredera del concepto subjetivo de bien, ya que posee sus mismas relaciones sistemáticas. En el terreno de la noción de valor renacerá, sin embargo, en forma apenas alterada, la alternativa  entre una concepción objetivista y una concepción subjetivista, alternativa que aun hoy  constituye uno de los temas  fundamentales  de la discusión moral.

El predominio del concepto de valor  respecto al concepto de bien no ha coincidido  con la desaparición  definitiva de tales conceptos  del ámbito de la ética teórica. A este "retorno del bien" en la filosofía contemporánea  se oponen todos aquellos (desde  los neo-contractualistas hasta los teóricos de la ética del discurso) que suponiendo una "prioridad de la democracia sobre la filosofía", sostienen que la tarea primaria  de la ética  no consiste  en imponer una concepción determinada del Bien ( inevitablemente vinculada a una visión particular metafísico-religiosa del mundo, y limitada a contextos específicos  geográficos-culturales), sino en luchar para que se garanticen las condiciones básicas (libertad y justicia) que permitan a todo individuo o grupo localizar y seguir  su propio modelo del Bien y de vida virtuosa. Modelo que no se  considera  inmodificable, sino construido de manera que se le discuta públicamente y, llegado el momento, se le modifique o rechace.

De todo lo aquí escrito, se llega a tres grandes conclusiones: 1) En la solución de los grandes males de la humanidad jugará un papel preponderante la ética y la moral, de no tomarse en cuenta esta afirmación, tales soluciones serán harto difícil de alcanzar; 2) La ética y la moral influyen significativamente en la educación, la política, la economía, el derecho y en general, delinean el comportamiento cultural del hombre. 3) La globalización de la cultura a través de los sistemas de información, lleva al hombre hacia una ética y una moral universal, altamente influenciada por la ética del discurso y las teorías lingüísticas.

REFERENCIAS

CAMPS, V. (1999). Historia De La Ética, Critica. Barcelona. 1999. La Edad Media. Numeral (3) Santo Tomás De Aquino. Vol. I Págs. 421 – 423.

CORTEZ, M. Y MARTINEZ, A. (1996). Diccionario de filosofía.  Editorial Herder S.A., Barcelona.

DICCIONARIO SOVIETICO DE FILOSOFIA (1965). Bien y Mal. Ediciones Pueblos Unidos. Montevideo.

ENCICLOPEDIA MICROSOFT ® ENCARTA ® 2008. © 1993-2007 Microsoft Corporation.

GRAN DICCIONARIO ENCICLOPEDICO VISUAL. Copyright © 1992. Programa Educativo Visual. ISBN 958-642-045-0.

HOBBES, T. (1979). Leviatán, Cáp. 6. Editora Nacional, Madrid.

KANT, I. (1994). Fundamentación De La Metafísica De Las Costumbres. Cáp. 2. Espasa Calpe, Madrid 1994. Págs. 80-81.

MARX, K. (1974). Manuscritos: Economía Y Filosofía. Alianza, Madrid.

NIETZSCHE, F. (1980). La Genealogía De La Moral. Traducción de A. Sánchez Pascual, Alianza, Madrid.

RUIZ, G. (2007). Ética postmoderna de la ciencia, la ecología y la investigación educativa. Revista del Decanato de Investigación, Extensión y Postgrado de la Universidad Bicentenaria de Aragua. Vol. 5, No. 01.

VARGAS, J. (2006) Teoría de la Acción Comunicativa: Jurgen Habermas. México: Asociación Oaxaqueña de Psicología A.C. Disponible en http://www.conductitlan.net/jurgen_habermas.ppt (Consulta 15-06-2009)

2 de Julio, 2009, 10:30: Rita Cruscoensayos

                                                                                                 Rita  Crusco  Di  Nisio

                                                                                                              rcrusco@interlink.net.ve

Deseo establecer las diferencias entre los conceptos: Axiología, Ética, Valores, Moral y Actitud, debido a que en algunos momentos se utilizan indistintamente unos por otros. El término Axiología, viene del griego, "áxios", valioso, estimable, digno de ser honrado, y de "logos", ciencia. En Filosofía en sentido general equivale a Teoría General de los Valores, e intenta establecer la esencia y naturaleza del valor y de los juicios de valor.

Deseo establecer las diferencias entre los conceptos: Axiología, Ética, Valores, Moral y Actitud, debido a que en algunos momentos se utilizan indistintamente unos por otros. El término Axiología, viene del griego, "áxios", valioso, estimable, digno de ser honrado, y de "logos", ciencia. En Filosofía en sentido general equivale a Teoría General de los Valores, e intenta establecer la esencia y naturaleza del valor y de los juicios de valor.

La problemática axiológica constituye una parte fundamental de la pedagogía: la Axiología Pedagógica o Pedagogía de los Valores, debido a que la educación es, incitar al hombre a la realización de valores para lograr su perfeccionamiento a través de la realización de su proyecto personal de vida. Por lo tanto, la educación debe fomentar valores que cubran las tres dimensiones del ser humano:

  1. La dimensión de la supervivencia, natural o corporal, que comprende valores técnicos (útiles) y vitales;

  2. La dimensión cultural (valores estéticos, intelectuales y morales), y

  3. La dimensión trascendental (la cosmovisión y la religión).

En la jerarquización axiológica expuesta, los valores y actitudes básicas a fomentar, deben se tenidos en cuenta a la hora de formular los curricula. La problemática axiológica, tiene importancia como medio educativo por que su conocimiento y aceptación, por parte de los individuos (estudiantes), contribuye a la formación del carácter, la voluntad y la personalidad. Se puede afirmar como Marín Ibáñez (citado en Mesanza, 1983: 167), que "la calidad de la educación viene determinada por la dignidad, profundidad y extensión de los valores que hayamos sido capaces se suscitar y  actualizar, en nuestros estudiantes".

El término Ética, viene del griego "etikós", de "éthos", que significa costumbre, hábitos. La  ética se  conoce  también  como  Filosofía  Moral, y  es  el  estudio  y  la  disciplina  filosófica (según  algunos  autores, ciencia),   teórico-práctica y normativa  que  tiene  por  objeto  no  solo  la  descripción, análisis  y  fundamentación (aspecto teórico)  de  los  actos  humanos  en  cuanto  a  su  obrar  consciente  y  libre (aspecto práctico), sino  también   en  cuanto  a  su  regulación (aspecto normativo) (Mesanza; 1983: 600).

     El  concepto  de  ética  propuesto  no  es  aceptado  universalmente, así  tenemos diferentes  posturas:

a)      Consideración  de  la  ética  como  ciencia  que  se  limita  a  describir  y  sistematizar  los  actos  humanos  o  de  un  grupo  humano concreto. Esta  es  la  postura  del  positivismo  y  del  sociologismo.

b)      La  ética  es  la  explicación  de  los  actos  morales  exclusivamente  a  través  de  los  mecanismos  psicológicos. Esta  es  la  postura  del  psicologismo.

c)      Las  éticas  materiales (Aristóteles) o  formales (Kant), según  den  prioridad  al  contenido  o  la  forma  respectivamente. Kant  y Sastre, radicalizan  la  corriente  formal  excluyendo  el  contenido  de  la  ética  y  reduciéndolo  a  un  análisis  del  lenguaje  moral.

     Además  de  estos  planteamientos, existen  diferentes  concepciones  y  sistemas  éticos, según  la  interpretación  que  se    a  la  realidad  moral  o  al  acto  moral.  Si  la  moralidad  o  falta  de  moral  de  los  actos  depende  del  concepto  de  fin, se  trata  de  Ética  Teleológica  (Aristóteles,  estoicos, Santo  Tomas  de  Aquino); si está  unida  al  deber, Ética  Deontológica (Kant); si  solo  se  considera  la  acción  sin  referencia  a  normas  objetivas  y  universales, sería la  Ética  o  Moral  de Situación (existencialismo);  si  considera  los  resultados  del  acto  humano, se  tiene  la  Ética  de  los  Sistemas  Materialista (Marx) y  Pragmatista (James).

     La  ética  se  relaciona con  la Pedagogía, por  que  incide  en  la  concepción  y  enfoque  de  los  problemas  pedagógicos; como  el  Teleológico  o  de  los  fines, y  el  axiológico  o  de  los  valores.

     Para  Yegres (1998), el  término "éthos"  tiene  una  larga  historia y  con  el  tiempo  ha  adquirido  múltiples  significados, significa "guarida" o "morada"  de  animales, y  por  extensión, posteriormente  pasó  a  referirse  a  las  personas, pero  siempre  atendiendo  a "resguardo", "refugio" o "protección", es  decir,  espacio  vital  seguro, luego  derivó  en  "carácter moral", "modo  ético  de  ser", modo  de  ser, disposición.

     Ese "carácter  moral" o "modo ético de ser", se forja a través de las apropiaciones que el individuo realiza durante el proceso de socialización. Se interioriza y es decisivo en la actualización individual y colectiva, sin obviar la influencia que puede ejercer sobre él las circunstancias externas.

     Cómo Filosofía  Moral, según  Cortina (citado  en  Arévalo, 1998: 169), la  ética  tiene  tres  funciones  específicas: 1) Aclarar  que  es  lo  moral  y  cuáles  son  sus  rasgos.; 2) Fundamentar  la  moral, es  decir,  averiguar  cuáles  son  las  razones  para  que  los  hombres  se  comporten  moralmente; 3) Aplicar  los  resultados  de  las  dos  funciones  anteriores, a  los  distintos  ámbitos  de  la  vida  social, a la  política, la  economía, la  empresa, la  medicina, la  ecología, a  la  educación, lo  que  se  ha  llamado Ética Aplicada. Para  algunos  autores  la  ética actual  se  propone  reencontrar  la auténtica  dimensión  humana  del  hombre  y  buscar  el  equilibrio  con  sigo  mismo  y  con  su  entorno.

     El  Valor, es  una  cualidad  que  permite  ponderar  el  valor  ético  o  estético  de  las  cosas, por  lo  que  es  una  cualidad  especial que  hace  que  las  cosas  sean  estimadas en  sentido  positivo  o  negativo.

     La  noción  de  valor  fue  tomada  de  la  economía. El  término  se  ha  usado  para  indicar  la  utilidad  o  el  precio  de  los  bienes  materiales. Pero  es a  partir  de  Nietzsche  y  de  la  fenomenología  que  la  noción  de  valor  fue  incorporado  a  la  filosofía. Aunque  fueron  Scheler  y  Hartman  quienes  desarrollaron  la  teoría   de  los  valores.

     Definir  lo  que  es  un  valor  es  difícil, debido  a "que  no  son  propiedades  de  las  cosas  o  de  las  acciones, como  el  peso, la  forma  o  el  color, sino  que  dependen  de  una  relación  con  alguien  que  valora".  Deval  y  Enesco  (citados  en  Arévalo, 1998: 176). Los  valores  sirven  para  evaluar  nuestras  acciones  y  las  de  los  demás, y  para  guiar  el  comportamiento  de  las  personas.  Carreras, Rijo, Estany  y  otros (citados  en  Arévalo, 1998: 177), dicen  que  "son   creencias prescriptitas o, principios  normativos  y  duraderos  que  nos  sugieren  que  una  determinada  conducta  o  estado  final  de  existencia  es  personal  y  socialmente  preferible  a  otros  que  consideramos  opuestos  y  contradictorios".

     El  problema  principal  en  el  estudio  de  los  valores  es   su  jerarquización, ya  que  clasificar  valores  supone  que  unos  valen  más  que  otros.  En  general,  suelen clasificarse  así: técnicos  o  útiles,  vitales, estéticos, intelectuales, éticos  y  trascendentes, como  mencionamos  anteriormente.

      La  esencia  de  los  valores  es  su  valer, es  decir, es  valioso. Algunos  valores  son  objetivos y  otros  son subjetivos.  También  tienen  una  polaridad, pueden  ser  positivos  o  negativos (valores o  contravalores),  a  todo  valor  se  opone  un  antivalor (bien-mal, salud-enfermedad), es  lo  que  se  llama  bipolaridad. Nadie  duda  que  entre  el  valor  y  el  antivalor, hay  que  elegir  los  primeros.

     Desde  la  perspectiva  de  la  educación,  los  valores  pueden  ser   realizados, descubiertos  e  incorporados  por  las  personas. Los  valores  para  que  sean  significativos  y  efectivos  deben  ser  interiorizados  libremente  por  el  individuo, por  su  voluntad  y  de  forma  autónoma, de  lo  contrario  no  se  realizan  con  la  fuerza  necesaria  para  convertirse  en  la  conducta  deseada. La  persona, a  través  de  los  valores  reafirma su  identidad  personal, que  sólo  se  consigue  sobre  la  base  de  una  escala  de  valores  personales.

     Los  valores  pueden  cambiar  dentro de  una  sociedad, observándose  diferentes  escalas  de  valores  tanto  en  el  plano  individual como  en  el  colectivo. También  los  valores  cambian en  transcurso  del  tiempo.

     Los  términos "ética"  y "moral", a  veces  son  usados  indistintamente. Sin  embargo, según  Ferrater  Mora (1976: 288), el  término  Moral tiene  un  significado  más  amplio  que  el  vocablo "etica". Las  ciencias  morales  comprenden  todo  lo  que  no  es  físico  en  el  hombre (la  historia, la  política,  el  arte, etc.), es  decir,   corresponde   a  las  producciones  del  espíritu y  al  espíritu  mismo. También  se  opone  lo  moral  a  lo  intelectual,  para  indicar  todo  aquello  que  corresponde  al  sentimiento  y  no  a  la  inteligencia  o  al  intelecto.  Lo  moral,  también  se  opone  a  lo  inmoral  y  a  lo  amoral.   Lo  moral  es  lo  que  se  somete  a  un  valor, lo  inmoral  es  lo  que  se  opone  a  todo  valor  y  lo  amoral  es  aquello  que  es  indiferente  al  valor.

     Hegel  distinguía  la  moralidad  subjetiva  y  la  moralidad  objetiva. La  subjetiva  consiste  en  el  cumplimiento  del  deber, por  propia  voluntad. La  moral  objetiva, es  la  obediencia  a  la  ley  moral  fijada  por  las  normas, leyes  y  costumbre de  la  sociedad.

     Ética  y  Moral  se  distinguen  en  que:

  1. La  moral  forma  parte  de  la  vida  diaria  de  las  sociedades  y  de  los  individuos, mientras  que  la  ética  es  un  saber  filosófico;

  2.  La  moral  puede  ser  moral  cristiana, moral  islámica, moral  socialista, le ética  puede  ser  aristotélica, ética  estoica,  ética kantiana;

  3. La  ética  se  sitúa  en  el  nivel  reflexivo  del discurso  filosófico, la  moral  pertenece  al  campo de  la  sociedad;

  4. La  moral  surgió  con  el  hombre, la  ética  con  la  filosofía.

      La  moral  existe  desde  la  aparición  de  los  seres  humanos  sobre  la  faz  de  la  Tierra, y  se  refiere  al  comportamiento  que  acompaña  al  individuo  durante  toda  su  vida. Moral  se  deriva  del  latín "mos-moris", que  significa  hábito, costumbre, modo  de  comportarse, se  refiere  a  una  conducta  específica  donde  el  bien  y  el  mal  son  los  aspectos  valorativos.  De  acuerdo  a  su  etimología  los  términos  moral  y  ética, hacen  referencia  al  carácter, costumbre, y  se  refieren  a  un  tipo  de  saber, que  nos  permite  enfrentar  la  vida  con  dignidad, ser  justos  y  ser  felices.

     Tanto  la  ética  como  la  moral  se  refieren  a  valores, actitudes  o  normas  que  podemos  aceptar  o  rechazar. La  moralidad  de  un  hecho  está  determinada  por  dos  circunstancias: 1) Tomar  decisiones  prudentes, reflexionar antes  de  tomarla, para  elegir  lo  más  adecuado; 2) Tomar  decisiones  moralmente  justas, más  allá  de  la  moral  de  una  sociedad  específica, o  de  las  leyes  establecidas, tenemos  una  moral  crítica  universal,  garantizadas  por  las  Naciones  Unidas, en  su  Declaración  sobre  los  Derechos  Humanos (1948). Luego  está  la  escala  de  valores  de  cada  país  en  particular (contenidas  en  sus  Constituciones, Leyes  y  Reglamentos).

       La  Actitud  es  una  predisposición  relativamente  estable  de  la  conducta.  Este término  proviene  de  la  Psicología  Social, se  ha  incorporado  a  diferentes  Ciencias  Sociales,  como  la  Pedagogía, Psicología  de  la  Personalidad, Psicología  del  Aprendizaje, Sociología, entre  otras, por  lo  que  se  convirtió  en  un  térmico  polisémico.  Para Fishbein y Ajzen (citado  en Crusco, 2002: 57), "… la  actitud  es  un  juicio  evaluativo  bipolar  acerca  de  un  objeto".  Por  su  parte  Sarabia (citado  en Crusco, 2002: 57), concibe  a  las  actitudes  como "…tendencias  adquiridas y  relativamente  duradera  a  evaluar  de  un  modo  determinado  a  un  objeto,  persona  o  situación  y  a  actuar  en  consecuencia  con  dicha  evaluación"

     Entre  las  características  de  la  actitud tenemos  las  siguientes:

 a) es  una  predisposición, no  debe  confundirse  con  la  conducta; b) incluye  procesos  cognitivos  y  afectivos; c) es  referencial, ya  que  evoca  a  un  objeto  o  sector  de  la  realidad; d) es  relativamente  estable: y, e) involucra  todos  los  ámbitos  y  dimensiones  del  sujeto.

     Las  actitudes  son  estructuras  funcionales  que  sustentan,  impulsan,  orientan,   condicionan, posibilitan  y  dan  estabilidad  a  la  personalidad. Los  elementos  básicos  que  conforman  las  actitudes, se  reducen  a, a) componentes  cognitivos, que  incluyen procesos  cognitivos  y  neuronales; b) componente  afectivo, como  las  reacciones  subjetivas  positivas/negativas, acercamiento/huida, placer/dolor, etc., que  es  la  tendencia  hacia  el  objeto  de  referencia, y c) componente  comportamental  o  reactivo, que  es  la  tendencia  a  resolverse en  la  acción  de  una  manera  determinada.

     Las  funciones  de  la  actitud  son: a)  facilitan  la  conducta, pero  no  la  producen; b) motivacionales  a  nivel  operativo  anti/pro, que  promueve  la  ruptura  de  la  indeferencia; c) orientativas,  por  que  facilitan  la  emergencia  de  la  respuesta  adecuada; y, d) estabilizadoras, debido  a  que  conforma consistencias/ rasgos  de  la  personalidad.

     Considerando  que  la  educación  promueve  la  formación  de  la  personalidad, y  como  la  actitud  es  una  de  las  estructuras  básicas  de  ésta,  la  formación  y/o  cambio o  modificación  de  las  actitudes, sería  el  problema  central  de  la  educación.

     La  formación  y  el  cambio (modificación)  de  la  actitud, varía  en  el  contexto  y  en  los  modelos    explicativos  de  cada  corriente  científica, pero  hay  variables  o  factores  comunes   a  todos  ellos.  Entre  otros  factores, son  fundamentales:

-          la  sociedad  y  cultura  en  la  que  se  desarrolla  la  vida  de  la  persona.

-          el  grupo  social  de  pertenencia-referencia  del  individuo.

-          los  valores  y  contenidos  culturales  y  el  clima  predominante, en  el  que  se producen  las  interrelaciones  con  los  objetos  y  personas.

-          los procesos  de  aprendizaje a  los  cuales  es  sometido  el  individuo.

-          la  experiencia  de  vida  acumulada, la  evaluación  social; y 

-          las características   específicas  de  cada  sujeto, como  son  sus  dimensiones  cognitivas  y  afectivas, y  el  resto  de  los  rasgos  de  la  personalidad.

     En  general,  las  estrategias  de  formación  y  cambio  de  las  actitudes  depende de: a) de  los  procesos  de  información, referida  al  objeto  hacia  el  que  se  dirige  la  actitud; b)   la  conformación  de  disposiciones  afectivas; c) facilitación  de  puesta  en  acción  de  la  conducta  deseada, incluyendo  los  refuerzos  utilizados; y, d)  la  valoración  personal  y  social, que  refuerza  la  conducta  deseada  para  la  elaboración  de  la  actitud.

     Las  actitudes  se  relacionan  con  los  valores  promovidos  por  la  educación. Las  actitudes   según Rugarcía (citado en Juárez,s./f.:6, "expresan  los  valores  personales, sociales  y  humanos, del  individuo, producto  de  sus  decisiones".

     Las  actitudes, se  evidencian  en  manifestaciones  de  conductas  que  son  proporcionales  a  los  valores  implícitos  en  ellas. No  es  fácil  distinguir  entre  valor  y  actitud,  a  veces   se   presenta  como   un  valor,  lo   que  realmente   es  una  actitud  y viceversa, además  no  es  fácil  precisar  que  actitud  o  conducta  corresponde  a  un  determinado valor y a un determinado valor pueden corresponderle varias actitudes. Los valores son un fin y la actitud es la vía humana que nos conducen a ese fin.

     Las actitudes como los valores, se van conformando, consolidando y cambiando, a lo largo de la vida del individuo, y estos procesos son más efectivos en las primeras etapas de la educación.

BIBLIOGRAFÍA

Arévalo, E. (Compilador). (1998). Ética  y  Docencia.  Editado  por  la  Fundación

     UPEL-IMPM. Venezuela.

Crusco, R. (2002). Sistema  de Información  Para  la  Administración  y  Proyección

     de  los  Cursos  en  Línea. Universidad  Nacional  Experimental  "Simón Rodrí-

     guez",  Núcleo  Maracay. Investigación  no  publicada. UNESR. Aragua.

Ferrater  Mora, J. (1976). Diccionario  de  Filosofía  Abreviado.  EDHASA –

     SUDAMERICANA.  Argentina.

Juárez, J. (s./f : 6). Hacia  una  Educación  Posible: Valores, Virtudes  y  Actitudes  en 

     la  Escuela.  Revista Ciencias  de  la  Educación.  Universidad  de  Carabobo.

     FACE.  Carabobo.

Mesanza, J. (Coordinador). (1983). Diccionario  de las  Ciencias  de  la  Educación

     Diagonal / Santillana. España.

UBA. (2006). Manual   Para   la   Elaboración,  Presentación   y   Evaluación  del 

     Trabajo  Final    de  Investigación  de  los  Programas   de  Postgrado. Vicerrec-

     torado UBA.  Decanato  de  Investigación,  Extensión  y  Postgrado. San  Joaquín  de

     Turmero. Estado Aragua.

RCDN / rcdn / Julio de  2009

2 de Julio, 2009, 1:39: Oscar Astudilloensayos

Oscar Astudillo

Ovar_yvk@hotmail.com

     Las doctrinas éticas fundamentales surgen y se desarrollan en diferentes épocas y sociedades como respuestas a los problemas básicos planteados por las relaciones entre los hombres y en particular por su comportamiento moral. De esta forma existe una estrecha vinculación entre los conceptos éticos y la realidad  humana, históricamente sujeta a cambios. Por ello, en la moral se plasman principios, valores y normas que al cambiar la practica moral trasforman lo social.

     Las doctrinas éticas fundamentales surgen y se desarrollan en diferentes épocas y sociedades como respuestas a los problemas básicos planteados por las relaciones entre los hombres y en particular por su comportamiento moral. De esta forma existe una estrecha vinculación entre los conceptos éticos y la realidad  humana, históricamente sujeta a cambios. Por ello, en la moral se plasman principios, valores y normas que al cambiar la practica moral trasforman lo social.

     En consecuencia, los principios,  valores o normas que ejecuta el hombre pueden ser trasformados en la sociedad. Por ello,  la ética re refiere a lo que es un comportamiento moral sujeto a normas en las relaciones sociales. Por tanto,  el que hacer en cada situación concreta es un problema práctico moral y no teórico ético en la sociedad.

     En consecuencia, los principios,  valores o normas que ejecuta el hombre pueden ser trasformados en la sociedad. Por ello,  la ética re refiere a lo que es un comportamiento moral sujeto a normas en las relaciones sociales. Por tanto,  el que hacer en cada situación concreta es un problema práctico moral y no teórico ético en la sociedad.

      Por consiguiente,  se impone la preocupación social por el comportamiento de los individuos en sus relaciones sociales. Por ello, Aristóteles señala que debe educarse el carácter del hombre en la sociedad. Desde el punto de vista aristotélico, la educación del carácter es siempre moral porque es hacer del individuo un ser humano moral, es hacerle  bueno. El estagirita destaca la posible armonía entre estas dimensiones humanas planteando la educación cívica como una forma de formar el carácter del hombre. Por tanto, Aristóteles insiste en que uno de los procedimientos básicos de la educación moral y cívica es el ejercicio y la formación de hábitos en los comportamientos que se quieren desarrollar en el ser humano.

      Por consiguiente,  se impone la preocupación social por el comportamiento de los individuos en sus relaciones sociales. Por ello, Aristóteles señala que debe educarse el carácter del hombre en la sociedad. Desde el punto de vista aristotélico, la educación del carácter es siempre moral porque es hacer del individuo un ser humano moral, es hacerle  bueno. El estagirita destaca la posible armonía entre estas dimensiones humanas planteando la educación cívica como una forma de formar el carácter del hombre. Por tanto, Aristóteles insiste en que uno de los procedimientos básicos de la educación moral y cívica es el ejercicio y la formación de hábitos en los comportamientos que se quieren desarrollar en el ser humano.

     Aristóteles destaca el carácter práctico de la educación y la formación de la actitud moral del hombre. Por consiguiente se aprende a ser bueno coexistiendo con actuaciones humanas buenas, se aprende a ser virtuoso ejercitando hábitos virtuosos, se aprende a ser amigos teniendo buenos amigos, se aprende a buscar el bien común aplicando el bien en el mundo. Por ello, los padres, el educador y la sociedad deben facilitar este proceso planificando, orientando y acompañando la formación del hombre. Por tanto se fortalecen las buenas inclinaciones humanas y se problematizan las inadecuadas. Orientar la educación es proponer fines, explicar razones, destruir lo que no parece favorable con razones morales en el contexto social.

     Aristóteles destaca el carácter práctico de la educación y la formación de la actitud moral del hombre. Por consiguiente se aprende a ser bueno coexistiendo con actuaciones humanas buenas, se aprende a ser virtuoso ejercitando hábitos virtuosos, se aprende a ser amigos teniendo buenos amigos, se aprende a buscar el bien común aplicando el bien en el mundo. Por ello, los padres, el educador y la sociedad deben facilitar este proceso planificando, orientando y acompañando la formación del hombre. Por tanto se fortalecen las buenas inclinaciones humanas y se problematizan las inadecuadas. Orientar la educación es proponer fines, explicar razones, destruir lo que no parece favorable con razones morales en el contexto social.

     En consecuencia, la tarea fundamental de la ética es la de toda teoría que explica, esclarecer y estudia una realidad dada produciendo los conceptos morales que se corresponden universalmente, por otra parte, la realidad moral varia históricamente y con ella sus principios, valoraciones y normas sociales.

     En consecuencia, la tarea fundamental de la ética es la de toda teoría que explica, esclarecer y estudia una realidad dada produciendo los conceptos morales que se corresponden universalmente, por otra parte, la realidad moral varia históricamente y con ella sus principios, valoraciones y normas sociales.

     Asimismo, los actos morales requieren la necesidad de elegir entre ellos, esta elección ha de fundarse en una preferencia porque se presentan como actos valiosos, o menos valiosos en el contexto social. Por tanto, el hecho humano es considerado valioso y tiene un contenido valorativo en la sociedad.

     Asimismo, los actos morales requieren la necesidad de elegir entre ellos, esta elección ha de fundarse en una preferencia porque se presentan como actos valiosos, o menos valiosos en el contexto social. Por tanto, el hecho humano es considerado valioso y tiene un contenido valorativo en la sociedad.

     Según, Vázquez (1973)  la ética es teoría, estudio y explicación de un tipo de comportamiento de los hombres: que es moral, considerada en su totalidad, diversidad y variedad. El valor de la ética como teoría  esta en lo que explica y no en prescribir o recomendar con vistas a las acciones del hombre situaciones concretas. La ética no crea la moral, aunque toda moral efectiva requiere principios, normas y reglas de conducta social. No es la ética la que, en una comunidad establece principios y normas sociales.

     En este sentido, la ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad, por tanto, es la disciplina concreta de la conducta humana. Como disciplina practica, la ética parte de cierto tipo de hechos tratando de descubrir sus principios universales.

     En este sentido, la ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad, por tanto, es la disciplina concreta de la conducta humana. Como disciplina practica, la ética parte de cierto tipo de hechos tratando de descubrir sus principios universales.

     Asimismo, se origina de datos empíricos y de la existencia de comportamientos morales prácticos. Por ello, no puede mantenerse en el ámbito de una simple descripción, sino que los extiende con sus conceptos, hipótesis y teorías morales del comportamiento del hombre.

     Asimismo, se origina de datos empíricos y de la existencia de comportamientos morales prácticos. Por ello, no puede mantenerse en el ámbito de una simple descripción, sino que los extiende con sus conceptos, hipótesis y teorías morales del comportamiento del hombre.

     La ética pretende la racionalidad y objetividad en conocimiento científico. Del mismo modo, proporciona conocimientos sistemáticos, metódicos que puedan contraerse en la realidad.

     La ética pretende la racionalidad y objetividad en conocimiento científico. Del mismo modo, proporciona conocimientos sistemáticos, metódicos que puedan contraerse en la realidad.

     La ética no es la moral y por ello no se reduce a normas y prescripciones, su misión es explicar la moral práctica y en este sentido puede influir en la moral misma. Su objetivo de estudio lo forma  un tipo de actos humanos que son actos conscientes y voluntarios de los individuos que afectan a otros grupos sociales y la sociedad.

     La ética no es la moral y por ello no se reduce a normas y prescripciones, su misión es explicar la moral práctica y en este sentido puede influir en la moral misma. Su objetivo de estudio lo forma  un tipo de actos humanos que son actos conscientes y voluntarios de los individuos que afectan a otros grupos sociales y la sociedad.

     En consecuencia, la ética y la moral se relacionan como una ciencia específica y su objeto de estudio que es la moral de hombre en la sociedad. Ambas palabras atienden una relación que no tenían en su origen. 

     La moral procede del latín más o mores, costumbre o costumbre, por tanto, son normas o reglas adquiridas por hábitos en la sociedad.

     Por ello, la moral tiene que ver con el comportamiento adquirido, o modo de ser conquistado por el hombre. Ética proviene del griego ethos, que significa análogamente modo de ser o carácter en cuanto  forma de vida también adquirida o conquistada por el hombre. De este modo, originariamente ethos y mos, carácter y costumbres, son los hábitos adquirido por la costumbre.

      De esta manera, la ética hace hincapié en un modo de conducta que no responde a una disposición natural, si no que es adquirida o se alcanza por el hábito en  la formación de hombre.

      Aristóteles al decir habito menciona la actividad del hombre y al exponer la instrucción se refiere a la educación practica social. El hábito de Aristóteles se considera como educación de la naturaleza y de las cosas y en parte de los hombres,  si se trata de hábitos que involucran la relación inter subjetiva en la sociedad.

      Aristóteles al decir habito menciona la actividad del hombre y al exponer la instrucción se refiere a la educación practica social. El hábito de Aristóteles se considera como educación de la naturaleza y de las cosas y en parte de los hombres,  si se trata de hábitos que involucran la relación inter subjetiva en la sociedad.

     Aristóteles no separa la educación del hombre como la naturaleza humana. Por ello, no separa la educación, el hábito y la instrucción que  son naturales aunque no en el sentido de espontáneos en el hombre.  Aristóteles entiende que toda la educación es natural  y se incluye la educación cívica en la sociedad.

     Aristóteles no separa la educación del hombre como la naturaleza humana. Por ello, no separa la educación, el hábito y la instrucción que  son naturales aunque no en el sentido de espontáneos en el hombre.  Aristóteles entiende que toda la educación es natural  y se incluye la educación cívica en la sociedad.

     Aristóteles afirma que la educación es de carácter natural en el ser humano porque  es natural su sociabilidad y entiende que solo mediante  la relación  del individuo con otras con otras personas se pueda educar al hombre, así que es natural que se explique como deben  ser las acciones morales del hombre en la sociedad.

     Aristóteles afirma que la educación es de carácter natural en el ser humano porque  es natural su sociabilidad y entiende que solo mediante  la relación  del individuo con otras con otras personas se pueda educar al hombre, así que es natural que se explique como deben  ser las acciones morales del hombre en la sociedad.

     De ahí la responsabilidad de todos los individuos para desarrollar la educación moral en los actos del hombre para toda la vida.

     De ahí la responsabilidad de todos los individuos para desarrollar la educación moral en los actos del hombre para toda la vida.

     Todo acto moral requiere elegir entre varios actos posibles en la cotidianidad. Por ello, esta elección se funda en la preferencia del ser humano. Asimismo se elige lo que se considera lo mas valioso o lo menos valioso moralmente en la sociedad.

      Por tanto,  el comportamiento moral forma parte de la cotidianidad y es un hecho humano que se confirma valioso socialmente. De esta forma, significa que se estima la conducta positiva digna de aprecio desde la visión ética, significa también que puede ser digno de censura desde el enfoque moral en el contexto social.

      Por tanto,  el comportamiento moral forma parte de la cotidianidad y es un hecho humano que se confirma valioso socialmente. De esta forma, significa que se estima la conducta positiva digna de aprecio desde la visión ética, significa también que puede ser digno de censura desde el enfoque moral en el contexto social.

     Según, Kant el sujeto de la conciencia moral se da a si mismo su propia ley. El hombre como sujeto cognoscente moral es activo, creador y se impulsa con el conocimiento moral. Kant, toma como punto de partida de su ética el Facttum, que significa hecho o moralidad. Es un hecho que el hombre se sienta responsable de sus actos y tenga conciencia de su deber.

     Según, Kant el sujeto de la conciencia moral se da a si mismo su propia ley. El hombre como sujeto cognoscente moral es activo, creador y se impulsa con el conocimiento moral. Kant, toma como punto de partida de su ética el Facttum, que significa hecho o moralidad. Es un hecho que el hombre se sienta responsable de sus actos y tenga conciencia de su deber.

      Pero esta conciencia exige suponer que el hombre es libre.  Pero el hombre como sujeto real se halla establecido causalmente y la razón teórica dice que no puede ser libre en la sociedad. Se accede en la razón practica la existencia de un mundo de la libertad al que pertenece el hombre como ser moral.

      Pero esta conciencia exige suponer que el hombre es libre.  Pero el hombre como sujeto real se halla establecido causalmente y la razón teórica dice que no puede ser libre en la sociedad. Se accede en la razón practica la existencia de un mundo de la libertad al que pertenece el hombre como ser moral.

      La ética kantiana mantiene una concepción formal y autónoma. Por ser formal postula un deber para todos los hombres, independientemente de su situación social. Por ser autónoma actúa en oposición a las morales heterónomas que se rigen por la conciencia moral le viene de fuera y se consuma en ella la tendencia antropocéntrica. Kant concibe el comportamiento moral propio de un sujeto autónomo, libre, activo y creador. Es el punto de partida de una ética en la que el hombre se define ante todo como un ser activo, productor y creador en la sociedad.

      La ética kantiana mantiene una concepción formal y autónoma. Por ser formal postula un deber para todos los hombres, independientemente de su situación social. Por ser autónoma actúa en oposición a las morales heterónomas que se rigen por la conciencia moral le viene de fuera y se consuma en ella la tendencia antropocéntrica. Kant concibe el comportamiento moral propio de un sujeto autónomo, libre, activo y creador. Es el punto de partida de una ética en la que el hombre se define ante todo como un ser activo, productor y creador en la sociedad.

      Las doctrinas éticas que vienen después de Kant y de Hegel aparecen en un mundo social que instaura un orden social que se presenta conforme a la naturaleza racional del hombre. La ética contemporánea aparece en una época de constantes progresos científicos y técnicos de un inmenso desarrollo de las fuerzas productivas. Por ello, la ética exterioriza en sus orígenes una reacción contra el formalismo y el racionalismo abstracto kantiano.

      Las doctrinas éticas que vienen después de Kant y de Hegel aparecen en un mundo social que instaura un orden social que se presenta conforme a la naturaleza racional del hombre. La ética contemporánea aparece en una época de constantes progresos científicos y técnicos de un inmenso desarrollo de las fuerzas productivas. Por ello, la ética exterioriza en sus orígenes una reacción contra el formalismo y el racionalismo abstracto kantiano.

      En la filosofía kantiana el sujeto es soberano, activo y libre, pero en Hegel el sujeto es de, razón y espíritu absoluto. La reacción ética contra el formalismo kantiano y el reaccionarismo absoluto de Hegel es un intento por salvar lo concreto en la sociedad.

      En la filosofía kantiana el sujeto es soberano, activo y libre, pero en Hegel el sujeto es de, razón y espíritu absoluto. La reacción ética contra el formalismo kantiano y el reaccionarismo absoluto de Hegel es un intento por salvar lo concreto en la sociedad.

      Agudo (1999), señala que el pensamiento de la sospecha legado de Nietzsche, reacciona frente a los mas fuertes supuestos de la sociedad moderna y se origina un escepticismo y el conocimiento es supuesto en tela de juicio por Nietzsche que duda de ese espacio interior de acceso denominado mente y de que la verdad este ahí fuera para ser aprehendida por el sujeto.

      Agudo (1999), señala que el pensamiento de la sospecha legado de Nietzsche, reacciona frente a los mas fuertes supuestos de la sociedad moderna y se origina un escepticismo y el conocimiento es supuesto en tela de juicio por Nietzsche que duda de ese espacio interior de acceso denominado mente y de que la verdad este ahí fuera para ser aprehendida por el sujeto.

     Asimismo, se duda  de la existencia de esencias, duda que haya una naturaleza humana eterna e inmutable, de la creencia en una estructura estable del ser que rige el devenir y da sentido al conocimiento y normas de conducta, titubea de la función de los grandes relatos y de la posibilidad de un proyecto emancipador de la humanidad duda de la posibilidad de una ética universal fundamentada sobre bases epistemológicas, antropológicas y ontológicas en el mundo.

     Asimismo, se duda  de la existencia de esencias, duda que haya una naturaleza humana eterna e inmutable, de la creencia en una estructura estable del ser que rige el devenir y da sentido al conocimiento y normas de conducta, titubea de la función de los grandes relatos y de la posibilidad de un proyecto emancipador de la humanidad duda de la posibilidad de una ética universal fundamentada sobre bases epistemológicas, antropológicas y ontológicas en el mundo.

      Echeverria (1992), afirma que la ética en la sociedad se caracteriza por una serie de cambios  fundamentales en todos los órdenes. En el económico, se incrementan las fuerzas productivas en relación con el desarrollo científico y tecnológico que constituye la ciencia moderna. De este modo,  se desarrollan las relaciones capitalistas de producción  y en el orden social se fortalece una nueva clase social la capitalista trata de extender su poder económico y lucha por imponer su hegemonía política a través de una serie de revoluciones.

      Echeverria (1992), afirma que la ética en la sociedad se caracteriza por una serie de cambios  fundamentales en todos los órdenes. En el económico, se incrementan las fuerzas productivas en relación con el desarrollo científico y tecnológico que constituye la ciencia moderna. De este modo,  se desarrollan las relaciones capitalistas de producción  y en el orden social se fortalece una nueva clase social la capitalista trata de extender su poder económico y lucha por imponer su hegemonía política a través de una serie de revoluciones.

      Por tanto, el hombre adquiere un valor propio, formado como ser de razón y de voluntad, el hombre afirma su valor en todos los campos de la ciencia la cual pone al servicio de las necesidades humanas.

      Rojas (1999) dice que el hombre existe en un mundo objetivo y objetable donde el extrae su conocimiento y lo compara en la sociedad. Es importante remarcar "el hombre no siempre conoció el mundo como lo conoce y aborda  hasta hoy. El profundo conocimiento del hombre y su vida social trajo como consecuencia que se instituyera la religión en la humanidad, hoy  revive este pensar, el humanismo identifica la humanidad y sus proposiciones como: libertad, fraternidad e igualdad. Por ello, la ética y valores de la sociedad son: moral, igualdad, solidaridad, libertad y fraternidad.

      Rojas (1999) dice que el hombre existe en un mundo objetivo y objetable donde el extrae su conocimiento y lo compara en la sociedad. Es importante remarcar "el hombre no siempre conoció el mundo como lo conoce y aborda  hasta hoy. El profundo conocimiento del hombre y su vida social trajo como consecuencia que se instituyera la religión en la humanidad, hoy  revive este pensar, el humanismo identifica la humanidad y sus proposiciones como: libertad, fraternidad e igualdad. Por ello, la ética y valores de la sociedad son: moral, igualdad, solidaridad, libertad y fraternidad.

     Vásquez, (1993) mantiene que toda actuación moral demanda la necesidad de elegir entre varios actos viables en la realidad. Esta elección debe instaurarse en una preferencia de la elección moral. De esta forma, se elige o se descarta los actos considerados como actos valiosos y/o con un valor moral negativo en la sociedad.

     Vásquez, (1993) mantiene que toda actuación moral demanda la necesidad de elegir entre varios actos viables en la realidad. Esta elección debe instaurarse en una preferencia de la elección moral. De esta forma, se elige o se descarta los actos considerados como actos valiosos y/o con un valor moral negativo en la sociedad.

     Tener que elegir una actuación se presume que se elige lo más apreciables o lo menos inestimable en la sociedad. En consecuencia, el comportamiento moral no solo forma parte de la vida, sino que es un hecho humano valioso que contiene una valoración personal y social. Sin embargo, no basta con tener un conocimiento axiológico, es decir, que está al tanto, de cómo evaluar la conducta digna de aprecio desde una orientación moral, sino que también significa que la conducta delictiva sea sancionada en la sociedad.

     Tener que elegir una actuación se presume que se elige lo más apreciables o lo menos inestimable en la sociedad. En consecuencia, el comportamiento moral no solo forma parte de la vida, sino que es un hecho humano valioso que contiene una valoración personal y social. Sin embargo, no basta con tener un conocimiento axiológico, es decir, que está al tanto, de cómo evaluar la conducta digna de aprecio desde una orientación moral, sino que también significa que la conducta delictiva sea sancionada en la sociedad.

     Villegas (1998) afirma que el orden re-entiende como un valor en la coexistencia inverso al concepto de caos. La sociedad es un conjunto de conductas  inter subjetivas las cuales si carecen de normatividad la coexistencia se hace imposible en la sociedad. De esta forma, la violación a este patrón de conducta social introduce el desorden el cual genera el caos social.

     Villegas (1998) afirma que el orden re-entiende como un valor en la coexistencia inverso al concepto de caos. La sociedad es un conjunto de conductas  inter subjetivas las cuales si carecen de normatividad la coexistencia se hace imposible en la sociedad. De esta forma, la violación a este patrón de conducta social introduce el desorden el cual genera el caos social.

     Asimismo, el orden es un valor de coexistencia ya que el hombre no se acostumbra jamás a la inseguridad social. En consecuencia, el valor social de la paz debe ser instituido en la sociedad. Por ende, la hostilidad, la inseguridad y el desorden son factores que perturban la coexistencia de los ciudadanos.

     Villegas expresa que en los valores sociales pueden distinguirse dos: Valores exigibles y Valores opcionales. Los valores exigibles forzosamente que son los conducentes directamente a la coexistencia los cuales son considerados la justicia, el orden, la paz y el poder.

     Villegas expresa que en los valores sociales pueden distinguirse dos: Valores exigibles y Valores opcionales. Los valores exigibles forzosamente que son los conducentes directamente a la coexistencia los cuales son considerados la justicia, el orden, la paz y el poder.

     De este modo, el orden se concibe como un valor de la coexistencia, por obstáculo al concepto de caos. Pues la sociedad es un agregado de conductas, las cuales necesitan de normatividad, sin éstas, la convivencia, se hace imposible. De esta forma, la violación a esta pauta de conducta social introduce el desorden el cual crea el caos social.

     De este modo, el orden se concibe como un valor de la coexistencia, por obstáculo al concepto de caos. Pues la sociedad es un agregado de conductas, las cuales necesitan de normatividad, sin éstas, la convivencia, se hace imposible. De esta forma, la violación a esta pauta de conducta social introduce el desorden el cual crea el caos social.

     Asimismo, el orden es un valor de coexistencia ya que el hombre no se acostumbra jamás a la inseguridad social. En consecuencia, el valor social de la paz debe ser establecido en la sociedad. Por ende, la desigualdad, la inseguridad y el desorden son factores que perturban la coexistencia de los habitantes.

     Asimismo, el orden es un valor de coexistencia ya que el hombre no se acostumbra jamás a la inseguridad social. En consecuencia, el valor social de la paz debe ser establecido en la sociedad. Por ende, la desigualdad, la inseguridad y el desorden son factores que perturban la coexistencia de los habitantes.

     En consecuencia, el orden, se entiende como un valor de convivencia: No obstante, el caos es un concepto opuesto a la armonía social. De esta forma, la sociedad es un tejido de conductas inter subjetivas que si carece de una normatividad, la vida entre los ciudadanos se hace insostenible. De esta forma, ese tejido social es una referencia de pautas de orden obligado para la conducta de cada uno. En consecuencia, la violación de esas pautas de orden introduce el desorden y en general el caos en la sociedad.

     En consecuencia, el orden, se entiende como un valor de convivencia: No obstante, el caos es un concepto opuesto a la armonía social. De esta forma, la sociedad es un tejido de conductas inter subjetivas que si carece de una normatividad, la vida entre los ciudadanos se hace insostenible. De esta forma, ese tejido social es una referencia de pautas de orden obligado para la conducta de cada uno. En consecuencia, la violación de esas pautas de orden introduce el desorden y en general el caos en la sociedad.

     Al respecto los patrones requieren categorías por cuanto unas son más trascendentales que otras, por ejemplo la justicia no puede darse sin que exista un orden social. Asimismo, ésta no puede procurarse sin que exista la paz social. Así se desarrolla sucesivamente hasta llegar al poder el cual debería garantizar los valores sociales. Por tanto, puede afirmarse que esos son valores requeridos por coacción en la sociedad.

     Al respecto los patrones requieren categorías por cuanto unas son más trascendentales que otras, por ejemplo la justicia no puede darse sin que exista un orden social. Asimismo, ésta no puede procurarse sin que exista la paz social. Así se desarrolla sucesivamente hasta llegar al poder el cual debería garantizar los valores sociales. Por tanto, puede afirmarse que esos son valores requeridos por coacción en la sociedad.

     La justicia consiste en gestionar la sensatez y el equilibrio debido a los demás valores.

     La justicia consiste en gestionar la sensatez y el equilibrio debido a los demás valores.

De forma tal, que ninguno de ellos bloquee la construcción de los otros valores en la sociedad. Internamente la justicia es el eje de otros valores porque sin ella no puede funcionar. No obstante, la justicia no es solamente dar a cada quien lo que le corresponde, reduciendo todo a una cosa material y social.

     De este modo, lo que pertenece al  semejante es su honra, su equitativo salario, su prosperidad y sobre todo su vida la cual es portadora de esos bienes humanos. Por consiguiente, cualquiera de esos bienes que se le saqueen al prójimo es un agravio a su dignidad humana por tanto, es una injusticia la cual comete y vulnera los valores humanos supremos en la coexistencia, que no justifican cualquiera que sea el fin que se ha busca al cometer injusticias.

     De este modo, lo que pertenece al  semejante es su honra, su equitativo salario, su prosperidad y sobre todo su vida la cual es portadora de esos bienes humanos. Por consiguiente, cualquiera de esos bienes que se le saqueen al prójimo es un agravio a su dignidad humana por tanto, es una injusticia la cual comete y vulnera los valores humanos supremos en la coexistencia, que no justifican cualquiera que sea el fin que se ha busca al cometer injusticias.

    Por otra parte, el poder como valor no puede confundirse con la fuerza social. Por tanto, es valor que se corresponde con la vida comunitaria. De esta forma, tiene que tener garantía de que hay una instancia coordinadora de todos los valores imprescindible en la coexistencia social. Por tanto, como valor el poder en cuanto sirva para afianzar las relaciones de independencia convierten al hombre en un miembro de la comunidad. De esta forma, es un ser con voluntad relacionable y no un ser encerrado en su propia naturaleza.

    Por otra parte, el poder como valor no puede confundirse con la fuerza social. Por tanto, es valor que se corresponde con la vida comunitaria. De esta forma, tiene que tener garantía de que hay una instancia coordinadora de todos los valores imprescindible en la coexistencia social. Por tanto, como valor el poder en cuanto sirva para afianzar las relaciones de independencia convierten al hombre en un miembro de la comunidad. De esta forma, es un ser con voluntad relacionable y no un ser encerrado en su propia naturaleza.

     Los valores opcionales se distinguen como virtudes tales como el amor, la fidelidad, la veracidad y la amistad, son valores  sociales. De esta forma, tanto los valores exigibles como los opcionales son valores de la conducta bilateral y no de la individualidad. Por consiguiente, no afectan la conducta de la persona aislada, sino la pluralidad de las personas en las personas en la sociedad.

     Los valores opcionales se distinguen como virtudes tales como el amor, la fidelidad, la veracidad y la amistad, son valores  sociales. De esta forma, tanto los valores exigibles como los opcionales son valores de la conducta bilateral y no de la individualidad. Por consiguiente, no afectan la conducta de la persona aislada, sino la pluralidad de las personas en las personas en la sociedad.

     Según, Villegas (1998). El amor es un valor que expresa energía dinámica en la sociedad. Al respecto, el amor de San Agustín en la Ciudad de Dios., representa la Ciudad como la Multitud de Hombres Unidos por la Comunidad de los Objetos que Aman. Por ello, esta definición concentra, toda lo que han escrito los sociólogos  para definir el concepto de nación. En consecuencia, es así como la justicia pensada como valor impulsa a dar a cada quien lo que le pertenece. El amor en cambio estimula a dar a cada quien lo nuestro, lo que tiene en su ser cada quien. Por ello, se demuestra la generosidad como algo que no puede ser decretado socialmente.

     Según, Villegas (1998). El amor es un valor que expresa energía dinámica en la sociedad. Al respecto, el amor de San Agustín en la Ciudad de Dios., representa la Ciudad como la Multitud de Hombres Unidos por la Comunidad de los Objetos que Aman. Por ello, esta definición concentra, toda lo que han escrito los sociólogos  para definir el concepto de nación. En consecuencia, es así como la justicia pensada como valor impulsa a dar a cada quien lo que le pertenece. El amor en cambio estimula a dar a cada quien lo nuestro, lo que tiene en su ser cada quien. Por ello, se demuestra la generosidad como algo que no puede ser decretado socialmente.

     Taipe (2000), afirma que desde la visión operativa del valor social es un operador subjetivo culturalmente establecido por preferencias estipuladas con relación a las cualidades axiológicas del objeto valorado. Al respecto el valor social es:

     Taipe (2000), afirma que desde la visión operativa del valor social es un operador subjetivo culturalmente establecido por preferencias estipuladas con relación a las cualidades axiológicas del objeto valorado. Al respecto el valor social es:

·         La cualidad de preferencia asignada a un objeto en virtud de una relación entre fines y medios en la acción social.

·         La cualidad de preferencia asignada a un objeto en virtud de una relación entre fines y medios en la acción social.

·         El valor es un "hecho social" no es una realidad o meta empírica, por tanto, este reconocimiento se acerca a Durkheim y se aleja del subjetivismo axiológico.

·         El valor social tiene un carácter relacional entre el sujeto y el objeto. Este enunciado se aproxima a Frondizi y se diferencia de los teóricos del subjetivismo y objetivismo axiológico.

·         No hay valor sin valoración, un sujeto individual o colectivo valora en un contexto específico. Se entiende como contexto al conjunto de factores físicos, sociales, psicológicos, temporales y espaciales en los que tienen sentido los valores.

·         Los valores no existen por si mismos, tienen como base un objeto de valoración.

·         Los valores sociales constituyen una fuerza directriz la cual modela, orienta y proporciona significado a la acción social.

·         Los valores se estiman en polaridades positivas y negativas, superiores e inferiores con relación a la actividad subjetiva que se encuentra ante una opción de elección, sin posibilidad de neutralidad.

     Fichter, (1990) dice que el estudio de las pautas de comportamiento tanto manifiestas como latentes exige la comprensión de valores en la sociedad. De este modo, no se puede dar sentido a las pautas observadas en culturas extranjeras, porque no percibimos sus valores. Por ejemplo, el comportamiento de culturas indígenas  que a nosotros nos parece absurdo puede tener gran valor social para esa cultura. Similarmente, una falta de aprobación de las pautas de nuestra propia sociedad implica a menudo un desconocimiento de los valores sociales de importancia social.

     Fichter, (1990) dice que el estudio de las pautas de comportamiento tanto manifiestas como latentes exige la comprensión de valores en la sociedad. De este modo, no se puede dar sentido a las pautas observadas en culturas extranjeras, porque no percibimos sus valores. Por ejemplo, el comportamiento de culturas indígenas  que a nosotros nos parece absurdo puede tener gran valor social para esa cultura. Similarmente, una falta de aprobación de las pautas de nuestra propia sociedad implica a menudo un desconocimiento de los valores sociales de importancia social.

     En este orden de idea, el valor que se le atribuye al monoteísmo, al patriotismo y a la monogamia es el que da categoría de normas a las modelos de comportamiento religioso, patriótico y conyugal. El filósofo puede considerar que Dios tiene intrínsecamente un valor más alto que los seres humanos y que el hombre tiene mayor valor intrínseco que los seres inanimados. Por otro lado, el sociólogo opera en el orden extrínseco y mediante el conocimiento de las estimaciones sociales valora si una pauta de comportamiento es esencial o intrascendente para las personas en la sociedad. Por otra parte, las pautas que tienen él más alto valor social van acompañadas de aprobación y de la mayor presión social para lograrla.

     En este orden de idea, el valor que se le atribuye al monoteísmo, al patriotismo y a la monogamia es el que da categoría de normas a las modelos de comportamiento religioso, patriótico y conyugal. El filósofo puede considerar que Dios tiene intrínsecamente un valor más alto que los seres humanos y que el hombre tiene mayor valor intrínseco que los seres inanimados. Por otro lado, el sociólogo opera en el orden extrínseco y mediante el conocimiento de las estimaciones sociales valora si una pauta de comportamiento es esencial o intrascendente para las personas en la sociedad. Por otra parte, las pautas que tienen él más alto valor social van acompañadas de aprobación y de la mayor presión social para lograrla.

     De este modo, no se puede hablar de valores imputados a los prototipos de comportamiento si no es por razón de las personas que las cumplen. Por tanto, el dispositivo principal, con el cual las personas simbolizan y expresan los valores es el rol social. De esta forma, las pautas de comportamiento se mezclan para formar roles sociales mediante los cuales las personas actúan en función de la prosecución de los fines sociales deseados.

     De este modo, no se puede hablar de valores imputados a los prototipos de comportamiento si no es por razón de las personas que las cumplen. Por tanto, el dispositivo principal, con el cual las personas simbolizan y expresan los valores es el rol social. De esta forma, las pautas de comportamiento se mezclan para formar roles sociales mediante los cuales las personas actúan en función de la prosecución de los fines sociales deseados.

     Las pautas que constituyen el rol reciben diversos grados de valoración desde lo más significativo a lo menos significativo. En la sociedad en general tiene también diferente valor los múltiples roles sociales de la persona. Esto a su vez depende de la institución dominante en la cultura, de la edad, del sexo y de otras circunstancias personales y sociales.

     Las pautas que constituyen el rol reciben diversos grados de valoración desde lo más significativo a lo menos significativo. En la sociedad en general tiene también diferente valor los múltiples roles sociales de la persona. Esto a su vez depende de la institución dominante en la cultura, de la edad, del sexo y de otras circunstancias personales y sociales.

     Asimismo, es cierto que el rol económico, familiar y religioso puede tener él más alto valor social en una cultura particular, pero también es cierto que una persona puede tener un rol concluyente distinto. Para la esposa y la madre, el rol familiar tiene él más alto valor en toda cultura social. Igualmente, se espera de un prelado que ponga su rol religioso por encima de su rol económico. Por tanto, la sociedad reviste los roles sociales con diversos grados de valoración social y las formas de comportamiento de las personas deben estar  en concordancia con estas estimaciones sociales.

     Asimismo, es cierto que el rol económico, familiar y religioso puede tener él más alto valor social en una cultura particular, pero también es cierto que una persona puede tener un rol concluyente distinto. Para la esposa y la madre, el rol familiar tiene él más alto valor en toda cultura social. Igualmente, se espera de un prelado que ponga su rol religioso por encima de su rol económico. Por tanto, la sociedad reviste los roles sociales con diversos grados de valoración social y las formas de comportamiento de las personas deben estar  en concordancia con estas estimaciones sociales.

     De esta manera, los valores como sanciones de la conducta, la extensión de los valores y la presión social son señas objetivas que precisan las costumbres y los usos de las pautas de conducta humana. Sin embargo, el valor social atribuido a un complejo de pautas de comportamiento ejerce imposición en las personas para éstas acepten o se conformen con tal valor social.

     De esta manera, los valores como sanciones de la conducta, la extensión de los valores y la presión social son señas objetivas que precisan las costumbres y los usos de las pautas de conducta humana. Sin embargo, el valor social atribuido a un complejo de pautas de comportamiento ejerce imposición en las personas para éstas acepten o se conformen con tal valor social.

     Esto significa que los valores sociales actúan como criterios y tipos en las modelos de comportamiento, cuando la sociedad aprueba o desaprueba cierta línea de conducta. Por ello, se evalúa si el comportamiento es correcto o incorrecto en el entorno cultural y social. Asimismo, las sanciones sociales, es decir, las recompensas y penas que se impone al individuo en la sociedad, por causa de su comportamiento están relacionadas con la forma de evaluación social de ese comportamiento.

     Esto significa que los valores sociales actúan como criterios y tipos en las modelos de comportamiento, cuando la sociedad aprueba o desaprueba cierta línea de conducta. Por ello, se evalúa si el comportamiento es correcto o incorrecto en el entorno cultural y social. Asimismo, las sanciones sociales, es decir, las recompensas y penas que se impone al individuo en la sociedad, por causa de su comportamiento están relacionadas con la forma de evaluación social de ese comportamiento.

     Al respecto, se deduce que el sistema de recompensas y sanciones utilizado tiene su último fundamento en el sistema de valores. Si no existieran valores en una sociedad, o no se conociera que los valores tienen diferentes grados de importancia y la sociedad perdería su más poderoso instrumento de control social.

     Al respecto, se deduce que el sistema de recompensas y sanciones utilizado tiene su último fundamento en el sistema de valores. Si no existieran valores en una sociedad, o no se conociera que los valores tienen diferentes grados de importancia y la sociedad perdería su más poderoso instrumento de control social.

     De esta forma, Se ha percibido que en la sociedad las personas interactúan entre sí. Por tanto ejecutan recíprocamente sus roles sociales. Asimismo, esta relación de persona a persona o de un grupo a grupo es ampliamente regulada y controlada por los valores de la sociedad. Igualmente, toda la red de relaciones de posición, superiores coordinadas y subordinadas sería inoperante si las personas no reconocieran una base de valores sociales. Además, estuvieran de acuerdo acerca de los mismos valores. Por ejemplo, la relación entre padres e hijos se puede analizar no sólo en razón del comportamiento de los roles en razón del valor concedido a la relación misma.

     Por tanto, en una sociedad organizada y procesos están sometidos a patrones según un tipo esencial: conjuntivos y disyuntivos. Por tanto, los valores sociales están envueltos en la actividad efectiva de esas relaciones. De esta forma, los procesos de cooperación, acomodación o adaptación y asimilación suelen ser altamente valorados por el hecho de fomentar la armonía, el orden y la paz social.

     Por tanto, en una sociedad organizada y procesos están sometidos a patrones según un tipo esencial: conjuntivos y disyuntivos. Por tanto, los valores sociales están envueltos en la actividad efectiva de esas relaciones. De esta forma, los procesos de cooperación, acomodación o adaptación y asimilación suelen ser altamente valorados por el hecho de fomentar la armonía, el orden y la paz social.

     De esta manera, los procesos disyuntivos o antagónicos se ubican habitualmente más bajos en la escala de valores, pero la participación efectiva en esta relaciones negativas es determinada y por valores sociales superiores. Poe ejemplo, el proceso de conflicto en cuanto lo tal, es usualmente condenado en la sociedad. Sin embargo, cuando ese proceso se reviste de otras ponderaciones como patriotismo, heroísmo, justicia, protección del hogar, el honor personal y nacional, entonces es altamente valorado socialmente.

     De esta manera, los procesos disyuntivos o antagónicos se ubican habitualmente más bajos en la escala de valores, pero la participación efectiva en esta relaciones negativas es determinada y por valores sociales superiores. Poe ejemplo, el proceso de conflicto en cuanto lo tal, es usualmente condenado en la sociedad. Sin embargo, cuando ese proceso se reviste de otras ponderaciones como patriotismo, heroísmo, justicia, protección del hogar, el honor personal y nacional, entonces es altamente valorado socialmente.

     Similarmente, con similar motivación el proceso de obstrucción se eleva a un alto rango en la evaluación social. En algunas culturas el proceso de pugna, aunque representa una relación negativa, se enlaza y se estimula con la convicción que tiene valor en sí mismo.

     Similarmente, con similar motivación el proceso de obstrucción se eleva a un alto rango en la evaluación social. En algunas culturas el proceso de pugna, aunque representa una relación negativa, se enlaza y se estimula con la convicción que tiene valor en sí mismo.

     En los procesos sociales se señala que los valores no son únicamente juicios de comportamiento que también se usan como base para la motivación del comportamiento. Existen en una cultura ciertos criterios de aprobación o desaprobación los cuales se suponen racionales que las personas acudan a ellos como defensa de su conducta. Por ello los criterios de aprobación o desaprobación de los valores sociales se observan en la red de relaciones sociales. En la realidad las personas sienten la necesidad de mantener una posición social en la cual sean valorados por las demás personas.

     Por consiguiente, los valores sociales son modelos de comportamiento, roles sociales, los procesos sociales, los procesos y sistemas de estratificación social. De esta forma, los fenómenos sociales se consideran inicios para la categorización de los valore. Por tanto, se consideran la personalidad social, la sociedad y la cultura.

     Por consiguiente, los valores sociales son modelos de comportamiento, roles sociales, los procesos sociales, los procesos y sistemas de estratificación social. De esta forma, los fenómenos sociales se consideran inicios para la categorización de los valore. Por tanto, se consideran la personalidad social, la sociedad y la cultura.

     Por consiguiente, el grado de obligatoriedad conduce a la persistencia en las que los valores sociales se disponen conceptualmente y se ordenan acorde al grado en que afecta a la personalidad social. En este extremo se encuentran los valores moralmente firmes e interiorizados que acepta la persona como asunto de conciencia humana.

     Por consiguiente, el grado de obligatoriedad conduce a la persistencia en las que los valores sociales se disponen conceptualmente y se ordenan acorde al grado en que afecta a la personalidad social. En este extremo se encuentran los valores moralmente firmes e interiorizados que acepta la persona como asunto de conciencia humana.

     Algunos valores sociales se consideran más importantes que otros por la eficiencia con la cual funcionan y por la capacidad para lograr la cooperación entre personas y grupos. Estos valores supremos indican lo que es deseable e incluso esencial para la continuidad de la sociedad o para el bienestar común.       Es en este círculo donde más actúan las relaciones de justicias y amor. Además se produce cierto equilibrio de relación entre altos valores, como la libertad y la autoridad social. Todo lo que contribuye a la cooperación, acomodación y asimilación se puede considerar que son valores asociativos.

     Algunos valores sociales se consideran más importantes que otros por la eficiencia con la cual funcionan y por la capacidad para lograr la cooperación entre personas y grupos. Estos valores supremos indican lo que es deseable e incluso esencial para la continuidad de la sociedad o para el bienestar común.       Es en este círculo donde más actúan las relaciones de justicias y amor. Además se produce cierto equilibrio de relación entre altos valores, como la libertad y la autoridad social. Todo lo que contribuye a la cooperación, acomodación y asimilación se puede considerar que son valores asociativos.

     En el otro extremo se hallan los valores contradictorios o antisociales, los cuales constituyen conflictos de valores que acentúan la anarquía entre deberes personales y sociales. Sin embargo, no siempre se puede decir que lo que se reflexiona como bueno para la sociedad es bueno para la persona y viceversa. Valores que son considerados negativos y disociativos en la sociedad, puedan ser estimados por un individuo, por un grupo de intereses y por un grupo de presión social.

     En el otro extremo se hallan los valores contradictorios o antisociales, los cuales constituyen conflictos de valores que acentúan la anarquía entre deberes personales y sociales. Sin embargo, no siempre se puede decir que lo que se reflexiona como bueno para la sociedad es bueno para la persona y viceversa. Valores que son considerados negativos y disociativos en la sociedad, puedan ser estimados por un individuo, por un grupo de intereses y por un grupo de presión social.

     También los valores se clasifican conforme a su función institucional en el contexto cultural son valores religiosos, políticos, educativos, familiares y económicos. Por ello, una cultura revela que existe diversidad de valores utilizados en las instituciones.

     También los valores se clasifican conforme a su función institucional en el contexto cultural son valores religiosos, políticos, educativos, familiares y económicos. Por ello, una cultura revela que existe diversidad de valores utilizados en las instituciones.

     De esta forma, las personas que realizan una ocupación en un grupo social, como la familia examinan la existencia de valores a los cuales deben consolidarse la familia. Igualmente, los grupos políticos y económicos son presidios por valores sociales distintivos. También hay valores que actúan en los grupos religiosos, educativos y recreativos en la sociedad. Por tanto, los valores sociales, los modelos, los roles y las relaciones se institucionalizan  socialmente.

     De esta forma, las personas que realizan una ocupación en un grupo social, como la familia examinan la existencia de valores a los cuales deben consolidarse la familia. Igualmente, los grupos políticos y económicos son presidios por valores sociales distintivos. También hay valores que actúan en los grupos religiosos, educativos y recreativos en la sociedad. Por tanto, los valores sociales, los modelos, los roles y las relaciones se institucionalizan  socialmente.

     Es  la fuente de valores intrínsecos de la persona social , la dignidad le concede derecho al respeto social .del mismo modo , la persona es responsable de su comportamiento en la sociedad , por tanto , el ser humano es corregido sobre una base de evaluación social ,, entonces, la sociedad reconoce y aprecia , por tanto , el ser humano es corregido sobre una base de evaluaciones , social, entonces la sociedad reconoce y aprecia ese principio interno de estimaciones

     Es  la fuente de valores intrínsecos de la persona social , la dignidad le concede derecho al respeto social .del mismo modo , la persona es responsable de su comportamiento en la sociedad , por tanto , el ser humano es corregido sobre una base de evaluación social ,, entonces, la sociedad reconoce y aprecia , por tanto , el ser humano es corregido sobre una base de evaluaciones , social, entonces la sociedad reconoce y aprecia ese principio interno de estimaciones

     En consecuencia, se precisan los problemas sociales como la disparidad entre el nivel de  los  valores sociales y el nivel de la actualización social. Por tanto los altos valores de los pueblos, creencias e ideales son criterios para apreciar los patrones de comportamiento. Por ende, el valor asociado a las personas y a la propiedad    da sentido  a las sanciones aplicadas a la violación y de delito social.

     En consecuencia, se precisan los problemas sociales como la disparidad entre el nivel de  los  valores sociales y el nivel de la actualización social. Por tanto los altos valores de los pueblos, creencias e ideales son criterios para apreciar los patrones de comportamiento. Por ende, el valor asociado a las personas y a la propiedad    da sentido  a las sanciones aplicadas a la violación y de delito social.

     Análogamente, la vivienda insuficiente, la promiscuidad sexual, la discriminación racial, el trabajo de los niños  y otras dificultades sociales no se podrían revelar sin la existencia de juicios de valores conforme a los cuales, este modo,  el comportamiento es idóneo de ser juzgado por la sociedad

     Análogamente, la vivienda insuficiente, la promiscuidad sexual, la discriminación racial, el trabajo de los niños  y otras dificultades sociales no se podrían revelar sin la existencia de juicios de valores conforme a los cuales, este modo,  el comportamiento es idóneo de ser juzgado por la sociedad

     De  esta forma, tiene importancia de jerarquía de los valores al ir insertado continuamente los objetivos sociales. No obstante esto no es absoluto, pero  están siempre al alcance de las personas. Asimismo se encuentre una oposición entre el comportamiento y los valores sociales. Por ellos, los valores  son causa de desacuerdo social.

     De  esta forma, tiene importancia de jerarquía de los valores al ir insertado continuamente los objetivos sociales. No obstante esto no es absoluto, pero  están siempre al alcance de las personas. Asimismo se encuentre una oposición entre el comportamiento y los valores sociales. Por ellos, los valores  son causa de desacuerdo social.

     Al  respecto, el conflicto de valores  sobresalen en la sociedad pluralista, en la cual conviven grupos diferentes los cuales mantienen la lealtad hacia sus propios miembros y salvaguardan  sus influencias en la sociedad global, los grupos de intereses  y los grupos de presión son grupos que mantiene determinados valores.

     Al  respecto, el conflicto de valores  sobresalen en la sociedad pluralista, en la cual conviven grupos diferentes los cuales mantienen la lealtad hacia sus propios miembros y salvaguardan  sus influencias en la sociedad global, los grupos de intereses  y los grupos de presión son grupos que mantiene determinados valores.

        Igualmente en una sociedad democrática se resguardan el derecho  a mantener y expresar diversos valores y existen organismo útiles en los cuales se posibilitan el compromiso de resguardarse entre ellos sus valores, por tanto los problemas sociales se pueden reflexionar desde el punto de vista del antagonismo de los valores en la sociedad.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

ECHEVERRÍ, R. (19993) El búho de mi nevera.

      Ediciones Pedagógicas Chilenas S.A. Dolmen Ediciones 2º Edición. Chile.

FRONDIZI. R. (19729 ¿Qué son los valores?  Fondo de Cultura Económica 3º  

FRONDIZI. R. (19729 ¿Qué son los valores?  Fondo de Cultura Económica 3º  

      3º Edición. México. D.F.

SEVILLA, H. (2006) Ética y desarrollo humano. Venezuela. Editorial  

SEVILLA, H. (2006) Ética y desarrollo humano. Venezuela. Editorial  

      Buchivacoa.

VAZQUEZ, S. (1973) Ética.  Editorial  Grijalgo. S.A. México D.F.

VAZQUEZ, S. (1973) Ética.  Editorial  Grijalgo. S.A. México D.F.

VILLEGAS,  A. (1998) Educación en los valores Trillas. México.

VILLEGAS,  A. (1998) Educación en los valores Trillas. México.

2 de Julio, 2009, 1:38: Sinia Gonzálezensayos

EDUCANDO PARA LA VIDA

Cuando hablamos sobre educación tomando en cuenta la formación sociológica no es para nada descabellado, pues son ciencias humanas que comparten objetivos a fines, ya que tanto la sociología como la educación pretenden aportar herramientas para la vida del ser humano, que conlleven a este a ser útil a nuestra sociedad. Por ello la sociología es una ciencia que se interesa por los procesos sociales en masa y la educación por el desarrollo personal de cada individuo, por lo menos en el sentido más noble de la educación; es decir, ambas ciencias son parte fundamental en el desarrollo de un país.

          Por consiguiente la educación debiera estar apegada a valores humanos, pues el fin mismo de la educación es promoverlos y con ellos promover una adecuada convivencia entre las personas y por ende una mejor sociedad.

          Históricamente la educación se ha centrado en la adquisición de conocimientos y desarrollo cognitivo, dejando rezagado el plano moral, lo ético y lo humano, si a esto le añadimos que la sociedad de consumo ha dejado una crisis en lo valorar, se hace  necesario hablar del asunto.

          La educación institucional o no, siempre estará orientada a educar bajo un esquema de valores. No es posible educar sin formar valores, pues los alumnos, sobre todo los de educación básica, están constantemente imitando a sus semejantes, como amigos, padres y maestros.

          A la educación formal (pues se puede controlar) se le demanda mayor compromiso en el plano moral, para poder formar en la sociedad un sentido democrático, ética política, actitud responsable, valores humanos, respeto a los demás, tolerancia a lo diferente, equidad, y un sin fin de cualidades éticas que se requieren para formar las nuevas generaciones.

En el libro "La formación de valores en la educación básica" de Sylvia Schmelkes; sostiene que una sociedad altamente educada "será una población capaz incluso de juzgar críticamente el rumbo del desarrollo económico, de proponer vías de bienestar social y de innovar desde lo productivo; es decir se refiere a estar educada en un sentido más práctico y humano, como por ejemplo, cuidado del medio ambiente, consumo inteligente, utilizar tiempo libre creativa y productivamente, identidad cultural y nacional, formar una sociedad inteligentemente democrática, conocedora de los derechos humanos, capaz de entender los cambios para poder enfrentarlos y sobre todo con un juicio ético y moral.

          La sociedad demanda una educación de calidad, pero por calidad se está entendiendo a la satisfacción de elementos un tanto burgueses más que educar de manera congruente a necesidades sociales. Desde mi punto de vista, una educación de calidad requiere maestros capaces de transmitir conocimientos, fomentar y desarrollar capacidades de manera ética, donde se eduque integralmente: Desarrollo cognitivo y Desarrollo Moral.

          Sin embargo no se puede obviar la globalización; que es una característica de los tiempos que corren ya afecta a la vida de todos los individuos del planeta y con mayor razón afecta la educación, se globaliza el conocimiento al haber un proceso de desimanación más veloz, se globalizan los aportes culturales, se globaliza la discusión ética. Pero también se globaliza la pobreza, la riqueza, la economía subterránea, lo ilícito, lo criminal, la marginalidad, el narcotráfico, etc.

          La globalización ha penetrado hasta los ámbitos más cerrados y la educación ha sido vulnerable a ella tanto en lo positivo como en lo negativo, la educación tiene dentro de sus tareas a futuro educar para un mundo competitivo, para la participación de una sociedad democrática y para formar valores y con ello se pretende la formación de individuos con juicios autónomos, ciudadanos democráticos que comprendan su contexto.

           Es por ello que la autora Sylvia Schmelkes afirma que "la educación de calidad no es posible si ésta educación no incluye la formación valoral, al mismo tiempo que no puede existir la formación en valores si no hay educación de calidad" para explicar con mayor detenimiento esto, la autora presenta algunos puntos que a continuación se retomaran en el presente texto.

        La educación de calidad no es posible si la educación no incluye la formación valoral?

Actualmente se mantiene esta educación de manera poco transparente y clara, regularmente se encuentra uno lo que le han llamado la curricula oculta, que es la intención formativa, moral y valoral que posee cada institución y ella está supeditada a los intereses particulares de quienes dirijen las instituciones, sobre todo las particulares. Pero al permanecer oculta, se atenta contra la calidad de la educación, pues se corre el riesgo de deformarla, a su vez la evaluación de ella se vuelve mucho más difícil de lo que ya es.

Si la escuela no forma valoralmente, descuida la función socializadora?

La escuela es un agente importante en la socialización de las personas el cual implica reconocimiento y valoración del pluralismo, aunque actualmente esta socialización se da de manera caótica, además que la escuela se enfrenta a otros agentes socializadores más llamativos e influyentes, dejando de cumplir de algún modo con la calidad de la educación.

Si la escuela forma de manera caótica, será incapaz de desarrollar armónicamente las facultades del ser humano?

          El desarrollo del ser humano es o debería ser armónico, es decir, todos los aspectos que lo componen como lo son el aspecto cognitivo, afectivo, físico y social, deberían evolucionar a la par del otro, pues se interconectan en muchos aspectos y sólo con el desarrollo adecuado de estas áreas se puede hablar de una personas sana y desarrollada tanto física, mental y emocionalmente. Pero si la educación sólo se centra en el aspecto cognitivo se descuida un aspecto de la personalidad igual de importante para la evolución de una persona.

Si la escuela no forma apegada a valores, se carece de bases para exigir ética en los procesos de desarrollo, político, económico y cultural?

La sociedad se encuentra muchas veces en la posición de exigir transparencia en los procesos políticos, sin embargo, muchas veces no nos percatamos que somos parte de una maquinaria que funciona mal, pero funciona mal porque cada una de las personas que la componen no hacen lo que tiene que hacer como lo deberían de hacer. Es por ellos que para exigir transparencia y legalidad en cualquier proceso aunque sea pequeño, es importante que nosotros mismos estemos apegados a lo que demandamos, y solo se lograra una sociedad éticamente aceptable, si se educa apegado a los valores humanos.

          En el texto se afirma que el tema de los valores, se considera algo íntimo y por tal motivo la educación no ejerce abiertamente su obligación de promoverlos, siendo una responsabilidad compartida, que abarca la formación de los docentes y los objetivos y planes de estudios.

          La autora Sylvia Schmelkes da un serie de pistas (como ella las llama) que ayudan a educar en valores, mencionando dos condiciones la primera es el trabajo con los docentes, "Los maestros tienen que estar formados valoralmente antes de pretender formar a los alumnos en esta dimensión, se trata de que los maestros vivan del modo que pretenden enseñar, sean parte del proceso y no se quede la educación valoral en el plano discursivo.

          La segunda condición trata sobre la importancia de que la estructura escolar se vuelva una fuente de formación valoral, que permita vivir situaciones de decisión moral y a su vez se favorezca el desarrollo cognitivo.

Entre las estrategias que la autora menciona como fundamental para el desarrollo del juicio moral, se encuentra: el establecimiento de un clima, el análisis crítico, asumir roles de otros, sentido del pluralismo, responsabilidad en la resolución de problemas, se menciona que la edad ideal para el desarrollo del juicio moral es la adolescencia, a partir de los 11 años, y la escuela tiene el deber de facilitar todo el ambiente necesario para el desarrollo de lo ético y moral. La formación valoral debe ser preocupación de la educación básica, explicitar el tipo de educación y vivirla diariamente.

           Para ello se hace necesario EDUCAR PARA LA SOLIDARIDAD; esta tiene que ver con la comprensión de nuestro próximo, sentir empatía, compromiso, formar un sentido de justicia, respeto y compasión. "…educar para la solidaridad es educar en los valores fundamentales que las principales filosofías, religiones, y la humanidad entera ha venido definiendo para sí misma. Educar en solidaridad es educar en valores"

           Para ello se hace necesario EDUCAR PARA LA SOLIDARIDAD; esta tiene que ver con la comprensión de nuestro próximo, sentir empatía, compromiso, formar un sentido de justicia, respeto y compasión. "…educar para la solidaridad es educar en los valores fundamentales que las principales filosofías, religiones, y la humanidad entera ha venido definiendo para sí misma. Educar en solidaridad es educar en valores"

          Existen muchos entes que se encargan de fomentar valores, entre ellos se encuentra la familia, la iglesia, la comunidad, la sociedad y especialmente la escuela, pues constituye un espacio de convivencia plural, viviendo los valores cotidianamente, por lo menos en un sentido ideal, pero para ello es necesario que se lo proponga explícitamente, pues de lo contrario no se producirá tal efecto. La escuela debe estar orientada para favorecer la vivencia de la solidaridad, con una actuación congruente de los docentes, implementando planes o programas de solidaridad. Se debe tener a demás que la adquisición de valores es integral y al adquirí uno por ende desencadenará otro.

          Es relevante que reflexionemos sobre la educación y su desarrollo moral; ya que Ser herrero, plomero, maestro o sociólogo en nuestro país, es una tarea sumamente difícil, pues en muchas ocasiones no contamos con los recursos necesarios para llevar nuestra labor de la manera más idónea. Sin embargo el quehacer de cada una de las actividades que mantienen en movimiento nuestra sociedad, está supeditada a la adquisición de valores, de manera oculta o no, y nosotros como individuos vulnerables a adquirir una formación valorar, de manera explícita o encubierta. Es por ello que se hace mucho hincapié en la necesidad de establecer unos objetivos y criterios afines que partan desde la educación básica, para poder tener un control sobre lo que se imparte en la escuela y la manera como se hace.

Como investigadores y educadores debemos estar muy pendientes de los cambios que se genera en nuestro alrededor, debemos ser sensibles para percatarnos de las necesidades más apremiantes que viven las personas así como prever una formación escolar apegada a valores humanos.

BIBLIOGRAFIA

Schmelkes, sylvia, La formación de valores en la educación básica. SEP, México.

2 de Julio, 2009, 1:37: Rita Maritza Materanensayos

Rita Maritza Materán Soto

Los valores son producto de cambios y transformaciones a lo largo de la historia y de la sociedad, su significado cambia o desaparece según en cada época, de allí que a los valores  se le atribuye  un gran sentido social.

Al pretender conceptualizar los valores son muchas las teorías y enfoques que  abordan el tema, a los efectos del  presente ensayo,  este  será analizado desde el sentido humanista y socio-educativo. Desde esta perspectiva los valores podríamos referenciarlos y entenderlos como pautas o abstracciones que orientan el comportamiento  humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Desde esta perspectiva  podemos asumir a los valores  como lo que orienta y guía a la conducta y la vida de los individuos y los grupos sociales.

Para Prieto Figueroa (1984) " Todo valor supone la existencia de una cosa o persona que lo posee y de un sujeto que lo aprecia o descubre, pero no es ni lo uno ni lo otro. Los valores no tienen existencia real sino adheridos a los sujetos que lo sostienen. Antes son meras posibilidades."

Esta reflexión del maestro Prieto nos dirige a considerar los valores desde una  profunda reflexión en cuanto al proceso que supone la incorporación o desarrollo de los valores en las personas .Como  accede el individuo a esas posibilidades, es la familia, la sociedad, la escuela, los entes públicos, etc.,  los llamados a proporcionar esas posibilidades o es el individuo desde su reflexión quien incorpora los valore o anti valores que le circundan.

Los escenarios en los cuales recae la formación ética y el  desarrollo moral del individuo  (vista de esta óptica) atribuyen con marcado ahínco a la acción formal de la escuela como instancia  que supone educar en aquellos valores que  les permitan ser  ciudadanos de una comunidad  política justa. Desde esta postura esta acción le corresponde al docente como conductor de la acción educativa en la escuela.

La tarea del docente  desde la acción de educar en valores, requiere de un modelo formativo más completo y complejo que el que actualmente recibe, esta acción requiere un compromiso social y ético por parte del docente  para que pueda lograr en dicha acción las transformaciones tanto de de carácter personal  como comunitaria.

A este compromiso Miguel Martínez lo denomina "el contrato moral del profesorado  supone, establecer unos vínculos de responsabilidad en relación  con la sociedad, con la persona que se esta educando, con el momento temporal y sociocultural en el que vivimos y con el que presumiblemente vivirán los que ahora aprenden. Pero sobre todo supone integrar un proyecto educativo con criterios, acciones y orientaciones que permitan establecer las condiciones que faciliten …. la construcción  de valores morales".

Educar en valores  representa al profesor, asumir el compromiso de de  promover condiciones para aprender a construir los singulares sistema de valores, es un trabajo que puede ir de lo personal a lo grupal o colectivo. Para lograr esto el profesorado requiere del apoyo de la sociedad y la colectividad, la acción del profesor es fundamental pero no suficiente. Se confía mucho en el profesorado pero no se le  estimula las condiciones que hagan motivadora su función.

Esto sistemas o matrices de valores  se construyen a partir de los valores que nos rodean, de los que podemos percibir a través de los medio de comunicación, de los que están  presentes en las situaciones interpersonales en las que participamos y de los modelos que nos van conformando y que como tales son susceptibles de imitar. La familia, los amigos,  los educadores a través de su acción, los líderes sociales, políticos y culturales, el cine,  el teatro,  la música, todos son agente educativos y de aprendizaje que promueven la aceptación, el rechazo o el conflicto en torno a los valores y  los contravalores  que están presentes en nuestro crecer, pensar, y  sentir, presentes en la vida que llevamos.

La educación en valores le permite al profesor propiciarle al educando la construcción de  su matriz de valores a lo largo del proceso educativo. Para ello debe el docente identificar los criterios que le servirán de guía para el establecimiento de la acción y la práctica pedagógica.

La recuperación del valor pedagógico del esfuerzo, el respeto a la autonomía de la persona y a la humanidad en general, la nuestra  y la de los otros son condiciones o criterios que  se deben integrar en la practica pedagógica del docente,  de manera que a lo largo del proceso educativo el que aprende sea capaz de construir su propia matriz de valores de forma vivencial y contextualizada a su entorno en el cual ha crecido.

De estos planteamientos surgen muchas interrogantes como reflexiones propias del entorno educativo y de la sociedad donde el docente en su proceso de formación, ha podido ser  producto de un sistema educativo que no potencio sus competencias para actuar  como persona autónoma y segura ante un mundo lleno de incertidumbre, como en el que vivimos actualmente.

En este sentido la reflexión final de este ensayo esta orientada a la capacidad de las personas de actuar de forma proactiva en la auto construcción singular de la matrices de valores;  a su capacidad de entender  la responsabilidad y el bien común desde su perspectiva  más grupal que individual, desarrollar actitudes y competencias para mejorar su autoestima que  de manera que pueda entender que su función no es  tan solo enseñar, sino sobre todo de hacer posible aprender .

Es cuestión de promover en el profesor un cambio en la forma de asumir su acción docente, de generar una atmosfera moral en la institución educativa y de avanzar y cambiar estilos, comportamientos y actitudes ante los procesos  instruccionales y de formación. Y donde la revisión de la matriz de valores la debe iniciar el propio docente si pretende y se responsabiliza en desarrollar una educación en valores.  

2 de Julio, 2009, 1:34: Nury Matheuzensayos

Autora: Nury Matheuz

ENSAYO

     En medio de este mundo globalizado el cual  ha extendido sus tentáculos opresores y asfixiantes hacia una sociedad en conflicto, donde convergen ese choque de contradicciones, vicisitudes altas y bajas atmosferas que traen como consecuencia que los valores en los actuales momentos hayan tomado un matiz anti valor, teniendo como consecuencia la crisis de los valores. Pareciera ser que al referirnos al tema de los Valores fuera como seguir hollando sobre más de lo mismo, pero siempre hay y habrá mucha tela que cortar e hilvanar.

     Que quiero decir con estas dos últimas palabras en ese fragmentar habrá que pasarlo por un proceso de decantación para que pueda quedar la esencia que desde que el mundo es mundo hemos conocido y manejado como VALORES,  para luego pasar por ese proceso de ir hilvanando y replantear  lo que queremos aplicar para que haya una posible recesión de la crisis anti valor para darle paso a un nuevo nacimiento de lo que creemos y esperamos será la nueva etapa de los VALORES en el siglo XXI.

     Cabe resaltar que en los tiempos tan cambiantes y acelerados en que se está viviendo es necesario Modificar el tema de los VALORES pero en Mayúscula, de una manera más creativa donde tenga como bases  aspectos resaltantes como el aspecto Psicoemocional del sujeto así como el contexto que lo rodea.

     Desde esta perspectiva los principios o valores que nos infunden cuando somos niños, prevalecen en nosotros para toda la vida, de allí que la familia es la primera escuela en la formación de los valores, por eso su rol protagónico en la situación planteada.

     No podemos dejar de llamar la atención sobre el papel que juega el entorno familiar en la formación y adquisición de los Valores. Se podría hacer referencia a muchas razones que conducen a interesarnos en la inquietud esbozada, cabe preguntar que papel desempeña la Escuela en la formación del niño, cuales son esos valores que le propone y que medios  emplea para tratar de llegar a sus fines, así cómo también el conjunto de características propias del niño y de su familia,  y de la forma en que estas últimas reaccionan ante las normas del medio de vida escolar. 

     En consecuencia  sabemos que los Valores, tanto Intelectuales como Morales pueden modelar la personalidad del individuo, lo cual influye en la calidad de su éxito personal, intelectual y profesional, acotando que estos valores no son aplicables de la misma manera a todos los sujetos; el éxito o el fracaso dependen siempre más o menos de su grado de conciliación consigo mismo o de su pertinencia que tiene  cada individuo.

     Una utopía, pensarán, pero una utopía necesaria, una utopía esencial para salir del peligroso Ciclo Critico en cuanto a Valores se refiere.

Pero la tarea no es fácil; es preciso poseer la agudeza del filósofo, la sabiduría y habilidad del pedagogo, para poder adentrarse en ese mundo amplio y complejo de los Valores, de modo que se puedan hilvanar algunas ideas coherentes que, más que brindar soluciones sirvan para promover la reflexión de los educadores y porque no del Entorno Familiar.

     Cada vez son más claros los pasos hacia una educación moral basada en la construcción racional y autónoma de principios, valores y normas. Este modelo no defiende valores absolutos, pero tampoco es relativista.

No podemos dejar de llamar la atención sobre el riesgo que supone un planteamiento tan frágil y, hasta se puede decir tan superficial y subjetivo, de considerar la moral únicamente en relación a los valores, y a unos valores que se refieren esencialmente al ámbito social. Es bueno llamar a la reflexión a todos los profesionales de la educación sobre el autentico y profundo sentido de la educación moral y ciudadana. Su relación con la formación de hábitos, y  hábitos educativos, que perfeccionen al alumno, la educación consiste en suscitar móviles.

     La autentica educación moral implica algo más consistente y transcendente que el elemental conjunto de reglas de urbanidad o buen comportamiento exterior, pues sino, existe el peligro de reducir la educación moral a una simple educación ciudadana o a un proceso de socialización más o menos complejo. La autentica educación moral transforma a nuestros alumnos en lo más radical de su ser y los proyecta a la autentica realización como personas.

Educación para la Paz   

     En tal sentido, se pretende fortalecer el papel de la información, educación y adiestramiento orientados hacia la paz concebida en un sentido integral, es decir fundamentada en la normativa vigente de los derechos y libertades humanas; llevar a cabo cambios en todas las dimensiones, formas y niveles de la educación para cultivar la paz integral desde una perspectiva de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

     Por consiguiente, es apremiante la necesidad de preparar a esta nueva generación para enfrentar con soluciones pacificas los conflictos de la vida diaria, a nivel macro y micro social, centrado en la formación de valores morales por su alto papel regulador. Se orienta hacia la convivencia ciudadana, la autoestima, los proyectos de vida y la regulación ética de la conducta a partir del humanismo como principio estructurador.

     Ahora bien  presenta un carácter holístico, participativo; integrado al proceso docente educativo en sus múltiples determinaciones, es esencialmente preventivo sin obviar lo correctivo. El diagnóstico permanente y la preparación de profesores y directivos son condiciones básicas, para proyectarse hacia la familia, comunidad y alumnos, en su doble determinación individual y colectiva, como sujetos de su propia formación.

     Se define y operacionaliza el término Educación para la Paz en tres dimensiones: Vivir en paz consigo mismo, con los demás y con la naturaleza.

     Estos estudios, al demostrar la presencia de violencia en el ambiente familiar, permiten. Inferir que los niños y adolescentes están expuestos a esta y que, de alguna manera, también son sus víctimas y por tanto, la violencia pasa a conformar subjetivamente la personalidad de los involucrados y penetra en la escuela con el alumno, con sus padres e incluso con los profesionales de la educación, lo que necesariamente se refleja en la institución escolar.

     En consecuencia, la participación de la escuela en la preparación de las jóvenes generaciones para una convivencia civilizada y la corrección de las deficiencias que en este sentido traigan del hogar o la comunidad, se ha convertido en una tarea pedagógica de primer orden en la mayoría de los sistemas.

     Internacionalmente, como contrapartida al problema de la violencia, se ha promovido la Educación para la Paz, la cual se inserta en el proyecto de plan de acción integrado de la UNESCO sobre Educación para la Paz, los derechos humanos y la democracia. Sus direcciones principales, el contenido e importancia de la Cultura de Paz, han sido abordados en la literatura científica por una diversidad de autores en un espectro muy amplio de disciplinas, posiciones ideológicas, éticas, filosóficas, y políticas; especialmente luego de que la UNESCO declarara al 2000-2010: Decenio por una Cultura de Paz, entre los cuales se aprecian diferencias teóricas, epistemológicas en su proyección y alcance.

     La Educación para la Paz ha surgido como alternativa para corregir y prevenir la violencia especialmente desde la escuela, por el papel que esta puede desempeñar al contar con los espacios, tiempos y medios para ejercer influencias sistemáticas sobre los principales sujetos sociales que intervienen en la educación de las nuevas generaciones, particularmente los docentes, las familias y la comunidad.

Sostenibilidad del Principio

     Por consiguiente, es importante indicar que una educación en proceso de formación hacia la paz, ofrece como preámbulo una interacción hacia el desarrollo de educación sostenible, es decir, la formación de aprendizaje significativa o duradera;  un proceso de interiorización  y revalorización de las emociones, de la confraternidad y sobre todo, del equilibrio socio cultural del hombre hacia su integridad intrapersonal e interpersonal, en todos los niveles y en todos los medios de enseñanza  En atención a esto la sostenibilidad del principio se refiere a:

1. La Educación para la Paz debe centrarse en la formación de valores morales, con un carácter holístico, multifactorial, participativo y desarrollarse a partir del diagnóstico escolar y familiar.

2. El humanismo constituye el valor supremo del proyecto y principio estructurador del sistema de valores, que guía la formación de valores en el proceso docente educativo, partiendo de la unidad del valor y el anti valor.

3. La Educación para la Paz  debe orientarse fundamentalmente al desarrollo de la autoestima, el establecimiento de proyectos de vida, a la convivencia ciudadana y a la regulación ética en las relaciones interpersonales y la conducta del adolescente.

4. La Educación para la Paz integrada armónicamente a todo el proceso educativo es una condición para la formación de una Cultura de Paz que guíe la conducta del individuo y se concreta en saberes, capacidades, actitudes, estilos de vida y comportamientos que impriman a las relaciones interpersonales un carácter no violento y permitan una convivencia pacífica en los distintos contextos.

     La educación para vivir en paz consigo mismo supone promover la aceptación de sí, la autoestima, la autovaloración adecuada y confianza en sí mismo, sin sobrevaloración, ni subestimación; significa confianza en la capacidad para enfrentar y resolver los problemas, autoconocimiento de los aspectos positivos y las limitaciones propias, alcanzar un estado de madurez en que se reconocen y aceptan virtudes y defectos. Promueve el desarrollo de las potencialidades intelectuales y riqueza espiritual concretado en proyectos de vida objetivos y en armonía consigo mismo. (Rojo, 1999).

     Educar para vivir en paz con los demás implica: Educar para el conflicto, hecho inevitable, para el cual hay que tratar de buscar una regulación positiva, en todo lo posible por medios no violentos.

     Educar para la tolerancia. En el respeto al otro, a sus puntos de vista, opiniones, forma de actuar y de pensar, sin que implique hacer lo que se tolera, paternalismo, consentir actitudes guiadas por anti valores o negativas a la sociedad. Implica rechazo a la discriminación, la injusticia, preparar a los alumnos para valorar a los demás sin extremismos, prejuicios o perfeccionismos.

     Educar para la solidaridad, la ayuda mutua, la comunicación afectiva entre los seres humanos basada en una ética de las relaciones interpersonales; la comprensión mutua que incluye un proceso de empatía, abrirse a los demás, superar los prejuicios y el egocentrismo.

     Educar para la convivencia. Significa el respeto de normas que regulan las relaciones interpersonales, tanto jurídicas como consensuadas, el papel regulador de los valores morales de la conducta y las relaciones interpersonales, cumplir obligaciones y deberes en los distintos contextos de actuación.

     Educación para vivir en paz con la naturaleza, el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente: Implica la preparación de los individuos para la corrección de las injusticias actuales en la distribución de la riqueza y el consumo en el mundo y en cada nación, con su preparación para la comprensión de que se debe y se puede alcanzar el desarrollo sin comprometer el destino sobre la tierra de nuestros descendientes. Se trata también de inculcar el respeto y el amor por la naturaleza y por los ambientes en que el hombre vive. (Rojo, 1999).

     Como se valora, la Educación para la Paz es un fenómeno complejo que involucra a la sociedad como un todo y a cada grupo social e individuo. Por ello se dirige, esencialmente, hacia dos vertientes esenciales: la creación de determinadas condiciones objetivas de existencia humana y la promoción de conocimientos, formas de pensar, sentir, relacionarse con la realidad mediata e inmediata en que se vive.

Sinergia entre el Valor Moral y la Educación Integral  

     En este contexto, el desarrollo está asociado a la idea de cambio – gradual y direccional que se relaciona al desenvolvimiento cualitativo de potencialidades de complejidad creciente; donde el proceso de mejoramiento de la condición humana, debe hacerse sostenible. De allí que la sostenibilidad del poder moral y la Educación Integral debe ser vista desde tres pilares fundamentales como son:

1.- La familia

2.- El contexto Educativo.

3.- La Sociedad en su contexto global.

     De esta manera parece muy difícil de establecer la hipótesis al considerar no asumir la teoria y la practica  de la educación integral, la acción de coordinar estos  dos  elementos  cuyo efecto es superior a la suma de efectos individuales.

     Frecuentemente expresamos nuestra sensibilidad al observar alguna discapacidad e impedimento en determinado sujeto. Así como también aflora nuestra altivez como para expresar no siento ni padezco  ya que no es mi situación.

     Teniendo en cuenta estas posturas en menor o mayor grado, hemos escuchado o expresado cuando se habla de educación integral o trabajar con necesidades educativas  especiales, la  perspectiva conduce a establecer  nuestra sensibilidad y plantearnos el reto de asumirlo con ética profesional.

     Sin lugar a dudas no podemos elegir educar sólo a los alumnos que presentan la mejor disposición al estudio. Cualquiera de estas consideraciones para negar la posibilidad de educar a niños discapacitados dentro de la comunidad en la que nos desenvolvemos, con los «normales», responde a los valores morales que poseemos como docentes y personas, al sentido y finalidad que asumimos tiene la práctica educativa.

     Los valores morales se confinan al plano familiar, otras veces se confunde lo moral con el trato social, las buenas costumbres, las creencias religiosas. Pocas veces se asume que los valores morales pueden ser mucho más importantes que los valores anteriormente mencionados y que la moralidad se ponen en práctica en el ejercicio profesional, en la actividad docente.

     Una persona es responsable cuando la acción es acometida y realizada de modo consciente, con intención de promover o aniquilar un valor...La responsabilidad de cada uno está en proporción al poder que tiene...De nuestras acciones somos responsables en cuanto repercuten en el bienestar, en el interés o en el futuro de los otros. En cuanto los otros están bajo el influjo del poder de mi acción, estoy obligado con ellos. (Escámez, 2001)

 Como lo afirma Alain Touraine:

     Somos todos iguales en la medida que buscamos construir nuestra individuación, nuestras acciones nos hacen diferentes... Somos iguales porque somos diferentes...No somos iguales por ser hijos de Dios...No es conveniente definir la igualdad a partir de creencias comunes ya que advertiremos, más tarde o temprano, la existencia de minorías y las valoraciones de inferior y superior... como tampoco somos iguales en base al uso de la razón, somos desiguales en la capacidad de razonar. Es necesario reconocer al otro o que éste me reconozca, no significa descubrir un Sujeto Universal ni aceptar sus diferencias, significa reconocer que aquello que hacemos, en situaciones y sobre materiales diferentes, es el mismo tipo de esfuerzo lo que nos hace iguales para conjugar instrumentalizad lo que hacemos y nos hace diferentes  e identidad  lo que somos  Touraine, (1998).

     La forma de jerarquizar nuestros valores depende en gran parte de las condiciones de vida de las que partimos y en las que nos movemos.

     Kant empleó el término «dignidad» para designar la condición de agentes racionales, capaces de dirigir su vida por medio de principios morales. Esa capacidad es compartida, al menos potencialmente, por todos los seres humanos. Tal potencial, y no lo que cada persona haya hecho de él, es lo que merece respeto aún en aquellas personas que, debido a algunas circunstancias, son incapaces de gobernarse a sí mismas, como es el caso de los bebes o de personas con ciertas minusvalías o los enfermos en estado de coma. (Escámez 2001).

     La dignidad conlleva a: El reconocimiento a toda persona de la condición de fé en sí mismo, implica la exigencia de respetar su conciencia, su intimidad y su diferencia respecto a los demás, así como el rechazo a toda forma de violencia sobre ella. (Escámez, 2001).

     Se trata de desarrollar la cualidad de empatía, la actitud de ponerse en el lugar del otro, de entrar en su estado de ánimo y de situarse en su perspectiva, desarrollando un grado intenso de comprensión. Tal comprensión sirve de premisa para prestar apoyo y ayuda en las dificultades...A desarrollar nuestra empatía nos puede ayudar: Imaginarse a sí mismo en la situación del otro, recordar situaciones personales análogas, escuchar activa y atentamente. (Escámez, 2001).

     Estamos llamados a cimentar y contribuir un nuevo concepto del sujeto y el objeto, donde la dignidad, la responsabilidad, la autoestima sea eslogan de esfuerzo educativo..

La Crisis de los valores en nuestra sociedad

     Es evidente que la mayoría de las personas deducen por crisis de valores la ausencia de éstos; pero no es así. La característica esencial que indica lo que en la actualidad entendemos por este conflicto el cual  radica en que no sabemos qué hacer con los valores que hemos atesorado a lo largo de la Historia de la Humanidad. Donde se reconoce que el hombre de nuestro tiempo ha perdido la voluntad de orientarse, es decir, de cultivar valores que hemos aprendido a lo largo de nuestras vidas, de seguirlos, y vivenciarlos.

     Cabe considerar que el ingenuo optimismo en el progreso y la evolución del ser humano, alimentado sobre todo en los años de la Ilustración, ha dejado de tener sentido. Muy al contrario el tipo de sociedad, el modo de vivir de nuestra sociedad postmoderna, no parece promover la vida feliz sino una vida cómoda aunque carezca de sentido.

     Apuntado ya ha lo compleja que resulta la realización práctica de las metas que cada uno acepta para sí en el curso de la vida. Pero el factor decisivo de complicación es el entramado social en abierto conflicto de valores.

     Hay una conflictividad que es interior en la persona, hay una conflictividad que es social y una conflictividad cristiana. Lo cual conlleva a que haya una conflictividad entre los cristianos y la sociedad, entre los valores sociales de uno y otro grupo y dentro del mismo hombre.

     Conflictividad Interior: La descripción mas adecuada para esta crisis interior estimo que es la perplejidad.

     Perplejidad Personal: Desde la frustración y la despersonalización, nada es posible ante esta sociedad opresora y alienante. Hay que rendirse somos llevados en el curso de la vida; nos limitamos a buscar el mejor acomodo para no ser triturado por la máquina social. No tiene sentido, es peligroso afirmarnos frente a ella. Una muestra elocuente es el proceso que lleva a muchos jóvenes de las escuelas al paro y de ahí a la evasión drogada o delincuente, a los mayores al materialismo y a la deshumanización.

     Perplejidad personal por la existencia de una presión social estructural que crea un marco normativo inapelable, y exige sumisión automática en nombre de la eficiencia del conjunto. Lo cual supone la presión por disfuncional de cualquier ámbito de experimentación ética, de búsqueda de nuevas salidas o valores, originales y libres. Y todo esto compatibilizado a la fuerza con la exaltación formal de la iniciativa personal. El mundo de las mil posibilidades. Mermadas.

     Perplejidad personal provocada por una pluralidad inabarcable. Pluralidad de significados aun en el contenido de los valores o realidades más originarias. Hablamos con las mismas palabras que poseen las mismas características y escondemos así la multiplicidad de significados.

     ¿Qué significa para cada uno de nosotros trabajo, honradez, diversión, dinero, laboriosidad, ahorro, familia, hijo, pareja? Muchos de estos valores entrañan realidades divergentes y contradictorias. Tenemos que reconquistar el sentido más autentico y genuino de las palabras.

     El hombre de hoy contempla en su conciencia un gran vacío de valores, no es posible separar la crisis de valores de la crisis social. Cualquier reajuste social y mucho más un cambio social, implica siempre un reflejo en el sistema de valores. Los cambios sociales acaecidos en el último cuarto de siglo son tan radicales que se puede hablar de una metamorfosis social y cultural.

     El desfallecimiento de la regulación interior de la conducta se sitúa en el origen de muchos comportamientos desviados entre lo que cabe destacar las toxicomanías, ciertos tipos de delincuencia, e incluso la disociación familiar.

     A manera de conclusión claramente podemos observar la relevancia actual de este tema, que en nuestro tiempo está tan de moda. Hoy muchos afirman que se están perdiendo los valores de antaño, lo que demuestra la preocupación de una gran parte de la sociedad,  para que cada persona tenga y respete una escala de valores adecuada. Continuamente se oye hablar sobre el tema de los valores, ya que en nuestros días se ha establecido una polémica que toca en cierto modo el problema de los valores, especialmente de los valores morales, debido a que no todos nos preocupamos por los mismos valores. Por tanto, más que preguntarnos dónde están esos valores habría que plantearse ¿Por qué esta crisis de nuestra capacidad para cultivar valores?.

     Es necesario señalar que al  formular esta pregunta, lo primero que se refleja en nuestra mente son dos aspectos esenciales para nuestro desarrollo: como es la familia y la educación. Es evidente que  la familia es el primer espacio vital y natural del hombre, en él aprende a relacionarse con sus semejantes; aprende sus primeras emociones y afectos; aprende el lenguaje y, por tanto, la comunicación; aprende a identificar el universo circundante, que le dará pie a exploraciones posteriores más amplias; aprende los primeros valores esenciales para configurar un rumbo en el que orientar su existencia.  

     Ahora bien el otro aspecto fundamental es el de la educación. En él tiene mucho que ver la sociedad en su conjunto y el poder del Estado en particular. De la voluntad de los gobernantes dependen los medios necesarios para impulsar la calidad en el aprendizaje académico y humano, tanto en la escuela como en la familia. Por tanto, es responsabilidad también del poder político la manera en que se promueve la participación de la familia en la educación de sus hijos.

     Lamentablemente, la experiencia nos ha enseñado que los políticos sólo se acuerdan de la familia y de la educación para satisfacer sus intereses electorales. Si no fuera por instituciones de la sociedad civil y del sector privado, nuestra sociedad no tendría siquiera la esperanza de ser mejorada. Sin embargo, todavía se puede recuperar el camino desandado. Para ello necesitamos que cada ciudadano, desde la función que ejerce en la sociedad, tome conciencia de los efectos que dejan sus actitudes en la construcción de un país más justo donde se respete la dignidad del ser humano.   

     Encontrar nuestro rumbo y seguirlo con fidelidad y compromiso, con una actitud positiva, es la gran responsabilidad que nos ha sido impuesta. De nosotros depende que el tránsito por esta vida adquiera un sentido verdaderamente emocionante.

     Posiblemente es un tema que no solamente tiene relevancia actual, sino que es un problema que se arrastra a lo largo de la historia de la humanidad: los valores, especialmente los valores morales, que parece que se pierden y se debilitan a lo largo del tiempo, a pesar del esfuerzo de algunos porque se conserven firmes e inalterables. Un ejemplo de esto podría ser la Iglesia, que trata de que la gente conserve unos valores preestablecidos años atrás.

     Parece aceptable y positivo que la gente se plantee establecer una escala de valores en su vida, jerarquizando los valores y viviendo según ellos. Con esta "teoría de los valores" se demuestra que se puede establecer una escala de valores o jerarquización, de modo que nos podamos guiar a través de ella.

     También cabe acotar que con este tema emergen  las siguientes ideas: La falta de valores que tenemos a nuestro país, la falta de entendimiento especial en entre los jóvenes.

     También muchos de estos valores entran en realidades divergentes y contradictoria donde se lucha por  reconquistar el sentido más autentico y genuino de las palabras.

     El hombre de hoy contempla en su conciencia un gran vacío de los valores, no es posible separar la crisis de valores de la crisis social. Tal vez la razón fundamental del vacío de valores que constatamos no sea otra cosa que el haber condenado al sentimiento a un papel secundario en nuestro trato con los hombres y las cosas.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Rojo, G. Miguel. (1999) De. Educación y psicología para la paz. En: Revista Temas Número Extraordinario # 18 y 19. Julio- Diciembre 1999:39.

UNESCO, (2000) Colectivo de autores. Toda una ciudad en la escuela. Capítulo 2. Cultura democrática, un desafío de la escuela.

Escámez, J. y Gil, R.(2001) La educación en la responsabilidad. Barcelona: Paidos

Touraine, A.(1998) Igualdad y diversidad. Las nuevas tareas de la democracia: Buenos Aires. FCE.

2 de Julio, 2009, 1:33: Diana Marquezensayos

Autora: Diana Márquez

Autora: Diana Márquez

Resumen

La dimensión moral está implicada tanto en el proceso como en el contenido de la escolarización.

La orientación de la educación desde un marco axiológico potenciador de actitudes y predisposiciones socialmente deseables, representa para la escuela la alternativa mediacional que busca la formación integral de ciudadanos libres.

Los valores en relación con la moral son patrimonio exclusivamente humano, poseen carácter normativo, lo que implica los valores más o menos deseables; es este carácter normativo el que permite configurar el marco de actuación de las personas en armonía con el desarrollo individual y social.

La función formadora de la escuela está orientada desde tres perspectivas: una, de carácter individual, dirigida al desarrollo de la conciencia personal y el razonamiento moral; otra, de carácter social, que busca la promoción de valores cívicos y de conciencia colectiva; la ultima de carácter institucional, sostiene que la escuela se convierte en una realidad particular en la que confluyen y se afectan mutuamente valores personales, sociales e institucionales.

EDUCACIÓN, VALORES Y DESARROLLO MORAL.

EDUCACIÓN, VALORES Y DESARROLLO MORAL.

Educar en la adquisición de valores favorece el desarrollo de las dimensiones afectivas de las personas y un comportamiento coherente con el orden social. Es importante el trabajo relativo a los seis estadios de desarrollo moral, propuesto por Piaget (Kohlberg, 1992) con una visión evolutiva, ya que concreta los niveles de progresión en el razonamiento moral por los que pasa una persona. Los pasos progresivos hacia la madurez, propuestos como seis estadios, se formulan en los siguientes términos, teniendo en cuenta la razón por la que actuamos de una manera determinada:

Educar en la adquisición de valores favorece el desarrollo de las dimensiones afectivas de las personas y un comportamiento coherente con el orden social. Es importante el trabajo relativo a los seis estadios de desarrollo moral, propuesto por Piaget (Kohlberg, 1992) con una visión evolutiva, ya que concreta los niveles de progresión en el razonamiento moral por los que pasa una persona. Los pasos progresivos hacia la madurez, propuestos como seis estadios, se formulan en los siguientes términos, teniendo en cuenta la razón por la que actuamos de una manera determinada:

-       Heteronomia: por miedo al castigo.

-       Heteronomia: por miedo al castigo.

-       Egoísmo mutuo: porque queremos o no queremos que los otros actúen con nosotros de la misma manera.

-       Expectativas interpersonales: por no quedar mal ante el grupo de iguales, lo que cuenta es la lealtad a los compañeros, aunque a veces sólo sea para quedar bien o gustar a los demás.

-       Responsabilidad y compromiso: porque tenemos que mantener la palabra dada ante nuestro grupo de más apego.

-       Todos tienen derecho: porque como humanos tenemos el derecho y el deber de hacerlo así por un sentido de la responsabilidad, por el cumplimiento de una especie de contrato social; se incrementa la seguridad y se va mas allá del grupo cercano.

-       Todos somos iguales: porque sin tener en cuenta si lo que hacemos nos lo han mandado o no, actuamos por principios éticos universales.

Como educadores es importante averiguar cuál es el camino que le falta recorrer a cada alumno, a fin de poder ayudarlos en su desarrollo hacia la madurez. Para ello debemos observar qué razón, de las seis señaladas, incita al alumno a actuar, pues así sabremos cómo se relacionan los muchachos con los demás y con ellos mismos.

La función formadora de la escuela esta orientada desde tres perspectivas: una, de carácter individual, dirigida al desarrollo de la conciencia personal y el razonamiento moral, otra, de carácter social, que busca la promoción de valores cívicos y de conciencia colectiva; la última de carácter institucional, sostiene que la escuela se convierte en una realidad particular en la que confluyen y se afectan mutuamente valores personales, sociales e institucionales. La consideración de estas perspectivas, ligadas a la concepción de los valores como entes que pueden ser aprehendidos, brinda la posibilidad de destacar y rescatar la función formadora de la escuela como meta explícita de la educación.

El estudio de las actitudes constituye un valioso aporte para examinar, comprender y comparar la conducta humana, circunscrito a la tendencia que busca rescatar la función formadora de la escuela en el ámbito del desarrollo moral, tanto desde el punto de vista individual como social.

El desarrollo de las investigaciones, en los últimos tiempos, pretende determinar elementos que hagan susceptibles, para los individuos, la comprensión de la importancia de la moralidad.

Existe una dirección que caracteriza a tales investigaciones, que apunta a un enfoque constructivista, el cual integra las potencialidades de las relaciones inter e intrapersonales como fundamento que explica el vínculo aprendizaje y desarrollo moral y que cobra relevancia en nuestro contexto educativo al constituir la corriente que sustenta la Reforma Curricular (1997): el Currículo Básico Nacional. Piaget y Kohlberg representan dos de los principales autores de esta corriente que sostiene la aceptación y consideración de la diversidad como principio que explica las diferencias en las representaciones e interpretaciones que se van construyendo como producto de interacciones físicas y humanas.

Para Piaget los significados otorgados por los individuos a los conceptos morales, se van construyendo en función de las posibilidades intelectuales del sujeto. La aplicación de razonamientos a situaciones concretas pasan procesos evolutivos y complementarios: de la heteronimia (hacer lo adecuado para evitar sanciones o castigos) a la autonomía (actuar correctamente en función de las ideas elaboradas en cooperación con otros; mis ideas).

Kohlberg por su parte, como continuador de las ideas de Piaget, afianza la dependencia del desarrollo moral a la lógica del sujeto, es decir reduce la moralidad a la justicia.

En tal sentido, considera el desarrollo moral en seis etapas, en cada una de las cuales la moralidad adquiera un significado diferente: actuar correctamente para evitar el castigo de la autoridad; satisfacer intereses y necesidades; valorar la auto imagen; actuar como miembro de un sistema que es necesario mantener y conservar; aceptar y valorar la ley; y, finalmente, actuar por principios morales universales.

Desde este contexto, la educación y la escuela juegan un papel muy importante con relación al desarrollo moral de los individuos, y en su intervención pedagógica para el fomento y formación de los valores que garanticen no sólo la eficacia del proceso educativo sino el desarrollo moral y la formación integral de las personas.

Bajo esta perspectiva, la orientación de la educación desde un marco axiológico potenciador de actitudes y predisposiciones socialmente deseables, representa para la escuela la alternativa que busca la formación integral de ciudadanos libres.

En este sentido, la educación en valores se ha convertido en la necesidad que tenemos los eres humanos de comprometernos con principios éticos que permitan evaluar nuestras acciones y las de los demás.

Los valores están altamente relacionados con la naturaleza humana y social de los individuos, de manera que su caracterización y comprensión van ligadas a ellas.

Los Valores

En relación con la moral son patrimonio exclusivamente humano.

Según Carreras, Llorenc y otros, citados por Estebaranz (1996), el término valor está relacionado con la propia existencia de la persona, afecta su conducta, configura y modela sus ideas y condiciona sus sentimientos. Se trata de algo cambiante, dinámico, que en apariencia hemos elegido libremente entre diversas alternativas. Depende sin embargo en buena medida de lo interiorizado a lo largo del proceso de socialización y por consiguiente de ideas y actitudes que reproducimos a partir de diversas instancias socializadoras. Cabe destacar que esta definición está sustentada por la pedagogía.

Otra definición es la que ofrece el Currículo Básico Nacional (C.B.N.), 1997: "Los valores son realidades que permiten al hombre ubicarse a sí mismo en relación con los demás. Son tan importantes que llegan a ser condiciones esenciales de la vida humana".

La Educación de los Valores en la familia.

La Educación de los Valores en la familia.

Los valores son elementos muy centrales en el sistema de creencias de las personas y están relacionados con estados ideales de vida que responden a nuestras necesidades como seres humanos, proporcionándonos criterios para evaluar a los otros, a los acontecimientos, tanto como a nosotros mismos.

Los valores son elementos muy centrales en el sistema de creencias de las personas y están relacionados con estados ideales de vida que responden a nuestras necesidades como seres humanos, proporcionándonos criterios para evaluar a los otros, a los acontecimientos, tanto como a nosotros mismos.

Si bien es cierto que la familia no es el único contexto donde se educa en valores, es una realidad que el ambiente de proximidad que en ella se da la hace especialmente eficaz en esta tarea.

La familia es el primer lugar en que se produce la educación y como tal, establece enlace entre los aspectos afectivo y cognoscitivo, y asegura la transmisión de los valores y las normas. Resulta indispensable que exista una relación armoniosa entre la educación familiar y la educación escolar, es decir deben complementarse, pues esto favorecerá el desarrollo de los niños.

Para educar en valores la escuela debe constituirse ella misma en un mundo de justicia, armonía, igualdad, respeto y tolerancia; difícilmente se puede educar en valores en el marco de una institución que no los practica; el estudiante interioriza los valores no porque los pueda definir bien, sino porque vive en un contexto donde se practica los mismos.

Educación en Valores para la Tecnología

Educación en Valores para la Tecnología

Una de las mayores oportunidades que la educación en valores tiene para ponerse en práctica se brinda en la formación para la tecnología. Desde la escuela, y no sólo en las universidades, puede fomentarse una mentalidad que impulse la tecnología y la ciencia a través de valores como por ejemplo: la responsabilidad.

Una de las mayores oportunidades que la educación en valores tiene para ponerse en práctica se brinda en la formación para la tecnología. Desde la escuela, y no sólo en las universidades, puede fomentarse una mentalidad que impulse la tecnología y la ciencia a través de valores como por ejemplo: la responsabilidad.

Existe la necesidad de sensibilizar a los niños, adolescentes y hasta a los adultos ante los efectos tanto positivos como negativos que suscita el desarrollo de la tecnología sobre los hombres y sobre el medio ambiente.

Cuando se eduque para la tecnología se debe también educar para la responsabilidad. La tecnología en si misma no es ni buena ni mala, hablando moralmente. Buena o mala, en sentido moral, es la voluntad de sus usuarios y la voluntad puede ser educada desde temprano. Esta sería la forma de llevar adelante una tecnología proyectada con responsabilidad.

Una bien concebida educación tecnológica fundada en valores puede ser un instrumento para avanzar en la consecución de una tecnología responsable, también puede ser el instrumento para una adecuada asimilación en los países que como el nuestro no tanto la desarrolla sino que la implementa y la consume.

Se dice que en la ciencia y la tecnología se desarrolla el progreso que es un valor tecnológico. Por esto se debe tener y dar una adecuada educación en valores y así formar ciudadanos capaces de cuestionarse y de responder con criterio y argumentación, que sean solidarios y justos en el trato con todas las personas que les rodean; es decir que se proponga educar para la tecnología con responsabilidad y conciencia de los recursos ambientales y sociales. La valoración de la tecnología no se encuentra desvinculada de otros valores, por lo que es necesario examinar la relación que existe entre estos valores y otros que también deben ser fomentados a la par, como por ejemplo, la responsabilidad, la justicia o la solidaridad.

La solidaridad, la consideración y la búsqueda del bienestar de nuestros semejantes es el impulso de una tecnología orientada a la ética y a la humanidad.

Referencias Bibliográficas

Referencias Bibliográficas

Libros

Libros

Carreras, Ll. y otros. (1996). Cómo educar en valores: Materiales, textos, recursos y técnicas. Madrid. Narcea. S.A.

Artículos

Lezama, J. (2003). Ponencia presentada en las II Jornadas de  Educación en Valores bajo el título: Educar en valores para la tecnología. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas.

Castro de B. Jeannett. (2003). Actitudes y Desarrollo Moral: función formadora de la escuela. Universidad de los Andes. Núcleo Universitario del Táchira.

Consulta a través de Internet

www. Scrib.com/ Tecnología vs. Valores

http: // servicio.cid.edu.ve/ multidisciplinarios/educación en valores

Fuentes de tipo legal

Ministerio de Educación. (1997). Dirección Sectorial de Educación Básica. Curriculum Básico Nacional. Reforma Educativa y Transversalidad. Caracas. Venezuela

2 de Julio, 2009, 1:24: R_DiazFensayos

                                                                                                             Rosanna Diaz Flores

                                                                                                             zaidros1@gmail.com

Para la Axiología, valor es una cualidad que permite ponderar el valor ético o estético de las cosas, por lo que es una cualidad especial que hace que las cosas sean estimadas en sentido positivo o negativo. Dicha disciplina defiende que el que algo se considere valioso va a depender de la huella que origine ese algo en el individuo, de ahí que se vea sometido al contexto historicotemporal de una persona, el valor no es absoluto sino relativo, razón por la cual se considera que habría tantos valores y sistemas de valores como individuos.

Para la Axiología, valor es una cualidad que permite ponderar el valor ético o estético de las cosas, por lo que es una cualidad especial que hace que las cosas sean estimadas en sentido positivo o negativo. Dicha disciplina defiende que el que algo se considere valioso va a depender de la huella que origine ese algo en el individuo, de ahí que se vea sometido al contexto historicotemporal de una persona, el valor no es absoluto sino relativo, razón por la cual se considera que habría tantos valores y sistemas de valores como individuos.

Para la Axiología, valor es una cualidad que permite ponderar el valor ético o estético de las cosas, por lo que es una cualidad especial que hace que las cosas sean estimadas en sentido positivo o negativo. Dicha disciplina defiende que el que algo se considere valioso va a depender de la huella que origine ese algo en el individuo, de ahí que se vea sometido al contexto historicotemporal de una persona, el valor no es absoluto sino relativo, razón por la cual se considera que habría tantos valores y sistemas de valores como individuos.

Discerniendo lo que son Valores y Principios

Crecemos oyendo la premisa que debemos tener "valores y principios" pero al momento de argumentar qué son valores, cuáles son esos valores, pues nos volvemos un etcétera ya que no encontramos las palabras exactas para describirlo y hacerle entender la perspectiva personal de lo que es un valor.

Para la Real Academia Española, valor "es Fil. Cualidad que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables. Los valores tienen polaridad en cuanto son positivos o negativos, y jerarquía en cuanto son superiores o inferiores". Así mismo, nos define Cualidad como "Cada uno de los caracteres, naturales o adquiridos, que distinguen a las personas, a los seres vivos en general o a las cosas". Por otra parte, principio es "Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la conducta". Y conducta la define como "Manera con que los hombres se comportan en su vida y acciones".

Partiendo de estos conceptos, se puede inferir que cuando hablamos de los "valores de una sociedad" nos referimos a aquellos caracteres, naturales o adquiridos que tiene esa sociedad enmarcados dentro de un espacio geográfico, un contexto histórico, una condición económica, sexo, raza, religión, entre otros, que son estimables para ella. Asimismo, cuando hablamos de "principios de una sociedad" se hace referencia a aquellas normas que rigen la manera como los integrantes de esa sociedad se comportan en su vida y en sus acciones.

Desde el principio de la humanidad, se puede explicar el comportamiento del hombre por los valores que han poseído y que son los determinantes de su desarrollo dentro de su familia, grupo, o sociedad. Puesto que el ser humano desde muy temprana edad manifiesta la inclinación a darle valor a las cosas por sus gustos, preferencias e inclinaciones. De esta manera las sociedades han podido establecer el bien, la felicidad, la virtud entre otros. Sin embargo, el criterio que se aplica para darle valor a alguna cosa o comportamiento, depende de la cultura que posea esa sociedad y por supuesto de cada uno de sus integrantes, por eso los valores no son estáticos, porque siempre dependerán de los criterios estéticos pre-concedidos y del significado social que le den las personas, de allí que los valores sean susceptibles a los cambios y trasformaciones dentro de una misma localidad, dentro de un ambiente urbano no es lo mismo vivir en una urbanización estructurada que en barrios marginados, ese es uno de los grandes dilemas que se viven en las grandes urbes. Escalas de valores diferentes que conviven en un mismo espacio, la ciudad.

La persona no es un sujeto simple y pasivo, que simplemente recibe los valores que socialmente están vigentes y le son transmitidos a través de la consciencia social. Sino también mediante la socialización el individuo actúa como un tamiz de su personalidad, es selectivo, conforma y asume los valores sociales y su diferenciación de los valores individuales. Estos últimos duran toda la vida, han estimado algunos expertos, sin embargo, en ellos inciden los cambios sociales que se producen en el individuo y que provocan transformaciones en sus interrelaciones humanas, en las percepciones, y en las condiciones materiales. Por ello, los valores son razones y afectos únicos productos de la propia vida de ese individuo, que no esta aislada de su relación de lo material y lo espiritual y entre lo social y lo individual.

En este sentido, se puede afirmar que el ser humano a lo largo de su vida crece y adquiere aprendizajes que han modelado al adulto maduro, capaz y socialmente apto para el desarrollo de la sociedad; su perfeccionamiento, el cultivo de sus potencialidades, y la búsqueda de su realización supone, considerar los valores y la formación.

Es así como se afirma que los valores adquiridos por el individuo en el transcurrir de sus años se deben gracias a la formación por parte de la familia, las instituciones educativas y el entorno con el fin último de moldear a la persona para la convivencia en la sociedad, bajo el precepto de ciudadano que, al desarrollar diversos valores, se podrán evidenciar en su proceder manifestaciones de sentido de pertenencia, participación, responsabilidad, solidaridad y equidad entre otros; entendiéndose todos éstos, como valores cívicos necesarios para lograr un ciudadano idóneo para el desarrollo del país.

En ese orden de ideas, se plantea que estos valores son los principales para tener una conducta cívica, porque al ser aprehendidos moldean al individuo para que desarrolle actitudes tales como el de sentirse parte integrante de un grupo, de una familia o de una región; ayuda además a que las personas asuman la participación, bien sea del tipo particular o colectivo, como herramienta para el logro de la satisfacción de determinados objetivos anclados en la presencia de principios, intereses y motivaciones compartidas que le dan sustento a la existencia de una sociedad, manteniendo además, un sentido de responsabilidad que da la capacidad u obligación moral de responder por los actos propios; y, en algunos casos ajenos, y preferiblemente sustentado en la equidad o igualdad de sus pares con la solidaridad que es esencial para la convivencia en armonía, paz y empatía y por consiguiente un ciudadano idóneo para el desarrollo de la sociedad.

La Topofilia como valor

Cuando asumo el enfoque que pretendo plasmar en mi trabajo doctoral basado en ¿cómo desarrollar el arraigo y amor por lo propio, por lo local para evitar la migración de la población hacia las grandes ciudades? Mi interés se centra en educar a las poblaciones para que aprendan a ver sus fortalezas a través del conocimiento profundo de su localidad en su historia, la geografía, su flora, su fauna y las posibilidades de aprovechar sus recursos sin agotarlos y mantenerse en el tiempo, desarrollando su localidad; que identifiquen en su hábitat aquello que los haga sentirse orgullosos de presentar y compartir con los demás, aquello que puedan desarrollar como una salida económica que sea sustentable para él y su entorno. La idea es trabajar en el desarrollo de la topofilia en los pobladores de una localidad a través de la educación, cumpliendo con los preceptos de una visión colectiva transformadora de su realidad como componente primordial para el desarrollo local de su economía; básicamente enfocada en la educación de adolescentes y adultos para su desarrollo humano y a través de ello elaborar una visión colectiva de desarrollo local y sustentable en el tiempo. Me pregunto ¿es la topofilia un valor?

Topophilia se describe en el nuevo diccionario internacional de Webster de la lengua inglesa literalmente como "afición o amor al lugar". Es un término usado para describir el sentido fuerte del lugar o de la identidad entre cierta gente. Combina la palabra griega topo- o top, que significa "lugar", con el terminal- philia, que significa "afición o amor a algo". La palabra topofilia aún no ha sido aceptada por la Real Academia Española de la Lengua. Mientras que Regionalismo es el Amor o apego a la propia región y a las cosas pertenecientes a ella.

Topofilia es un término muy usado entre los geógrafos y entre los sociólogos; según el geógrafo chino-norteamericano Yi-Fu Tuan (profesor de la universidad de Winsconsin, autor de varios trabajos en geografía urbana), topofilia son las manifestaciones especificas del amor humano por el lugar. Nos indica que es un vocablo, útil en la medida que pueda definirse de manera amplia para incluir todos los vínculos afectivos que el ser humano pueda desarrollar con su entorno material. Este autor considera que la topofilia no es la más fuerte de las emociones humanas y cuando llega a serlo se puede asegurar que el lugar o entorno se han transformado en portadores de acontecimientos de gran carga emocional que llega a percibirse como un símbolo (p.129- 130)

Para Tuan (2007), el apego que siente el granjero o el campesino por la tierra es profundo. Conocemos la naturaleza a través de la necesidad de ganarnos el sustento. El sentimiento topofílico entre la gente del campo difiere ampliamente de acuerdo con su estatus socioeconómico. Los jornaleros trabajan pegados a la tierra: su relación con la naturaleza es de amor y de odio. Paradójicamente, el apego al terruño puede surge de haber sufrido la inclemencia de la naturaleza. Los que no pueden soportar esa dura vida, se marchan; los que se quedan parecen desarrollar un raro orgullo de su capacidad de aguante. Para vivir, el hombre debe darle algún valor a su mundo.

Para este autor la familiaridad origina afectos, cuando no engendra desprecio, nuestras pertenencias son una extensión de nuestra personalidad; cuando se nos priva de ellas disminuye subjetivamente nuestro valor como seres humanos. Mas allá de la vestimenta, a lo largo del tiempo una persona invierte fragmentos de vida emocional en su hogar, y mas allá de este, en su vecindario, razón por la cual el autor considera que la consciencia del pasado es un elemento importante del amor al terruño, el amor por el suelo natal tiene una explicación histórica, esa clase de amor que surge de la experiencia personal y del conocimiento íntimo. Para Tuan la topofilia suena falsa cuando se proclama para un gran territorio, porque considera que un pueblo se identifica mejor con un area geográfica si esta parece constituir una unidad natural.

Sin embargo, Yory, C. (S/F) hace una redefinición del concepto de lugar "Topos" (entendiéndolo como "encuentro"), así como de la apropiación de "Philos" (asumiéndolo como "proceso pedagógico"). Carlos Yory (2003), quien ha estudiado la topofilia desde el año 1999, responde desde su perspectiva al problema inherente a la pérdida del sentido de pertenencia y de los nexos de apropiación y arraigo de los habitantes de las grandes metrópolis (particularmente en el contexto geográfico de América Latina) causada, entre otros factores, por el embate homogenizador de la globalización, por las enormes contradicciones sociales, por la precariedad de la economía y por la migración creciente del campo a la ciudad; situación que en sí misma genera, cuando no agrava los grandes conflictos socio -espaciales que, en gran medida, caracterizan estas ciudades y al creciente fenómeno de violencia que muchas de ellas acusan.

Londoño Blair, A. (1995), citado por Henao, H. y Villegas, L. (2002), nos dice que el territorio, en este caso la localidad, se asume como fragmentos de identidad, de pertenencia, delimitación y reconocimiento, de tal manera que su construcción posibilita un referente ante sí mismos y ante los otros. El territorio local es el escenario donde se presentan los acontecimientos y los imaginarios; es la escritura mental donde se producen y reproducen huellas permanentemente. Con la microhistoria conocemos o reconocemos el espacio que habitamos, ligado a recuerdos del pasado, de nuestro origen, pero evocando siempre el futuro, proyectándolo.

El instinto territorial entre los humanos cristaliza en las ideas de patriotismo (apego a la "tierra de los padres", ya sea una nación, un Estado o un territorio), nacionalismo (sobrevaloración de la propia nación en detrimento de las demás), el arraigo (apego del individuo a su patria chica, patria carnal o tierra natal), la identidad (conjunto de rasgos antropológicos y culturales de una comunidad concreta, verdadera conciencia territorial), la topofilia (sentimiento extremo de identidad con la tierra natal) y la geopiedad (lazo existente entre los habitantes de un territorio y la naturaleza). Giménez, G. (2006), considera que "topofilia" bajo su modalidad de apego a un territorio ancestral, parece ser un componente fundamental de la identidad étnica.

Desde que nacen, el hombre y la mujer generan una relación en lo más hondo de su conciencia con la población de donde vienen, razón por la cual el desarrollo local supone profundizar la identidad, no para quedarnos encerrados en la comunidad, sino para reconocer que esa identidad es la que nos hace crecer y nos forma como seres humanos sociales. En ese sentido, el gran potencial que tiene el desarrollo local es justamente la oportunidad de poder profundizar esa identidad. En cualquier parte del mundo, si no se ponen de acuerdo los actores sociales principales, no es posible hacer desarrollo.

Según, Enríquez, A. (2004), el desarrollo se trata de un acuerdo, un pacto o convenio que se haga sobre el desarrollo de determinada localidad, en otras palabras llegar a una concertación para proyectar el territorio, poner las particularidades como "mi territorio, mi municipio, mi región" en una dinámica que eleve la calidad de vida de la comunidad, de las familias de manera creciente y sistemática. La calidad de vida, es multidimensional, complejo porque ¿de qué me sirve invertir en tener una hermosa casa si está en una calle con huecos o tiene un basurero en las cercanías? o ¿de qué me sirve poder estudiar una carrera si no hay una fuente de empleo? Eso no es calidad de vida, aunque tenga dinero y estudios, es como tener un hueco en el pantalón, tiempo y esfuerzo perdidos, dejando frustración y deseos de salir corriendo del terruño. Lo que es difícil es producir una dinámica donde mucha gente eleve sus ingresos, sus oportunidades y su calidad de vida, de manera conjunta, debemos sumar en vez de restar.

Estos autores tocan los términos identidad y sentido de pertenencia, que son consideraos valores cívicos. La importancia que tiene para un ciudadano acorde a lo que se establece actualmente en la sociedad es la formación de valores cívicos en participación, responsabilidad, solidaridad, sentido de pertenencia y equidad, por ser éstos valores garantes de dicha sociedad. El desarrollo de una localidad se apoya en sus habitantes, y a su vez sobre la sociedad que actúa en ella, razón por la cual es imprescindible un ciudadano organizado con conciencia de si mismo y su entorno, pero para que esto ocurra, se amerita que cada individuo de la sociedad reciba una formación desde el hogar para el desarrollo de sus potencialidades, en su cultura, sus creencias, sus valores, sus normas y actitudes.

Se plantea dentro de la sociedad que los valores cívicos son la verdadera y única plataforma para lograr una comunidad armónica, coherente y ajustada a los requerimientos actuales del mundo, tras que son los que verdaderamente preparan al individuo para ser un ciudadano ajustado a los preceptos expuestos en los Derechos del Hombre y del Ciudadano, donde cada persona es protagonista dentro de la sociedad por su carácter participativo y protagónico en los estados de derecho y democracia.

El sentido de pertenencia se va desarrollando a lo largo de la vida, cuando se nace se van tomando como propias las normas, costumbres y herencias de la familia, paulatinamente estos se van acrecentando cuando empieza el individuo a interactuar con otros entornos, favoreciendo que la persona empiece a formar una identidad y un sentimiento de pertenencia a tal grupo, personas, organizaciones o localidad. Todas las estructuras sociales componen el llamado tejido de la sociedad que son las responsables de construir, reproducir y perpetuar el conjunto de reglas, normas, valores colectivos, conocido como identidad cultural, por ser la que permea las formas de manifestarse, valorar y sentir.

El sentido de pertenencia, es una actitud de amor ideal y de apego de alguien al lugar en el que vive, estudia o trabaja, como una apropiación individual y colectiva de los valores, en la historia y símbolos propios de un país, que se manifiesta en el orgullo y en la identificación afectiva con el ser, hacer y sentir de todos los miembros de la comunidad, y va de la mano con la participación, debido a que esta última es la que motiva a la persona a buscar el bienestar de sí mismo y de su entorno.  Para la antropología, el sentido de pertenencia se evidencia en el lugar o espacio vivido, que tiene sentido de identidad y pertenencia. Es el lugar de cada uno de los individuos.

En función de los distintos roles que una persona desarrolla a lo largo de su vida, crea múltiples vínculos de pertenencia, la familia, las organizaciones sociales, la comunidad, pueden constituir entornos a las que un mismo sujeto siente que pertenece, cuando no está presente se considera que el individuo manifiesta insuficiencias para relacionarse con su entorno. Asimismo Aranguren (2004) considera que uno de los elementos para que se dé esa desviación es ocasionada por la concepción que se tenga de la participación, si ésta no es la idónea la sociedad se encontrará ante una identidad colectiva poco densa, débil y, en ocasiones, compartida con otras entidades colectivas e individuales.

Lo que da sentido de pertenencia es la posibilidad de tener acceso a lo mismo que posee el grupo de referencia, tanto en materia de bienes como en cuanto a servicios. El escaso sentido de pertenencia de los valores distintivos de su cultura, causa en el proceso de apropiación severas contradicciones entre el sistema de valores de su entorno con el personal, y esto se traduce en que el individuo no desarrolle lazos afectivos así como un nivel deficiente de la toma de conciencia de las problemáticas de su comunidad y por consiguiente nula autorreflexión y solidaridad, elemento imprescindible para el ciudadano actual.

En consecuencia, si entendemos la topofilia como el conjunto de relaciones emotivas y afectivas que unen al hombre con un determinado lugar, siendo este su vivienda, su barrio, su pueblo o la ciudad que habita, como consecuencia de una identidad y un sentido de pertenencia desarrollado a lo largo de su vida, en función de los distintos roles, podemos considerarlo un valor de vida.

Referencias Bibliográficas

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Giménez, G. (2006). Identidades étnicas: un estado de la cuestión. Seminario Permanente de Cultura y Representaciones Sociales. http://www.paginasprodigy.com/peimber/id_etnicas.pdf

Henao, H. y Villegas, L. (2002). Estudios De Localidades. Modulo 5. Especialización En Teoría, Métodos Y Técnicas De Investigación Social. ARFO Editores e Impresores Ltda. http://hcampoz.googlepages.com/estudiosdelocalidades.pdf

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Yory García, C. (2003). Topofilia, ciudad y territorio: una estrategia pedagógica de desarrollo urbano participativo con dimensión sustentable para las grandes metrópolis de América latina en el contexto de la globalización: "El caso de la ciudad de Bogotá". Universidad Complutense de Madrid. http://www.ucm.es/BUCM/tesis/ghi/ucm-t26725.pdf

Yory García, C. (2004) Topofilia, ciudad y territorio: una estrategia pedagógica de desarrollo urbano participativo con dimensión sustentable para las grandes metrópolis de América Latina en el contexto de la globalización: "el caso de la ciudad de Bogotá". Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid. http://www.ucm.es/BUCM/tesis/ghi/ucm-t26725.pdf

Yory García, C. (2007). Topofilia o la dimensión poética del habitar. Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana. Colciencias.

Yory, C. (2001). La topofilia: una estrategia innovadora de desarrollo sustentable para las grandes metrópolis latinoamericanas en el contexto de la globalización. http://www.ucm.es/BUCM/revistas/ghi/02119803/articulos/AGUC0101110119A.PDF

                                                                                                             zaidros1@gmail.com

Para la Axiología, valor es una cualidad que permite ponderar el valor ético o estético de las cosas, por lo que es una cualidad especial que hace que las cosas sean estimadas en sentido positivo o negativo. Dicha disciplina defiende que el que algo se considere valioso va a depender de la huella que origine ese algo en el individuo, de ahí que se vea sometido al contexto historicotemporal de una persona, el valor no es absoluto sino relativo, razón por la cual se considera que habría tantos valores y sistemas de valores como individuos.

Para la Axiología, valor es una cualidad que permite ponderar el valor ético o estético de las cosas, por lo que es una cualidad especial que hace que las cosas sean estimadas en sentido positivo o negativo. Dicha disciplina defiende que el que algo se considere valioso va a depender de la huella que origine ese algo en el individuo, de ahí que se vea sometido al contexto historicotemporal de una persona, el valor no es absoluto sino relativo, razón por la cual se considera que habría tantos valores y sistemas de valores como individuos.

Para la Axiología, valor es una cualidad que permite ponderar el valor ético o estético de las cosas, por lo que es una cualidad especial que hace que las cosas sean estimadas en sentido positivo o negativo. Dicha disciplina defiende que el que algo se considere valioso va a depender de la huella que origine ese algo en el individuo, de ahí que se vea sometido al contexto historicotemporal de una persona, el valor no es absoluto sino relativo, razón por la cual se considera que habría tantos valores y sistemas de valores como individuos.

Discerniendo lo que son Valores y Principios

Crecemos oyendo la premisa que debemos tener "valores y principios" pero al momento de argumentar qué son valores, cuáles son esos valores, pues nos volvemos un etcétera ya que no encontramos las palabras exactas para describirlo y hacerle entender la perspectiva personal de lo que es un valor.

Para la Real Academia Española, valor "es Fil. Cualidad que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables. Los valores tienen polaridad en cuanto son positivos o negativos, y jerarquía en cuanto son superiores o inferiores". Así mismo, nos define Cualidad como "Cada uno de los caracteres, naturales o adquiridos, que distinguen a las personas, a los seres vivos en general o a las cosas". Por otra parte, principio es "Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la conducta". Y conducta la define como "Manera con que los hombres se comportan en su vida y acciones".

Partiendo de estos conceptos, se puede inferir que cuando hablamos de los "valores de una sociedad" nos referimos a aquellos caracteres, naturales o adquiridos que tiene esa sociedad enmarcados dentro de un espacio geográfico, un contexto histórico, una condición económica, sexo, raza, religión, entre otros, que son estimables para ella. Asimismo, cuando hablamos de "principios de una sociedad" se hace referencia a aquellas normas que rigen la manera como los integrantes de esa sociedad se comportan en su vida y en sus acciones.

Desde el principio de la humanidad, se puede explicar el comportamiento del hombre por los valores que han poseído y que son los determinantes de su desarrollo dentro de su familia, grupo, o sociedad. Puesto que el ser humano desde muy temprana edad manifiesta la inclinación a darle valor a las cosas por sus gustos, preferencias e inclinaciones. De esta manera las sociedades han podido establecer el bien, la felicidad, la virtud entre otros. Sin embargo, el criterio que se aplica para darle valor a alguna cosa o comportamiento, depende de la cultura que posea esa sociedad y por supuesto de cada uno de sus integrantes, por eso los valores no son estáticos, porque siempre dependerán de los criterios estéticos pre-concedidos y del significado social que le den las personas, de allí que los valores sean susceptibles a los cambios y trasformaciones dentro de una misma localidad, dentro de un ambiente urbano no es lo mismo vivir en una urbanización estructurada que en barrios marginados, ese es uno de los grandes dilemas que se viven en las grandes urbes. Escalas de valores diferentes que conviven en un mismo espacio, la ciudad.

La persona no es un sujeto simple y pasivo, que simplemente recibe los valores que socialmente están vigentes y le son transmitidos a través de la consciencia social. Sino también mediante la socialización el individuo actúa como un tamiz de su personalidad, es selectivo, conforma y asume los valores sociales y su diferenciación de los valores individuales. Estos últimos duran toda la vida, han estimado algunos expertos, sin embargo, en ellos inciden los cambios sociales que se producen en el individuo y que provocan transformaciones en sus interrelaciones humanas, en las percepciones, y en las condiciones materiales. Por ello, los valores son razones y afectos únicos productos de la propia vida de ese individuo, que no esta aislada de su relación de lo material y lo espiritual y entre lo social y lo individual.

En este sentido, se puede afirmar que el ser humano a lo largo de su vida crece y adquiere aprendizajes que han modelado al adulto maduro, capaz y socialmente apto para el desarrollo de la sociedad; su perfeccionamiento, el cultivo de sus potencialidades, y la búsqueda de su realización supone, considerar los valores y la formación.

Es así como se afirma que los valores adquiridos por el individuo en el transcurrir de sus años se deben gracias a la formación por parte de la familia, las instituciones educativas y el entorno con el fin último de moldear a la persona para la convivencia en la sociedad, bajo el precepto de ciudadano que, al desarrollar diversos valores, se podrán evidenciar en su proceder manifestaciones de sentido de pertenencia, participación, responsabilidad, solidaridad y equidad entre otros; entendiéndose todos éstos, como valores cívicos necesarios para lograr un ciudadano idóneo para el desarrollo del país.

En ese orden de ideas, se plantea que estos valores son los principales para tener una conducta cívica, porque al ser aprehendidos moldean al individuo para que desarrolle actitudes tales como el de sentirse parte integrante de un grupo, de una familia o de una región; ayuda además a que las personas asuman la participación, bien sea del tipo particular o colectivo, como herramienta para el logro de la satisfacción de determinados objetivos anclados en la presencia de principios, intereses y motivaciones compartidas que le dan sustento a la existencia de una sociedad, manteniendo además, un sentido de responsabilidad que da la capacidad u obligación moral de responder por los actos propios; y, en algunos casos ajenos, y preferiblemente sustentado en la equidad o igualdad de sus pares con la solidaridad que es esencial para la convivencia en armonía, paz y empatía y por consiguiente un ciudadano idóneo para el desarrollo de la sociedad.

La Topofilia como valor

Cuando asumo el enfoque que pretendo plasmar en mi trabajo doctoral basado en ¿cómo desarrollar el arraigo y amor por lo propio, por lo local para evitar la migración de la población hacia las grandes ciudades? Mi interés se centra en educar a las poblaciones para que aprendan a ver sus fortalezas a través del conocimiento profundo de su localidad en su historia, la geografía, su flora, su fauna y las posibilidades de aprovechar sus recursos sin agotarlos y mantenerse en el tiempo, desarrollando su localidad; que identifiquen en su hábitat aquello que los haga sentirse orgullosos de presentar y compartir con los demás, aquello que puedan desarrollar como una salida económica que sea sustentable para él y su entorno. La idea es trabajar en el desarrollo de la topofilia en los pobladores de una localidad a través de la educación, cumpliendo con los preceptos de una visión colectiva transformadora de su realidad como componente primordial para el desarrollo local de su economía; básicamente enfocada en la educación de adolescentes y adultos para su desarrollo humano y a través de ello elaborar una visión colectiva de desarrollo local y sustentable en el tiempo. Me pregunto ¿es la topofilia un valor?

Topophilia se describe en el nuevo diccionario internacional de Webster de la lengua inglesa literalmente como "afición o amor al lugar". Es un término usado para describir el sentido fuerte del lugar o de la identidad entre cierta gente. Combina la palabra griega topo- o top, que significa "lugar", con el terminal- philia, que significa "afición o amor a algo". La palabra topofilia aún no ha sido aceptada por la Real Academia Española de la Lengua. Mientras que Regionalismo es el Amor o apego a la propia región y a las cosas pertenecientes a ella.

Topofilia es un término muy usado entre los geógrafos y entre los sociólogos; según el geógrafo chino-norteamericano Yi-Fu Tuan (profesor de la universidad de Winsconsin, autor de varios trabajos en geografía urbana), topofilia son las manifestaciones especificas del amor humano por el lugar. Nos indica que es un vocablo, útil en la medida que pueda definirse de manera amplia para incluir todos los vínculos afectivos que el ser humano pueda desarrollar con su entorno material. Este autor considera que la topofilia no es la más fuerte de las emociones humanas y cuando llega a serlo se puede asegurar que el lugar o entorno se han transformado en portadores de acontecimientos de gran carga emocional que llega a percibirse como un símbolo (p.129- 130)

Para Tuan (2007), el apego que siente el granjero o el campesino por la tierra es profundo. Conocemos la naturaleza a través de la necesidad de ganarnos el sustento. El sentimiento topofílico entre la gente del campo difiere ampliamente de acuerdo con su estatus socioeconómico. Los jornaleros trabajan pegados a la tierra: su relación con la naturaleza es de amor y de odio. Paradójicamente, el apego al terruño puede surge de haber sufrido la inclemencia de la naturaleza. Los que no pueden soportar esa dura vida, se marchan; los que se quedan parecen desarrollar un raro orgullo de su capacidad de aguante. Para vivir, el hombre debe darle algún valor a su mundo.

Para este autor la familiaridad origina afectos, cuando no engendra desprecio, nuestras pertenencias son una extensión de nuestra personalidad; cuando se nos priva de ellas disminuye subjetivamente nuestro valor como seres humanos. Mas allá de la vestimenta, a lo largo del tiempo una persona invierte fragmentos de vida emocional en su hogar, y mas allá de este, en su vecindario, razón por la cual el autor considera que la consciencia del pasado es un elemento importante del amor al terruño, el amor por el suelo natal tiene una explicación histórica, esa clase de amor que surge de la experiencia personal y del conocimiento íntimo. Para Tuan la topofilia suena falsa cuando se proclama para un gran territorio, porque considera que un pueblo se identifica mejor con un area geográfica si esta parece constituir una unidad natural.

Sin embargo, Yory, C. (S/F) hace una redefinición del concepto de lugar "Topos" (entendiéndolo como "encuentro"), así como de la apropiación de "Philos" (asumiéndolo como "proceso pedagógico"). Carlos Yory (2003), quien ha estudiado la topofilia desde el año 1999, responde desde su perspectiva al problema inherente a la pérdida del sentido de pertenencia y de los nexos de apropiación y arraigo de los habitantes de las grandes metrópolis (particularmente en el contexto geográfico de América Latina) causada, entre otros factores, por el embate homogenizador de la globalización, por las enormes contradicciones sociales, por la precariedad de la economía y por la migración creciente del campo a la ciudad; situación que en sí misma genera, cuando no agrava los grandes conflictos socio -espaciales que, en gran medida, caracterizan estas ciudades y al creciente fenómeno de violencia que muchas de ellas acusan.

Londoño Blair, A. (1995), citado por Henao, H. y Villegas, L. (2002), nos dice que el territorio, en este caso la localidad, se asume como fragmentos de identidad, de pertenencia, delimitación y reconocimiento, de tal manera que su construcción posibilita un referente ante sí mismos y ante los otros. El territorio local es el escenario donde se presentan los acontecimientos y los imaginarios; es la escritura mental donde se producen y reproducen huellas permanentemente. Con la microhistoria conocemos o reconocemos el espacio que habitamos, ligado a recuerdos del pasado, de nuestro origen, pero evocando siempre el futuro, proyectándolo.

El instinto territorial entre los humanos cristaliza en las ideas de patriotismo (apego a la "tierra de los padres", ya sea una nación, un Estado o un territorio), nacionalismo (sobrevaloración de la propia nación en detrimento de las demás), el arraigo (apego del individuo a su patria chica, patria carnal o tierra natal), la identidad (conjunto de rasgos antropológicos y culturales de una comunidad concreta, verdadera conciencia territorial), la topofilia (sentimiento extremo de identidad con la tierra natal) y la geopiedad (lazo existente entre los habitantes de un territorio y la naturaleza). Giménez, G. (2006), considera que "topofilia" bajo su modalidad de apego a un territorio ancestral, parece ser un componente fundamental de la identidad étnica.

Desde que nacen, el hombre y la mujer generan una relación en lo más hondo de su conciencia con la población de donde vienen, razón por la cual el desarrollo local supone profundizar la identidad, no para quedarnos encerrados en la comunidad, sino para reconocer que esa identidad es la que nos hace crecer y nos forma como seres humanos sociales. En ese sentido, el gran potencial que tiene el desarrollo local es justamente la oportunidad de poder profundizar esa identidad. En cualquier parte del mundo, si no se ponen de acuerdo los actores sociales principales, no es posible hacer desarrollo.

Según, Enríquez, A. (2004), el desarrollo se trata de un acuerdo, un pacto o convenio que se haga sobre el desarrollo de determinada localidad, en otras palabras llegar a una concertación para proyectar el territorio, poner las particularidades como "mi territorio, mi municipio, mi región" en una dinámica que eleve la calidad de vida de la comunidad, de las familias de manera creciente y sistemática. La calidad de vida, es multidimensional, complejo porque ¿de qué me sirve invertir en tener una hermosa casa si está en una calle con huecos o tiene un basurero en las cercanías? o ¿de qué me sirve poder estudiar una carrera si no hay una fuente de empleo? Eso no es calidad de vida, aunque tenga dinero y estudios, es como tener un hueco en el pantalón, tiempo y esfuerzo perdidos, dejando frustración y deseos de salir corriendo del terruño. Lo que es difícil es producir una dinámica donde mucha gente eleve sus ingresos, sus oportunidades y su calidad de vida, de manera conjunta, debemos sumar en vez de restar.

Estos autores tocan los términos identidad y sentido de pertenencia, que son consideraos valores cívicos. La importancia que tiene para un ciudadano acorde a lo que se establece actualmente en la sociedad es la formación de valores cívicos en participación, responsabilidad, solidaridad, sentido de pertenencia y equidad, por ser éstos valores garantes de dicha sociedad. El desarrollo de una localidad se apoya en sus habitantes, y a su vez sobre la sociedad que actúa en ella, razón por la cual es imprescindible un ciudadano organizado con conciencia de si mismo y su entorno, pero para que esto ocurra, se amerita que cada individuo de la sociedad reciba una formación desde el hogar para el desarrollo de sus potencialidades, en su cultura, sus creencias, sus valores, sus normas y actitudes.

Se plantea dentro de la sociedad que los valores cívicos son la verdadera y única plataforma para lograr una comunidad armónica, coherente y ajustada a los requerimientos actuales del mundo, tras que son los que verdaderamente preparan al individuo para ser un ciudadano ajustado a los preceptos expuestos en los Derechos del Hombre y del Ciudadano, donde cada persona es protagonista dentro de la sociedad por su carácter participativo y protagónico en los estados de derecho y democracia.

El sentido de pertenencia se va desarrollando a lo largo de la vida, cuando se nace se van tomando como propias las normas, costumbres y herencias de la familia, paulatinamente estos se van acrecentando cuando empieza el individuo a interactuar con otros entornos, favoreciendo que la persona empiece a formar una identidad y un sentimiento de pertenencia a tal grupo, personas, organizaciones o localidad. Todas las estructuras sociales componen el llamado tejido de la sociedad que son las responsables de construir, reproducir y perpetuar el conjunto de reglas, normas, valores colectivos, conocido como identidad cultural, por ser la que permea las formas de manifestarse, valorar y sentir.

El sentido de pertenencia, es una actitud de amor ideal y de apego de alguien al lugar en el que vive, estudia o trabaja, como una apropiación individual y colectiva de los valores, en la historia y símbolos propios de un país, que se manifiesta en el orgullo y en la identificación afectiva con el ser, hacer y sentir de todos los miembros de la comunidad, y va de la mano con la participación, debido a que esta última es la que motiva a la persona a buscar el bienestar de sí mismo y de su entorno.  Para la antropología, el sentido de pertenencia se evidencia en el lugar o espacio vivido, que tiene sentido de identidad y pertenencia. Es el lugar de cada uno de los individuos.

En función de los distintos roles que una persona desarrolla a lo largo de su vida, crea múltiples vínculos de pertenencia, la familia, las organizaciones sociales, la comunidad, pueden constituir entornos a las que un mismo sujeto siente que pertenece, cuando no está presente se considera que el individuo manifiesta insuficiencias para relacionarse con su entorno. Asimismo Aranguren (2004) considera que uno de los elementos para que se dé esa desviación es ocasionada por la concepción que se tenga de la participación, si ésta no es la idónea la sociedad se encontrará ante una identidad colectiva poco densa, débil y, en ocasiones, compartida con otras entidades colectivas e individuales.

Lo que da sentido de pertenencia es la posibilidad de tener acceso a lo mismo que posee el grupo de referencia, tanto en materia de bienes como en cuanto a servicios. El escaso sentido de pertenencia de los valores distintivos de su cultura, causa en el proceso de apropiación severas contradicciones entre el sistema de valores de su entorno con el personal, y esto se traduce en que el individuo no desarrolle lazos afectivos así como un nivel deficiente de la toma de conciencia de las problemáticas de su comunidad y por consiguiente nula autorreflexión y solidaridad, elemento imprescindible para el ciudadano actual.

En consecuencia, si entendemos la topofilia como el conjunto de relaciones emotivas y afectivas que unen al hombre con un determinado lugar, siendo este su vivienda, su barrio, su pueblo o la ciudad que habita, como consecuencia de una identidad y un sentido de pertenencia desarrollado a lo largo de su vida, en función de los distintos roles, podemos considerarlo un valor de vida.

Referencias Bibliográficas

Aranguren, L. (2004). Ciudadanía y participación. http://www.bantaba.ehu.es/obs/ocont/pd/obsdoc/arang/

Cardus, S. (2004). Ciudadanía, democracia y valores en sociedades plurales. http://www.ed.gov/espanol/parents/academic/adolenscencia/partx.html

Enríquez, A. (2004) "El Desarrollo Regional/Local", en Hacia una delimitación conceptual del desarrollo regional/local. FUNDE, El Salvador. http://www.enlacesamerica.org/articles0303/newsletteresp/edition10Fall2005/desarrollolocalPDF.pdf

Giménez, G. (2006). Identidades étnicas: un estado de la cuestión. Seminario Permanente de Cultura y Representaciones Sociales. http://www.paginasprodigy.com/peimber/id_etnicas.pdf

Henao, H. y Villegas, L. (2002). Estudios De Localidades. Modulo 5. Especialización En Teoría, Métodos Y Técnicas De Investigación Social. ARFO Editores e Impresores Ltda. http://hcampoz.googlepages.com/estudiosdelocalidades.pdf

Quintana, I. (2008) Aproximación Fenomenológica a la Concepción y Fomento de los Valores Cívicos e Incidencia de la Formación Ciudadana del Estudiante de Educación de la U.N.A. Trabajo de Grado presentado en Universidad Nacional Abierta. http://biblo.una.edu.ve/una/marc/texto/t35842.pdf

Salazar, J. M. (1984). Valores y Motivaciones Sociales. Psicología Social. México: Editorial Trillas.

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25 de Junio, 2009, 11:47: Liliana Pérezensayos

Fomentar Los Valores En Los Niños A Través De Los Procesos De Enseñanza

Liliana Pérez

Los valores son considerados estructuras cognitivas por medio de los cuales las personas eligen y actúan de determinada manera. Desde el punto de vista socioeducativo son consideraciones referentes, pautas o abstracciones que orientan el compromiso humano hacia la transformación social y realización de las personas. Son los que deciden y dan explicación y coherencia a la vida de cada persona; se enmarca en realidades concretas y se expresan a través de ellas. De allí pues, que los valores son componentes culturales; y el compromiso de la educación es integrar al individuo en ese marco común de la sociedad a la que pertenecen, para compartir lo exigente en ella, partiendo de los valores universales. De manera que el compromiso del docente es hacer que el estudiante interprete los hechos y conocimientos sociales y los organice funcionalmente.

El docente debe convertirse en un agente socializador y lograr que los valores como componente social posibiliten a los estudiantes involucrados una orientación necesaria y pertinente para su integración en la sociedad. De allí que el docente debe valerse de diversas estrategias y técnicas acondicionadas para el grupo de estudiantes y el contexto al cual va dirigida la instrucción. De esta manera es importante que el docente conscientice su actitud hacia el bienestar de los niños y niñas que a diario se desenvuelve en la sociedad buscando modelo a seguir en su desarrollo cognoscitivo que internaliza y asume como propio.

La compleja dinámica que caracteriza la realidad socioeducativa del mundo actual; permite apreciar una confusión generalizada en relación a los valores. Siendo una época de transición donde hay transformaciones profundas de un ser a otro y los conflictos de interés son característicos del mundo moderno. No existe un interés común en tanto no afecte el bienestar, la estabilidad y el individualismo; de allí que el hombre como ser humano queda atrás.

Se observa que el proyecto económico implica paradójicamente una fractura natural en el hombre y en el mundo; el hombre esta tan ocupado en sí mismo y preocupado por vivir bien que el cumplir metas para el futuro lo ha simplificado en tener un trabajo u oficio que le permita consumir cada vez más, viviendo cómodamente y rodeado de lujos. En este sentido de exigencias altamente remuneradas el trabajo adquiere un valor significativo en donde el individuo se le exige un grado de información altamente comprobable. Siendo las cosas así resulta claro que no todos los individuos tendrán las mismas posibilidades de asumir dicho reto; convirtiéndose esto en una lucha social por alcanzar el tan ansiado trabajo que magnifique sus exigencias de vida. De este modo el individuo pierde las perspectivas en el valor intrínseco que satisfaga sus primeras necesidades, reflejen su personalidad humanizada y exprese la socialización en el bienestar común. Dentro de este marco conviene resaltar que " Toda persona tiene valores propios y únicos que no tienen que ser lo valores de otro. Comienzan en ella y terminan en ella. (Ruiz 2001p.16).

Las nuevas estrategias pedagógicas afianzadas en valores; es decir una formación que le permita al individuo un nuevo modo de interpretar la vida en un mundo mejor. En este sentido, es importante tener presente que para llevar a cabo una educación ética basada en la construcción racional y autónoma en valores; se requiere de una serie de estrategias que contribuyen al desarrollo de juicio moral de los educandos. Ellas suponen "un conjunto de métodos de trabajo que ayudan a que el alumno, realice un proceso de reflexión y se haga consciente y responsable de aquello que valora, acepta y piensa" (Buscarais, 1997 p.105).

Para lograr este resultado conviene tomar en cuenta estrategias que incentiven al estudiante a participar y asumir su rol dentro de la sociedad. De esta manera son necesarias unas estrategias que además de incentivar a los estudiantes a participar se sientan identificados con ellas y a través de las mismas logren fortalecer sus valores y así mejorar la actitud de éstos ante la familia y la sociedad. Solo así; ante estas perspectivas estaremos ante un verdadero cambio de actitud a través de una reflexión consciente de las acciones que se adoptan de manera espontánea y que en muchos casos son inconscientes ante nuestra realidad; que sin prevenir en los daños que se pudieran provocar van asumiendo posturas erradas ante una sociedad que se convierte en pequeños condominios de individualidad.

Tipos de Valores

Los tipos de valores pueden residir en su esencia misma, determinando la superioridad de uno sobre los otros, entendiéndose como un preferir inspirado en acciones del ser humano en libertad de decidir. Para efectos del estudio; se ha tomado como base dos (2) tipos de valores que resultan esenciales para la formación del individuo. Estos son; Morales y Democráticos.

Al respecto de los valores Morales Denis, L. (2000) señala que "son principios rectores que orientan e impulsan la conducta ética y que hay consenso en la necesidad de un orden moral que confiere humanidad a la consciencia humana"(p77). Es decir que es la razón fundamental que dirige la conducta ética; ésta consiste en el desarrollo y fortalecimiento de la conciencia de la persona que tiene como norma regir el pensamiento o conducta, los valores compartidos por el grupo social al que pertenece, el cumplimiento de los deberes que la sociedad exige y las decisiones que se consideran normalmente justas; teniendo en consideración la escala de valores que intervienen en el entendimiento de la cordura y la sensatez que rige la conducta.

En cuanto a los valores Democráticos; éste se basa en la libertad, igualdad, tolerancia, solidaridad, y el respeto mutuo que debe caracterizar un individuo dentro de una sociedad para que haya armonía y comprensión entre ellos. De acuerdo a Pereira (2004) "el hombre tiene conciencia del deber de defender y apoyar la democracia que busca promover los valores personales y comunitarios del país" (p.123) De esta manera uno de los retos de la educación es contribuir a formar individuos que sean buenos ciudadanos que respeten los valores fundamentales del sistema y que humanice el orden social. De allí que; "el compromiso de la educación radica en la promoción de valores de solidaridad, libertad, igualdad, justicia, soberanía, participación, responsabilidad, libertad, igualdad, respeto tolerancia, paz, comprensión y espíritu de dialogo". (Denis L. 2000 P.79)

Características de los Valores

Las características de los valores viene dada por la existencia de normas y pautas de comportamiento identificados como un determinado valor; como consecuencia de un razonamiento apropiado, que va ha llegar a la persona a establecer su propia escala de valores, la cual se identifica en un modelo de conducta que va ha la trascendencia en el tiempo, ya que fue estructurada e interiorizada según su propia realidad. De esta manera, los valores se clasifican y se jerarquizan. Para efectos de Currículo Escolar los valores se aprenden y se internalizan; o sea se adquieren por la experiencia pero se concientizan cuando se aprenden por la conducta de lo que se habla de jerarquía y trascendencia.

La jerarquía de los valores depende de la naturaleza del valor y de la concepción de que él se tenga (Camargo y Rojas 1998 p.14). Éstos se dan en un orden jerárquico o tabla de valores, la preferencia revela ese orden y al enfrentarse a los valores el hombre prefiere comúnmente el superior aunque a veces elige el inferior por razones de circunstancia. De allí que, plantea Romeo citado en Ruiz 2001) "hay la necesidad de que se brinde la oportunidad de instruir, captar e identificar los valores que conlleve el permitir la posibilidad de jerarquizarlos". La jerarquía de los valores no son dirigidos ni predeterminados, se van construyendo progresivamente a lo largo de la vida de cada persona, según las metas y logros que se desean alcanzar, están ordenados jerárquicamente; siendo valores inferiores y superiores; la preferencia al escoger un valor revela ese orden. De allí que hay valores que son considerados superiores (dignidad libertad) y otros como inferiores (los relacionados con las necesidades básicas o vitales) (Denis L. 2000 p.72)

En la trascendencia; los valores son las dimensiones que dan paso en el tiempo, es identificación del hombre con un modelo de conducta que se declara superior y se sustenta como normal. Es un juicio que la persona elabora acerca de si mismo y esta determinada por sentimientos, el contexto por el cual se desenvuelve referidos a los motivos y resultados de sus acciones; al respecto señala Caseres (1995) que "los valores están vinculados a la trascendencia humana y se considera imprescindible. (p.517). De esta manera los valores están unidos al hombre de tal manera que llegan a ser propios de éste; es lo que esta más allá del fondo visible de una persona, detrás de la apariencia o intensión de una acción humana y son adquirido en la primera etapa del desarrollo humano. De esta manera "es un trasfondo que se ha venido formando en nosotros desde los años de la infancia" (Carreras 1998 p.23)

Valores que se forman en la Educación


Los valores son producto de cambios y transformaciones a lo largo de la historia que surge con especial significado; cambian y desaparecen en las distintas épocas. Desde este punto de vista socioeducativo, son consideradas referentes pautas, abstracciones que orientan el compromiso humano hacia la transformación social y la vida de cada individuo y de cada grupo social. Tomando en consideración que cada ser humano es producto de la educación que percibe el Ministerio del Poder Popular para la Educación ha planteado en materia de calidad educativa la incidencia clara y directa de la Educación en valores, como uno de los factores claves de dicha calidad educativa. Ésta debe ser una educación en valores que ha de aportar un impulso y dimensión a las primeras etapas de Educación Básica.

Desde esta perspectiva, la escuela se concibe como un ámbito en que el alumno, a partir del desarrollo integral de su personalidad, protagonice y experimente un proceso de socialización que implica el desarrollo de las capacidades necesarias para el conocimiento significativo de la realidad. Por otra parte, la aceptación de un compromiso en la construcción de un mundo más humano, solidario, critico, con los defectos del presente y abierto, dinámico y esperanzador hacia el futuro. Es decir las escuelas que eduquen en valores para la vida y para la convivencia debe ser capaz de traducir esos valores en propuestas educativas desde todas las áreas y de todos los ámbitos de su intervención. De allí que, "la sociedad pide a las escuelas que no se limiten a trasmitir conocimientos, les pide que formen personas que sepan a que atenerse y cómo conducirse" (González citado en Alvarado 1998 p.18) De esta manera, los valores con lo que cada escuela debe comprometerse son los valores universales que nadie tiene el derecho de revocar y que constituyen las bases del cómo vivir juntos y en armonía. Estos valores constituyen formas y caminos por andar y que hacen posible el arte de aprender a vivir.

Es necesario entonces indicar que estos valores universales consisten en el amor, honestidad, no violencia, libertad, justicia, solidaridad, perseverancia, tolerancia, respeto y responsabilidad entre otros; y se encuentran inmerso dentro de los principales valores esenciales que ha de formarse a través de la Educación Básica. De acuerdo a las perspectivas planteadas, el Currículo Básico Nacional (1998) plantea el asumir la reforma educativa a partir de una concepción dentro de la cual la escuela sea entendida como una organización integrada a la comunidad y como centro para la reflexión y la discusión de problemas éticos-morales que afectan directamente al colectivo venezolano (p11) de allí que es importante que se tome en cuenta la familia como fuente de donde se recibe la vida, se convierte en la primera escuela en la que el hombre aprende de forma natural, a pensar, a compartir a decidir, a ser, por la influencia que el grupo familiar proyecta. Es en definitiva el primer marco de la vivencia personal y social al que se expone al niño.

REFERENCIAS

Buscarais, (1997) La formación del Profesorado de Educación Básica en Valores: propuestas y materiales (colección aprender a ser) Editorial Desclée de Brouwer. Sevilla- España

Carreras, Ll. (1998) Como Educar en Valores. Madrid España Editorial Varcea.

Caseres, P. (1995) Revista Española de Pedagogía.CIDIMAR. Centro de Información y Documentación del Instituto Pedagógico Rafael Escobar Lara Maracay

Camargo C. y Rojas J. (1998) Docencia en Valores. Colección Andrés Orellana Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Caracas

Curriculo Básico Nacional (1.998) Primer Nivel de Educación básica.

Ministerio de Educación. Caracas- Venezuela.

Constitución Nacional De La República Bolivariana De Venezuela. (1999) Gaceta De La República Bolivariana De Venezuela 36.860 (Extraordinaria)

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9 de Junio, 2009, 19:27: Rita Cruscoensayos

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